Puerto Madero: La Ciudad de las Mujeres

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Puente de la Mujer en Puerto Madero

Muchas veces los extranjeros tienen el pre-concepto que Argentina es una suerte de capital del machismo, un lugar en el que el hombre vale todo y la mujer es una especie de adorno.

Un turista recorriendo las calles de Buenos Aires y mirando sus nombres va a encontrar cierto ese cliché. Es decir, que en ese lexicón público, que forman los nombres de calles o plazas, en la que se expresa la historia de un país, la parte femenina (con la excepción de Evita Perón) significativamente parece dejada de lado.

Como en muchos partes del mundo, hoy existe amplio consenso de que la historia de las mujeres vale por sí misma y no como mero colgante de la historia oficial, la que tradicionalmente parece ser exclusiva masculina.

El “lexicón público” debe ser actualizado para no perder su estatus de representar la historia colectiva de una civilización. Esto es, a grandes rasgos, lo que pasó con el barrio de Puerto Madero, el más nuevo en la ciudad de Buenos Aires, en lo cual las calles y los lugares públicos casi exclusivamente llevan nombres de mujeres.

Se puede discutir, si ese acto de compensación significativa cumple los criterios de igualdad de derechos de ambos sexos en términos simbólicos o es como metáfora de la guetización histórica de la mujer en la historia colectiva o, más correcto, masculina – irónicamente el barrio lleva el nombre de un hombre, el ingeniero Eduardo Madero – pero, por lo menos, la historia de las mujeres está representada de una manera u de otra en el “lexicon publico“ de una ciudad.

Por eso, el “lexicon feminino“ firma también como contra-historia o “counter-narrativo“ en el sentido del historiador norteamericano, Hayden White, como muchas mujeres, cuyos nombres fueron puestos a las calles de Puerto Madero, se hicieron famosas como luchadoras contra la pobreza, por los derechos humanos o la educación pública (el arma más fuerte en contra del imperialismo), como por ejemplo Cecilia Grierson, Alicia Moreau de Justo o Azucena Villaflor.

Además de referencias a mujeres históricas Puerto Madero también brinda otros lugares, que llevan ese sentido de “her-story” – una inversión hecho por unas feministas norteamericanas de la palabra inglesa “history”, leyéndola como “his story“ – como El puente de la Mujer (ver otra nota: Un paseo por Puerto Madero y Lola Mora: a golpe de martillo.

Mujeres de Puerto Madero

Cecilia Grierson (1859-1934) fue la primera mujer que se graduó como médica en Sudamérica. Promovió disciplinas como la kinesiología y la accidentología, las que en su tiempo no eran difundidas en Argentina. Además de su trabajo médico, Cecilia Grierson se dedicó elevar el nivel social e intelectual de las mujeres.

Alicia Moreau de Justo (1885-1986), nacida en Londres, Inglaterra, hija del francés Armando Moreau y de María Denanpont. Durante toda su vida luchó por los derechos humanos en Argentina. Graduada en medicina, fue una de las primeras mujeres en integrarse al quehacer político. En 1902 creó, junto a otras compañeras, “El Centro Socialista Feminista” y “La Unión Gremial Femenina”, construyendo las bases para el reconocimiento de igualdad de la mujer en la sociedad Argentina.

La escritora argentina Juana Manuela Gorriti (1818-1892), innovó el discurso femenino en toda América Latina. Vivió en tres países (Argentina, Bolivia, Perú), su obra contribuye a establecer el sentido de una literatura propia latinoamericana.

Por ejemplo, la novela en Argentina se inicia con su relato La Quena (1848). Otros títulos, como Sueños y realidades, Don Dionisio Puch, Panoramas de la vida, La tierra natal, Perfiles y Veladas literarias de Lima, subrayan su producción importante.

Elvira Rawson de Dellepiane (1867-1954), médica argentina de profesión y de corazón, fue una de las más importantes luchadoras por los derechos femeninos en su tiempo.

