Escribir un buen currículum no es sencillo. Hay que proporcionar al entrevistador toda la información esencial para que se interese por tu candidatura, pero a la vez no es conveniente que te extiendas demasiado (no más de dos páginas).
Como en cualquier presentación, la primera impresión cuenta y mucho. Un CV desordenado, desprolijo, sin orden, con faltas de ortografía, o mal redactado, hace difícil la lectura, como consecuencia, el CV es descartado sin más. Por lo tanto, claridad y orden, son cualidades imprescindibles en un CV.
Además de la información referente al perfil profesional u objetivos buscados hay cierta información que no puede faltar en un CV.
En muchos países se estila incluir en el CV las actividades realizadas fuera del trabajo como hobbies, colaboración con instituciones sin fines de lucro, actividades de colaboración con la iglesia, deportes, etc. Creo que deberías evaluar en cada caso la conveniencia o no de incluirlas. ¿Aportan dichas actividades algún elemento interesante a tu CV?.

Como norma general evita el uso de términos excesivamente técnicos que dificulten la comprensión a una persona no técnica. No utilices demasiadas abreviaturas sin explicación, salvo las que se refieren a títulos. No utilices diferentes tipos de letras o colores (tu CV no puede ser un muestrario de toda la tipografía que tienes en tu PC).
Quizás te parezca que un currículum tan ordenado demuestra que no eres creativa/o u original, pero tu CV debe ser apropiado al tipo de trabajo que solicitas. Un CV para un trabajo creativo será muy diferente, por ejemplo, a uno para un puesto de consultor y aún así ambos deben proveer la información básica de forma legible y ordenada.
Un último consejo: Es conveniente que tengas un CV básico bien completo listo para ser editado (conservando el original) de acuerdo a los requerimientos y a la información relevante en cada ocasión. Cada vez que cambies de trabajo o realices una capacitación, sólo tendrás que agregar unas líneas a tu currículum vitae.
Un CV es un ejercicio de sentido común, implica saber presentarse de forma profesional, ser capaz de ser ordenada/o y precisa/o, separar la información relevante de la que no es, y por supuesto saber “venderse” sin mentir. Es conveniente acompañar el currículum vitae con una carta de presentación.
¿Tienes algún consejo o experiencia para compartir? Por favor, déjalas al pie.
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