Referidos: Los Efectos Multiplicadores del Networking

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Soy una de esas personas (quizás porque soy una profesional del “networking”) que reciben un montón de llamadas del tipo “Usted no me conoce, pero…”

“Usted no me conoce, me acabo de mudar al barrio y necesito una persona para la limpieza”

“Usted no me conoce, me quedé sin trabajo después de 25 años en la misma empresa, hice un curso de para reubicarme y me dijeron que debía armar una red de contactos pero no me dijeron como…”

“Usted no me conoce, estoy en el negocio de ropa interior femenina de seda…” Esta última situación necesitó de un poco de explicaciones, aunque al final resultó de lo más inocente, ya el caballero en cuestión era un vendedor de lencería.

“Usted no me conoce, soy un inversor de Nueva Orleans. Mi amigo Bob, de New York, me dijo que la llamara. Seguramente usted sabrá quien me puede aconsejar en un negocio de compras de tierra en el oeste de Canadá ”

Me encanta cuando recibo llamados de este tipo, significa que estoy haciendo bien mi trabajo. Mi trabajo es proveer el mejor servicio que esté a mi alcance a mis clientes y sus asociados.

Al ayudar a otras personas a conseguir lo que necesitan, no solo estoy poniendo mi nombre enfrente de ellas, estoy añadiendo valor al servicio que brindo.

¿Por qué creen que recibo tantos llamados del tipo: “Usted no me conoce, pero…?” ¿Soy acaso más inteligente que otras personas? ¿Conozco más gente que otras personas? ¿Soy acaso una experta en bienes raíces en el oeste canadiense? No, por supuesto que no! Recibo estos llamados porque la gente sabe que hago el máximo uso posible de mi red de contactos para ayudar a otros.

Usted también puede hacerlo, para ayudar a sus clientes y, al mismo tiempo beneficiarse profesional y personalmente de los efectos multiplicadores del networking (trabajo de redes). Déjenme explicarles.

Las estadísticas indican que el 80% de los negocios vienen a través de referidos. Imagínese ahora que usted ha inventado el mejor producto del planeta. No sólo supera todo lo conocido, sino que también tiene un precio razonable y tiene garantía de por vida.

En otras palabras, supera todo lo conocido hasta la fecha y, una vez que se conozca usted se convertirá en la Bill Gates del sector. Su único problema es que no tiene dinero como para encarar la gran campaña de marketing que su nuevo producto necesita.

“Aha!” A usted se le “prende la lamparita” ¿Qué pasaría si le cuento a dos amigas que le cuentan a otras dos, que a su vez le cuentan a…, etc? Bueno esto es exactamente lo que pasa, después que le contó a las dos primeras personas sobre su revolucionario producto, tiene tres personas que lo saben, usted y las otras dos.

Si, a su vez, esas dos personas se lo cuentan a otras dos, entonces tenemos a siete personas que saben sobre su producto. Si las dos últimas se lo cuentan a su vez a otras dos, entonces tenemos 15 personas que saben sobre la existencia del más maravilloso producto.

Y así sucesivamente, hasta que, en la “décima generación” ya son 1024 las personas que están enteradas.

Ahora recuerde que cada persona pertenece a una red de unos 250 miembros, ¿capta la idea? Este es el efecto multiplicador del networking y es justamente el motivo por el cual ha ganado tanta popularidad en los últimos tiempos.

El networking bien realizado es una técnica de marketing extremadamente efectiva y de bajo costo. Y aquellos que saben como realizarla, saben perfectamente que todo se reduce a una cuestión de actitud. Aquellos que no entienden esta técnica se preguntarán ¿para qué me sirve? La pregunta que se hace toda Superestrella del networking es: ¿Cómo puedo ayudarla/o?

Una vez que comienza a ayudar a otra gente, esta habla bien de usted a sus amigos, quien a su vez se lo cuentan a sus amigos, etc, etc. Muy pronto usted comenzará a construirse una reputación de persona solidaria que sabe cómo resolver ciertos problemas.

Cuando alguien necesite de los servicios que usted ofrece, su nombre será de los primeros que recuerde. Todo comienza por saber a quien conoce y poniendo los intereses de los demás por encima de los propios.

Premisa básica: si quiere que la gente le ayude con “su producto”, debe estar preparada a ayudarlos a ellos primero.

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La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.