¿Una Comunidad Conectada Por Los Pulgares?

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No es un pensamiento al que estemos acostumbrados. Pero la comunicación inalámbrica, que comenzó con el intercambio de mensajes a través de celulares será una realidad, probablemente, mucho antes de lo que podemos imaginar.

Claro está, si empresas, gobiernos y organismos de regulación así lo permiten. Las redes inalámbricas, o Internet Wireless o simplemente Wi Fi, implican un fuerte cambio de paradigma , y consecuentemente, una dramática mutación en la forma en la que las comunidades se forman y se expresan.

Como en toda red, la idea tomará sentido cuando se supere la masa crítica de participantes. ¿Para qué podría usar hoy el servicio de mensajes de mi celular? Para hablar con unas pocas personas, probablemente las mismas que veo todo el tiempo y con las que ya me comunico por Messenger, por teléfono, o con las que voy a comer…

Pero cuando el fenómeno de la comunicación inalámbrica se extienda, la demanda crecerá y pasará a ser una más de las cosas que forman parte de nuestra vida diaria, y de las particulares formas de relación que hoy emergen.

La consecuencia más fuerte de la aparición del Wi Fi será visible solo cuando grandes masas de personas que no se conocen entre sí utilicen la tecnología para formar lazos comunitarios entre sí.

Los dispositivos inalámbricos forman “comunidades adhoc” de desconocidos que se unen por puntos de afinidad que los conectan. Lo hacemos a través de Kazaa, cuando exploramos el catálogo de un usuario con el que encontramos que coinciden nuestros gustos musicales. Lo hacemos en Amazon, cuando seguimos los patrones de recomendados por sus listas.

En los sistemas abiertos tales que la innovación puede suceder en cualquiera de los nodos de la red y puede extenderse hacia cualquiera de los otros, sin jerarquías, se consigue el tipo de innovación única que provoca Internet, o mejor dicho, la WWW.

Quizás sea hora de que en las empresas empecemos a trabajar en esa dirección, explotando la innovación no importa de qué nodo surgió, antes de que la tecnología nos lo imponga por default.

La red sin ataduras. Estar online, no importa donde esté. ¿Qué mejor manera de amplificar la cooperación y la comunicación? ¿Qué mejor manera de lograr comunidades inteligentes?.

FuenteCompetir
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La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.