“Ich bin ein Berliner”: Un paseo por el centro histórico de la capital alemana

La Puerta de Brandenburgo, la popular calle Unter den Linden, la isla de los museos, Alexanderplatz . La lista de monumentos importantes no tiene fin en el centro de la capital alemana.

| Dörte Ahlgrimm | 1.Noviembre.04 |
| 1 | 2 |

Millones lo escucharon, millones lo aclamaron. “Ich bin ein Berliner”, “Soy un berlinés”, dijo en un alemán chapurreado John F. Kennedy en su visita a los habitantes de la metrópoli alemana en 1963. Aparte de sus propósitos políticos, probablemente la mayoría de la audiencia se emocionó con aquella frase por su sentimiento muy profundo sobre la ciudad capital. Identificarse como un berlinés, sea Kennedy o Chruschev, es un orgullo inexplicable.

Ser un berlinés es ser parte de algo progresista y anticuado, bohemio y proletario, conservador e innovador, oriental y occidental, verde y futurista. Berlín es contradictoria.
Es amor y odio porque brilla, al mismo tiempo, con su pomposa arquitectura y molesta con las huellas de Stalin y los patios ruinosos.

Plano Berlin Mitte y Tiergarten

Berlín ha vivido muchos conflictos a lo largo de la historia. Es el matrimonio del éxito prusiano. Pero lo que le dio fama en el mundo moderno fue su estado neurótico de ser la ciudad separada. La vergüenza del muro como herramienta de un conflicto ideológico se palpa todavía hoy, 15 años después de la caída. Sin dudas Berlín es el epicentro del proyecto de la reunificación. Para disfrutar este clima frío y también el de las otras épocas que lleva la ciudad en sus espaldas no existe otro lugar más autentico que el centro donde se fusionan los barrios Berlin Mitte y Tiergarten, en un tête-à-tête de los siglos.

Berlin Mitte y Tiergarten

Puerta de Brandenburgo

La Puerta de Brandenburgo, la popular calle Unter den Linden (que significa “bajo los tilos”), la isla de los museos, Alexanderplatz … La lista de monumentos importantes no tiene fin en el centro de la capital alemana. El edificio más conocido es, sin dudas, la Puerta de Brandenburgo.

Esta única puerta urbana preservada está ubicada en lo que antes era tierra de nadie, directamente al lado del muro y representa hoy, como ningún otro monumento, la separación y la reunificación de Alemania. Construida en 1791, esta imponente estructura ha resistido a varios cambios de símbolos.

Su arquitecto, Carl Gotthard Langhans, la diseñó como un símbolo de paz; sin embargo, un par de años más tarde se añadió la cuádriga en la parte superior de la puerta, convirtiéndose de este modo -con la diosa y sus corceles- en un monumento a la fuerza prusiana.

Comienza el viaje

Aquí empieza el verdadero viaje – depende del punto cardinal – al mundo oriental o occidental. Berlín comunista fue centro cultural de la RDA, y como podemos ver, un testimonio de esa época al pasar la avenida “Unter den Linden”, un boulevard ostentoso, constantemente ampliado desde 1701. Aquí se alinean edificios de los siglos XVIII y XIX como si quisieran ostentar la riqueza pasada. Se encuentra la universidad de Humbold en la que estudiaron Marx y Einstein, la “Staatsoper” (opera estatal), la “Komische Oper” (la opera cómica) o la “Neue Wache”, un palacete romano que hoy recuerda a las victimas del Fascismo. El “Schlossplatz”, lugar en el que desemboca el boulevard, es una plaza que albergó antes el castillo de la ciudad (Stadtschloss). El castillo fue destruido en la segunda guerra mundial, aunque se salvaron la cúpula y los muros. La desidia del gobierno RDA por el patrimonio cultural – mucha arquitectura antigua sufrió debido a esa negligencia – se manifestó en lo que pasó después la guerra. A pesar de las protestas internacionales, en 1950 los socialistas volaron el castillo por considerarlo un símbolo del militarismo prusiano, reemplazándolo por el palacio de la república, un monstruo de acero y vidrio.

Museo Pergamo Museo Bodo y Torre de TV

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No muy lejos de la plaza se encuentra un ensamble de arquitectura clasicista, declarada por la UNESCO patrimonio histórico de la humanidad. Se trata de la isla de los museos (Musiumsinsel), una zona al lado del río “Spree” dedicada completamente al arte, donde se encuentran cinco de los más importantes edificios de museos berlineses: Alte Museum, Neue Museum, Alte Nationalgalerie, Bodemuseum y el Pergamonmuseum.

El sector oriental de Berlin: Alexanderplatz

AlexanderPlatz

Adentrándonos en el sector Este, las calles llevan nombres acordes: Karl Marx o Rosa Luxemburgo. En la calle “Karl-Liebknecht-Strasse” está la municipalidad (Rotes Rathaus) en la que hoy gobierna el alcalde de Berlín y termina en la plaza más conocida de la ciudad: Alexanderplatz, o la “Alex”, como los berlineses familiarmente la llaman.

La plaza fue bautizada en honor a la visita que el zar Alexander II hiciera en 1805. Es la estrella de la capital alemana. Literalmente perpetuado en el libro “Berlín Alexanderplatz” (1929) de Alfred Döblin, Alex también fue victima de los bombardeos en la segunda guerra mundial. Su presente aspecto se debe a su reconstrucción como centro comercial de Berlín del Este.

En 1969 construyeron la gigante torre de tv (Fernsehturm) para simbolizar el progreso de la RDA. Con una altura de 368 metros y una antena de tv es el edificio más alto y por lo tanto un punto clásico de encuentro turístico. Desde su plataforma donde hay un café giratorio (la vuelta completa demanda 30 minutos), los visitantes tienen una espectacular vista sobre la ciudad.

Desde hace 35 años en la Alex, el reloj universal (Weltzeituhr) anuncia la hora de todos las partes del mundo.

| 1 | 2 |
Suscríbete a M. de Empresa
suscribir newsletterNewsletter
suscribir feed RSSFeeds RSS
Copyright 2000- Mujeres de Empresa
Sobre Mujeres de Empresa | Contactos |
Pasantías | Prensa | Publicidad |
Términos de uso | Políticas de Privacidad |