Techo de Cristal o Laberinto: Desafíos en el Camino Hacia el Liderazgo

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Quiero resumir rápidamente las ideas fundamentales en “Las mujeres y el laberinto del liderazgo” publicada por HBR y ofrece un panorama de cómo los conceptos trabajan en la práctica.

Hace dos décadas, la gente comenzaba a utilizar el término “techo de cristal” para describir el fracaso de las organizaciones para promover a las mujeres a los principales papeles de liderazgo.

Alice Eagly de la Universidad de Northwestern y su colega Linda Carli del Wellesley College, sostienen en este artículo (que forma parte del libro Through the Labyrinth: the truth about how women become leaders de Harvard Business School Press) que actualmente la metáfora ha perdido su utilidad.

Techo de cristal o laberinto

De hecho, que conduce a los administradores a pasar por alto intervenciones que atacarían el problema en sus raíces, donde ocurre. Y sugieren que un laberinto sería una imagen más apropiada para ayudar a las organizaciones a comprender y enfrentar los obstáculos que impiden en progreso de las mujeres.

En vez de describir una sola y absoluta barrera en la penúltima fase de una carrera distinguida, un laberinto comunica la complejidad y variedad de desafíos que pueden aparecer a lo largo del camino.

El pasaje a través de un laberinto requiere persistencia, conciencia del propio progreso y un cuidadoso análisis del rompecabezas que yace debajo. No hay un “knock-out” sino una serie de golpes a lo largo del camino de desarrollo de carrera.

Los pasadizos del laberinto

Las rutas hacia el centro existen pero están llenas de peripecias y vueltas, tanto esperadas como inesperadas. Algunos de los desafíos son: los vestigios de prejuicios contra las mujeres, las cuestiones de estilo de liderazgo y autenticidad y las responsabilidades familiares.

Por ejemplo, las madres casadas dedican ahora más tiempo por semana al cuidado de los niños que las generaciones anteriores (12.9 horas de estrecha interacción versus 10.6), a pesar de que los padres también aportan muchas más horas de lo que solían hacer (6.5 versus 2.6).

Las presiones para una maternidad y paternidad más intensivas y las crecientes demandas de carreras de mayor nivel les ha dejado a las mujeres muy poco tiempo para socializar con colegas y construir redes sociales profesionales – o sea para acumular el capital social esencial que necesita una persona en una posición ejecutiva para ascender.

Cuando ponemos todas las piezas juntas, surge una nueva imagen que explica por qué las mujeres no llegan al sillón del CEO. No es el famoso techo de cristal, sino la suma de muchos obstáculos a lo largo del camino

Las soluciones propuestas hasta ahora como cambiar la cultura de largas horas de trabajo, la utilización de herramientas de contratación abiertas y preparar a las mujeres para una estructura jerárquica de gestión con asignaciones exigentes adecuadas– son de amplio rango pero juntas tienen la posibilidad de conseguir la equidad de liderazgo en nuestro tiempo.

¿Y tú qué piensas?

  • Yo creo que el techo de cristal no existe. Si las mujeres en latinoamérica han llegado a la Presidencia (Argentina, Chile), cómo no van a poder lograr cargos jerárquicos en las empresas.

    Todo depende de cuánto les interese acceder a ellos. No siempre las mujeres queremos estar “allá arriba”, porque hay otras cosas que nos importan más, que no necesariamente son los hijos y el marido.

  • Silvia, realmente interesantísimo el artículo!

    Esta visión del “laberinto” versus el “techo de cristal” definitivamente me parece más razonable y enriquecedora. Más aún, creo que abre puertas en la medida en que no lo presenta como un camino sin dificultades hasta ese “techo de cristal” sino como la serie de desafíos que se van presentando.

    Inclusive, esta visión del laberinto nos facilitará la superación de los obstáculos que debamos enfrentar en el camino, en la medida en que los iremos resolviendo uno por vez! 😉

    En fin, muy interesante!
    Vicky

  • Vicky y Mirta: Yo también creo que es el camino el que está lleno de dificultades. De cualquier manera creo que hay una cierta combinación de los 2 factores, pues cuando hay mujeres que estan en condiciones de ocupar, como dicen en la empresas, “el sillón del CEO”, la verdad es que a la mayoría de los tipos les resulta “incómodo”.
    Estoy de acuerdo con Mirta cuando dice que hombres y mujeres tenemos diferentes aspiraciones. Pero donde no estoy de acuerdo es en la idea que se filtra, no estamos en esas posiciones porque no nos interesa. Dado que el 52% de la población mundial es femenina, el % de mujeres en posiciones jerárquicas es tan pero tan mínimo que de ninguna manera podemos decir seriamente que es sólo porque “no nos interesa”. El laberinto se visializa mucho mejor cuando además, hay una familia involucrada, pues todos los requerimientos siguen su ruta hacia la madre, sin importar demasiado cuan ocupada pueda estar en el momento.
    Hay una carga cultural que siempre se la quiso disfrazar de “genética” si me permiten el término, que construye ese laberinto. No existe todavía de parte de los hombre asumir que las cargas familiares son al 50%, ellos “ayudan” en el mejor de los casos, pero no se hacen cargo…

  • Silk

    Realmente muy interesante el artículo. Me identifico mucho con estos temas, ya que perdí oportunidades laborales muy interesantes por el hecho de tener tres hijos, a pesar de poder dar una dedicación full time a mi trabajo.
    Un saludo, hasta otra oportunidad
    Silk

  • Pingback: Las mujeres si saben organizar y dirigir!!!()

  • De qué techo de cristal hablamos cuando tenemos una mujer Presidenta y Juezas de las Corte Suprema de Justicia de la Nación mujeres? Ministra del Interior mujer. Quién lo hubiera imaginado años atrás? Una mujer al frente de los militares.Hoy la mujer no tiene límites (y esto lo digo en el sentido más amplio de la palabra: interpréntelo como quieran…:-)

    Una médica amiga, exitosa y reconocida en su especialidad en medicina asistencial, luego creadora de una empresa de servicios médicos y directora de la misma, decidió tomarse un año sabático y NO TRABAJAR: leer, arreglar el jardín, cocinar con tiempo y dice que se siente MUY FELIZ ASI. Hasta hace poco era una máquina de laburar, de generar y sostener proyectos y parecía imposible imaginarsela en la casa.No tiene hijos chicos sino universitarios.
    Y descubrió que la mujer profesional y empresaria, también puede vivir sin trabajar en la jungla y ser feliz.

  • Medica Lucila

    Hace 10 años empece a saber , estudiar e investigar lo relacionado el genero y adicciones, me interesa saber si alguien me comparta informacion del techo de cristal y riesgo a las adicciones y dificultad para salir de las adicciones por el techo de cristal .
    gracias

    yo se que la sororidad nos protege de que ese cristal cada dia sea menos complejo, cristalino mas delgado y nos permite en la espiral de la vida crecer

    mis principios basicos de la informacion quel tengo del techo de cristal son de la Dra.Mabel Burin.