Si Tú No Valoras Tus Servicios, Nadie Más Lo Hará

Uno de los entrenamientos que realicé el año pasado tuvo muchos  efectos  importantes en mi mentalidad.

Durante los últimos tres años había estado ofreciendo coaching en el área de la autoestima, imaginando de qué manera impactaría en otras personas el poder disfrutar de un grado mayor de autoestima.

Una de las cosas de las cuales me di cuenta en mi trabajo es que muchas de las personas que tienen baja autoestima nunca invierten en sí mismas…  Y de que no iban a invertir en sí mismas a menos que se dieran cuenta con mayor intensidad de las consecuencias de una baja autoestima y que eso les llegara a doler mucho.

Muchas personas en mi lista esperaban servicios gratis o a un costo muy bajo. Por ejemplo, un suscriptor me escribió en un email que las técnicas de marketing que yo utilizaba eran apropiadas “para vender cacerolas o sartenes, pero no auto-ayuda”.

Según el punto de vista de esa persona, si yo realmente quería ayudar tenía que trabajar prácticamente gratis. ¿Te suena familiar? Es parte de la creencia de que ser espirituales, ser terapeutas o trabajar en el área de la auto-ayuda es equivalente a ofrecer un servicio gratis.

La cuestión es que, si no te valoras a ti misma/o y a tus servicios, nadie más lo hará.

He observado una y otra vez que algunos de mis clientes no estaban realmente comprometidos con su propio desarrollo personal. Hay personas que continuamente tienen excusas, como por ejemplo

  • No tuve tiempo de leerlo – o de escucharlo
  • Nunca hice el ejercicio
  • ¿Podrías enviarme otra vez el enlace? No lo abrí cuando me lo enviaste hace tres meses.

Estas son algunas evidencias de que la gran mayoría de nosotros no valoramos las cosas a menos que tengamos que hacer un pago elevado… y en este caso, ese pago es con dinero.

En mi experiencia personal, nada me hizo comprometer más con mi propio proceso de aprendizaje que pagar un entrenamiento caro. Cuando digo caro quiero decir “bastante más alto de lo que me resultaba cómodo”.  Yo pagué mi entrenamiento en dólares y no fue barato. Y esa es una de las razones por las cuales tengo más claridad en las metas de mi negocio y en mi propia vida. Porque puede llegar a ser doloroso.

Puede ser muy doloroso. Para mí fue difícil hacer el pago de mi entrenamiento y asegurarme de tener mi lugar. Una vez que había pagado cada mes respiraba tranquila. Pero tuve que trabajar duro, muy duro para obtener el mayor beneficio de mi inversión.

Lo que he verificado es que cuando te duele, trabajas más duro para asegurarte de que el dolor mereció la pena. Por otro lado, estuve en un programa de coaching por 27 dólares mensuales ¡durante 6 meses! y no fui capaz de poner en práctica ni una sola acción.

Cuando les pones muy fáciles las cosas a tus clientes, no les estás haciendo un favor. En realidad lo que pones más fácil es que no te valoren a ti ni a tus servicios, y ellos tampoco valorarán su inversión.

Para mí eso terminó junto con mi entrenamiento. ¿Por qué? Porque lo pude comprobar por mí misma. Cuando mis clientes invierten en mi, los estoy ayudando a estar de pie en su poder con el dinero.

Hay personas que te adoran y que te van a seguir siempre porque son tus fieles clientes, y otros que no van a invertir un centavo en tu conocimiento o en tus servicios porque no los valoran. Está bien que así sea porque obviamente, ¡no vamos a agradar a todo el mundo!

Pero tú tienes que valorar tus servicios en PRIMER LUGAR. Creo que está bien facilitar las cosas cuando sabes que hay un deseo y una necesidad sincera… pero dándole la valoración correcta a tu trabajo.

Si has estado desvalorizando tus servicios, piensa en esto: tú no les estás haciendo el MEJOR servicio a tus clientes si no les das la oportunidad de que inviertan en ti. El dinero ES LA ENERGÍA DEL COMPROMISO.

Date permiso para honrar el trabajo que estás haciendo… si eres coach, terapeuta o consultor, estás ayudando a cambiar la vida de aquellas personas que ponen su esfuerzo, su dinero y su tiempo en ello.  Seguro, ¡hay personas motivadas y listas para triunfar con tu ayuda!

¡Me encantaría que compartieras tus ideas sobre esta nota!

VIA Marisa Lía Pascal
FUENTE Reinventate
La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.
  • Claudia Pirson

    Muchas gracias por ayudarme a volorar más mis conocimientos!!

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  • Nilsa Rojas

    Muu interesante y sobre todo absolutamente cierto!!Capacitemonos y valoremos nos , ayudando a potenciar al maximo a nuestros clientes , amigos, familiares ….todo vuelve luego .

  • http://www.reinventate.com.ar alicia cabrera

    excelente informacion, muy cierto estoy totalmente de acuerdo. he experimentado eso, ya que he teido baja autoestima y al leer libros o asistir a eventos que han uyudado a subir mi autestima, he logrado resultados extraordinarios en mi negocio

  • carmendon

    Me ha parecido muyy interesante el artículo, tod@s las empresari@s hemos pasado por esto. El problema es al principio cuando tienes que hacer una cartera de clientes y estos tienen que ver tu la forma de trabajar es eficiente y efectiva. A día de hoy debido a la situación económica aún tenemos que bajar nuestros precios porque el mercado lo exige. Saludos

  • http://www.maprylogistics.com ana ojeda

    Hola, es cierto, yo ahora estoy enun proyecto muy grande y he dado la informacion a mi cliente para que no tengamos ningun problema con las aduanas, pero ayer que hable con el lo note molesto, hoy decidi ya no enviarle mas informacion, hasta que el de indicios de que esta interesado.

