Hemingway, por ejemplo, escribió en Venecia “ Al otro lado del río y entre los árboles”, narra la historia de un hombre en el declive de su vida con la nostalgia del amor juvenil... Proust a su vez, describe los atardeceres venecianos como “La luz pulverizada de la tarde”. En fin, la fina línea divisoria entre la vida de acá y la de más allá...
Pero, a todos los que lean esta nota, quiero decirles solo una cosa: Sí pueden, por ningún motivo dejen de visitar Venecia, y sí lo hacen, traten de no hacer una visita de tour, más bien, vívanla de punta a punta, háganle respiración boca a boca que conocerla y amarla entrañablemente es la misma cosa.
Consejo: ¡Sean felices! Sí llegan allí, no tendrán alternativa.
Transporte: Lo mejor para desplazarse por la ciudad y gozar de la vista del Gran Canal es "El Vaporetto ". Para los canales internos, por supuesto, las góndolas...

Guía completa sobre cómo llegar y moverse en Venecia
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