Tipos de Entrevistas de Selección Laboral

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No obstante, intento siempre que me siento suficientemente confiado atender la llamada del seleccionador/a el momento que se produce porque quizás no pueda por el motivo que sea volver a hablar con él/ella y además aporta naturalidad y profesionalidad a mi conversación.

Es, como siempre, importante que esté relajado para poder atender bien a las preguntas que me hace. Intento ser breve y conciso en mis respuestas. Pero haré gala de una de las cualidades que más aprecio cuando soy yo quien entrevista: la fluidez en las respuestas. Es realmente molesto sacar las respuestas a la fuerza.

Mi primer objetivo es averiguar la finalidad de esta entrevista y lo más sencillo es simplemente preguntar ¿Esta entrevista es para un puesto concreto? Es muy posible que me contesten que en realidad es para actualizar mis datos, sin embargo sé que esto generalmente no es cierto. En la mayoría de los casos se suelen hacer este tipo de entrevistas para evaluar el posible encaje en puestos concretos.

Me pongo amablemente a disposición del entrevistador para mantener una entrevista personal indicándole fechas y horas concretas. Propongo siempre una alternativa, es más difícil de rechazar. Pero no insisto si noto alguna reticencia. Sé que muchas veces el entrevistador/a prefiere reflexionar antes de citar.

Después de la conversación anoto las preguntas que me ha hecho el entrevistador/a; suelen ser las claves del puesto. Y preparo las respuestas de nuevo sin caer en contradicciones sobre lo ya dicho. Es más que probable que insistan sobre las mismas cuestiones si mantengo finalmente una entrevista personal.

Recuerde: no subestime nunca estos primeros contactos. Suelen ser muy importantes para el desarrollo posterior del proceso de selección.

Después de la Entrevista

Si me han significado amablemente que recibiré noticias, etc. no caigo en el desánimo. Lo más probable es que, por el motivo que sea, no correspondo al perfil solicitado. Y en algunos casos no es por defecto sino por exceso. Muchas veces se da el caso que para esa posición concreta se necesita una persona menos cualificada.

Anoto bien las preguntas que me han llamado más la atención y mis respuestas, sobre todo si he manejado cifras de producción, salario, etc. Es muy estresante no recordarlas luego. Puede darse además el caso que tenga que realizar otra entrevista para ese mismo puesto, en cuyo caso deberé lógicamente contestar lo mismo.

También recojo las preguntas en las que me he puesto más tenso y he contestado «peor». Serán las más enriquecedoras si vuelvo a formulármelas y mejorar gradualmente mis respuestas. Es muy probable que vuelvan a plantearse esta pregunta en alguna ocasión y estaré realmente satisfecho si esa vez doy en el clavo.

Casos Curiosos

Supongamos que al entrar en la sala de entrevistas, hay varias personas pero que sólo una de ellas habla. Incluso podría dar la impresión de que las demás no atienden a la conversación. Saludaré a todos y me despediré de todos, no daré la espalda a nadie, y dirigiré la mirada a cada uno de ellos mientras estoy contestando. No son meros espectadores. Darán su opinión sobre mí una vez me haya marchado.

Es frecuente hoy en día tener entrevistas, generalmente de nivel directivo, en restaurantes: son peligrosas porque incitan demasiado al relajamiento. Pediré mi comida de un precio similar al entrevistador/a. Pasarlo bien no está prohibido siempre que no pierda de vista mi objetivo: dar la mejor imagen posible. Procuraré evitar el tedio y no apabullar con cifras ni datos demasiado técnicos o complicados. Si mi interlocutor habla de cualquier tema ajeno al trabajo no tendré inconveniente en mantener la conversación por esos derroteros.

Últimas Recomendaciones

Anoto el lugar/hora de la entrevista y nombre de la persona que me entrevistará.

Averiguo mediante callejero (nunca pregunto a mi entrevistador) el mejor modo de llegar. No dudo en utilizar un taxi para así llegar en las mejores condiciones, puntual y relajado.

Soy puntual. No llego más de 5 minutos antes de la entrevista, es contraproducente. Parece como si no tuviera otra cosa que hacer y para más probablemente no sabrán donde hacerme esperar. Si por cualquier motivo no puedo llegar a tiempo aviso lo antes posible.

No me queda más que desearle suerte.