Violencia Familiar: ¿Quién Hace el Tratamiento?

21
843

En un reportaje a la Lic. Eva Giberti, flamante coordinadora del Programa “Las víctimas contra la violencia”, creado por el Ministerio del Interior, el periodista Eduardo Videla (Página 12, 30-3-06) pregunta:

“–¿Hay tratamiento eficaz para una persona violenta?

–Hay tratamientos. Uno de los primeros en trabajar el tema es Jorge Corsi, titular de la Cátedra de Violencia Familiar en la Facultad de Psicología de la UBA.

El problema es cuando la persona no está consciente de que su violencia es peligrosa. Entonces el tratamiento es imposible porque no se puede hacer compulsivamente. Hay que tener en cuenta que el problema de la violencia está vinculado con el patriarcado, a través de la historia de la humanidad.

Es un comportamiento avalado por las costumbres: históricamente a los hombres se les ha enseñado que tienen derecho a golpear.”

En mi experiencia como abogada, muchos hombres golpeadores, para evitar la exclusión del hogar conyugal, se comprometen en una audiencia a asistir a un tratamiento psicoterapéutico y sus mujeres “les creen” y paran todo el procedimiento judicial, dando marcha atrás con la decisión de separarse.

En la mayoría de los casos, ellos luego no van a terapia. Cuando el Juez el que les indica que deben hacer un tratamiento, el mismo tampoco da resultado si ellos no parten de reconocer que son violentos.

Generalmente lo niegan, aunque haya evidencias, o lo justifican, sin considerar que tienen nada que cambiar.

He participado en audiencias donde un hombre “tratando de de negar que era violento” se puso tan violento en Tribunales, dando golpes de puño contra el escritorio del audiencista, que tuvo que se retirado por la fuerza pública.

En una familia con conductas violentas, suele ser alguno de los hijos el primero que va a terapia, como portavoz del conflicto familiar.

Ahí las madres siempre colaboran y algunos padres no: ni siquiera asisten a pedido del terapeuta de su hijo.

La mujeres golpeada, en algún momento, suele ir a grupos de ayuda mutua o terapia individual, a veces ocultándoselo al marido para evitar que la presione para que abandone.

Pero son esas mujeres, las que primero pudieron comprender cómo funciona el círculo de la violencia, reconocer que están inmersas en un vínculo disfuncional y fortalecer su autoestima, casi las únicas que pueden sostener en el tiempo la decisión de separarse e iniciar acciones judiciales.

Las demás, suelen desistir a la primera presión que reciben de su marido.

Compartir
La Dra Mirta Nuñez es abogada y psicóloga social, formada en los temas de planificación sucesoria en el CAPS ( Consejo Argentino de Planificación Sucesoria)