Vidas Cada Vez Más Largas, Carreras Cada Vez Más Cortas

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Esta frase se la escuché decir al filósofo Charles Handy hace unos meses cuando estuvo de visita en Bs. As., y me pareció especialmente significativa sobre todo si tenemos en cuenta que nosotras, las mujeres occidentales, vivimos en promedio nueve años más que los varones.

Este hecho que no deja de ser ventajoso nos enfrenta ante la gran responsabilidad de tener que planificar y prepararnos más para el futuro. Entonces nos preguntamos ¿qué queremos hacer en los próximos diez años?, y esta pregunta no implica un mero ejercicio de futurología.

Se podría objetar con absoluta razón que en este mundo tan cambiante e incierto y particularmente en nuestra Argentina actual, es por demás difícil imaginar y predecir nuestras actividades y proyectos para los próximos 6 meses. ¿Cómo podríamos entonces estar planificando a diez años?. Es cierto, pero también lo es el hecho de que, si no empezamos por imaginar lo que deseamos, difícilmente sepamos hacia dónde ir.

Cuando uno empieza a pensar en un proyecto, ya está situado en otro lugar: Pro, hacia adelante, proyección, estar en movimiento, no quieto/as. Es la persona, incorporando sus recursos, sus habilidades, sus conocimientos, su historia, lo que hace posible comenzar a generar una visión de futuro creíble, posible.

Conozco el tema, en primer lugar por que lo he experimentado por mí misma y luego, porque pude acompañar el proceso de muchas mujeres que nunca imaginaron que algún día realizarían los proyectos que ahora están emprendiendo.

“Estuve toda una noche sin dormir, dando vueltas sobre lo que quería y podía realizar y ya lo tengo”, me dijo un día Inés, analista de sistemas y especialista en medio ambiente, quien a los 50 años comenzó con su proyecto de servicios de consultoría y asesoramiento a empresas sobre temas de impacto ambiental.

Por supuesto, el camino no fue fácil, tardó más de un año desde que ese sueño imaginado en una noche de insomnio pudo concretarse.

Que los trabajos cambien no significa que la persona cambie. Quizás cuando comenzó sus estudios universitarios, Inés pensó que iba a trabajar en una gran empresa y ahora se encuentra sentada frente a un pequeño escritorio ofreciendo sus proyectos a clientes.

Esta es quizás una de las diferencias más significativas entre trabajo y carrera. Trabajo, es lo que uno hace con sus días, carrera lo que uno desarrolla durante su vida. El título profesional, nos da la señal, la credencial y el conocimiento, al que luego deberemos incorporar nuestras habilidades y talentos personales.

Tomar la decisión de anclar la carrera profesional en algo que uno valora, es el primer paso para comenzar a transitar un camino que tendrá muchas vueltas y seguramente no será recto ni directo.

La mayoría de las veces, no sabremos qué vendrá después. Algunos pueden actuar en ambos frentes simultáneamente: “Trabajo en una corporación como asistente ejecutiva y mi tiempo libre lo dedico a planear mi proyecto de capacitar jóvenes atletas”, comentó Irina, entrenadora y profesora de educación física.

“Sigo dando clases en la facultad, pero ahora todas mis energías están puestas en armar la Libroteca, envío de libros por pedido y café cultural. Es el proyecto al que más tiempo le dedico”, afirmó Marcela, socióloga especialista en educación.

Otras, necesitan abandonar la vieja silla para comenzar a pensar nuevas alternativas y decidir cuál es la nueva silla que quieren ocupar: “Después de 10 años de estar alejada de todo, me cuesta imaginar algo para lo que yo puedo servir y que además me permita ganarme la vida”, señaló Liliana, traductora de inglés dedicada a dar clases particulares de ese idioma, y fundamentalmente a las tareas del hogar.

Handy, afirma que nos dirigimos a un mundo de elefantes y pulgas. ¿Por qué no empezamos a pensar dónde queremos anclar nuestras carreras?

VíaLidia Heller
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Lidia Heller es Lic. en Administración en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Ha realizado cursos de especialización en temas de Management Femenino en la Universidad de Lulea - Suecia. Consultora en Planificación y Desarrollo de Carrera.