Nuestro viaje comienza en el valle del Loire, luego vistamos el castillo de Chenonceau y ahora estamos en:
El Castillo de Cheverny
El castillo de Cheverny pertenece a los descendientes de la familia Hurault, conocida en Blois desde el siglo XIII. Una familia de financistas que prestaron servicios a cinco reyes de Francia.
El castillo, abierto al público desde 1922, fue el modelo que utilizo Hergé (el «papá» de Tin-Tin) para dibujar Moulinsart.
Cheverny se destaca por la riqueza y abundancia de su mobiliaro y el refinamiento de su decoracion.
Se dice que es el castillo del valle del Loire mejor amueblado: cuadros de Maestros, tapices de los Talleres de Paris, tapices de Flandes del siglo XVII, un extraordinario regulador Luis XV, una comoda unica Luis XIV, el lecho mortuorio de la cámara de Rey y mil joyas mas.
El jardín y los perros de caza de Cheverny
Un bosque de cien hectáreas rodea el castillo con un jardín reconstituido a la francesa. La alameda principal, frente al castillo es un largo camino de seis kilómetros, unos 2.000 árboles rodean la propiedad.
La perrera, muy próxima, está ocupada por una jauría de alrededor noventa perros de caza, destinados a la montería.
Se puede recorrer el parque a pie, en barca o en vehículos eléctricos.
Nuestra siguiente parada es el castillo real de Chambord.