    Muchas gracias por la nota, me ha servido mucho

  • http://www.lulamb.com Héctor Guerrero

    Triste pero cierto, aunque a veces la ley de Murphy actua y aquellos que aprobechan más tus conosimientos o servicios son aquellos que por algúna razón no pagan (ironico).
    Por otro lado, una asociación me enseñó el siguiente lema al respecto de buscar donadores:
    “Somos una asociación sin fines de lucro, pero no queremos morir en el intento.”
    Por experiencia algo que creo es :no sobrevalorar mi experiencia, pero sí cobrar lo justo (mas un poquito de reserva para tiempos difíciles) y lo justo en ocaciónes no es nada barato.

  • http://www.coaching-personal.com.ar Mirta Núñez

    Para que una persona con baja autoestima INVIERTA en capacitación, talleres, cursos, terapias,, lo primero que tiene que sentir es que ELLA SE LO MERECE.
    O sea que si te contrata, ya dio el primer paso hacia su mejoría.
    Cuando mis clientes llaman dando por sentado que las consultas son gratis, suelo responderles justamente que “esto no es una fundación sin fines de lucro”, sino una consultoría jurídica y coaching PRIVADA. Por ende, mi trabajo NO ES GRATIS ni tampoco barato. Yo decido a quién atender sin cobrar. Pero la regla general es: el asesoramiento se cobra. No somos monjes, somos profesionales que vivimos de nuestros honorarios. Pero para ello tenemos que estar convencidas nosotras primero. Recomiendo la lectura del libro “El sexo oculto del dinero”, de Clara Coria.

  • Maite

    Héctor: Es cierto “aprobechan más tus conosimientos ” . Podrías invertir en un curso de ortografía…:-)

  • http:/markuptraining.blogspot.com Ingrid Vanegas

    Realmente quien piensa que no merece ganar más por su trabajo, es como aquella persona que se quedó con el síndrome del empleado. Aquel cuyo valor por lo que hace y aporta, se lo ha impuesto la empresa (en la mayoría de las ocasiones está por debajo de lo que realmente merece).

    El valor del trabajo lo fija UNO MISMO. El punto de referencia es: cuánto quieres ganar luego de cubrir tus gastos fijos?

    Sencillo. Nunca 2×2 es igual a 3!

    Saludos cordiales,
    Ingrid

  • Manuela

    Ingrid: no es tan sencillo como pensar cuánto quieres ganar y listo…!
    Influye el medio social en el que me movés, el contexto económico de tu país y por supuesto tu capacidad para hacer negocios.
    La web está llena de gente que cuenta que gana millones y que no es cierto.

  • Fernando

    Le es más fácil tener autoestima al ganador, al que está con estrella.

    A aquel que todo le es más dificil de lograr, que sin estar estrellado, no está con estrella, tener autoestima le cuesta, esperitualmente, el doble y más.

  • Gisela

    EXCELENTE!!!! Gracias por compartirlo!!!!!

  • Mar

    Por cierto lo que puedes cotizar depende de muchos factores, pero atascarnos en nuestra propia “timidez” , prudencia excesiva o autoestima débil, siempre conduce al abuso por parte del cliente. Lo he comprobado personalmente. La filantropía no encuentra buen terreno en el mundo empresarial, no corresponde. Cuesta y duele aprenderlo, pero es conveniente hacerlo o no cubrimos los co$to$. Saludos.

  • Maite

    Me molesta cuando alguien se queja de lo que gana siendo empleado o de cómo lo tratan. Me pregunto si no tuviera ese sueldo a fin de mes SEGURO si tendría las agallas de generarse un ingreso propio.
    Si estás desconforme con tu empleo y considerás que tu trabajo vale más, renuncia y fíjate si eres capaz de ganas más tú solo.
    Para ser empresario/a se necesita mucho más que cumplir un horario.
    No todos pueden. Entonces, los que nacieron para empleados, los que rinden más cumpliendo órdenes que generando proyectos,no se quejen y disfruten los beneficios secundarios que les da.

  • http://www.Notengo.com Fanny

    Me parece ineresante cúan importante es el tener un conocimiento de una misma. Averiguar y rastrear la carencia de autestima o su opuesto.
    Preámbulo necesario para emprender el camino.
    Seguiré escuchando.
    Gracias a todos los que participan por qué en conjunto sus opiniones también han sido parte del aprendisaje de hoy.
    ¡Enhorabuena!

  • Lincon

    Hola: Un joven queria saber su valor como persona y se le acerco a un anciano mayor para conocer su intriga, y el anciano en el lugar de darles la respuesta, le entrego un anillo y le dijo que lo fuera a vender a quien quisiera el anillo, cual todo ofrecian a un valor inferior, pero el joven que queria saber el verdadero valor, no la vendio a nadie por considerar que todo lo querian a un precio super inferior, y luego fue adevorlver al anciano, y el anciano le dijo, ve al joyero y diles que quiere saber el valor del anillo, y le dijo que era una fortuna tener este anillo, sorprendido por el valor el joven regreso a donde el señor mayor y le conto su valor, entonce le dijo el anciano, asís es en la vida, todos no pueden valorar por desconcimiento o porque no quieren o no pueden entender el valor justo.