Cuando en 1890 la revolución estalló, Elvira demostró su coraje atendiendo a los heridos y víctimas de ambos lados. Fue fundadora y también directora de la primera “colonia de niñas débiles” de Uspallata en 1916. Gracias a su iniciativa se fundó la Asociación Pro Derechos de la Mujer en Argentina.

Azucena Villaflor fundó el movimiento “Madres de Plaza de Mayo”, dedicado a buscar y reclamar a los secuestrados por la dictadura militar. Las mujeres se reunieron por primera vez en la Plaza de Mayo la tarde del sábado 30 de abril de 1977, seguido por manifestaciones semanales.

Por sus actividades contra la dictadura, Azucena fue secuestrada y desaparecida. Se presume que fue asesinada el 10 de diciembre de 1977.

Magdalena (Macacha) Güemes de Tejada (1787-1866) fue la hermana del general Martín Miguel de Güemes, a quien apoyó en su lucha para la independencia de su patria, Argentina.

Poco después de la Revolución de Mayo, convirtió su casa en taller para confeccionar ropa para los soldados. Supo sacar partido de su inteligencia y su posición para desempeñar tareas arriesgadas, especialmente cuando los realistas ocupaban la ciudad de Salta.

Victoria Ocampo (1890-1979) fue uno de los personajes más influyentes en la historia literaria argentina. En 1931fundó la editorial Sur y la revista homónima, que fue la publicación más importante de su época en español.

Pierina Dealessi (1894-1983) de origen italiano fue una de las actrices más importantes en Argentina. Comenzó a trabajar en el teatro El Nacional a la edad de 15 años. Fue también una de las grandes estrellas del cine argentino en su tiempo.

En total, trabajó en 14 películas como: Adiós Argentina (1930), Puente Alsina (1935), Una porteña optimista (1937), Pantalones cortos (1949), Fúlmine (1949), Mosquita muerta (1946), El centrofoward murió al amanecer (1961).

Juana Manso (1819-1875) fue una de las pedagogas y escritoras argentinas más influyentes en el siglo 19. Después de pasar unos años en Uruguay, Cuba, Brasil y EE.UU. finalmente regresó en Argentina en 1854 y propició la creación de escuelas y bibliotecas públicas y apoyó la emancipación de la mujer.

En su obra se encuentran libros tan conocidas como “La familia del comendador” o “Los misterios del Plata”. Además compendió de historia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Rosario Vera Peñaloza (1873-1955), conocida por sus seguidores como “La Maestra de la Patria”, se dedicó a la pedagogía en Argentina. En 1900 fundó el primer jardín de infantes. En 1931, el Consejo Nacional de Educación le encargó la formación del Primer Museo Argentino para la Escuela Primaria en la Capital Federal.

Escribió obras influyentes como “El hombre que rehusó el Olimpo”, “Los hijos del sol” o “Pensamientos breves sobre juegos educativos”.

Encarnación Escurra (1795-1838), esposa de Juan Manuel de Rosas, fue una de las primeras mujeres argentinas que supo imponerse en el discurso político, que hasta entonces había sido un asunto exclusivamente masculino. En su carrera, se hizo imprescindible para manejar asuntos de gobierno y también comerciales.

Su intervención fue decisiva en la llamada Revolución de los restauradores, en 1833, que dio por tierra con el gobierno de Balcarce y preparo el ascenso de Rosas al poder. Martha Salotti (1899-1980) fue una figura sobresaliente en la vida cultural de Argentina.

Cómo profesora Superior de Ciencias Naturales no solo fundó el Instituto SUMMA pero también la Sección Argentina de la Organización Internacional del Libro Infantil – Juvenil “IBBY”. En ese contexto Martha, que fue representante legal en la Argentina de la poetisa Gabriela Mistral, también es conocida como escritora de cuentos infantiles y de textos pedagógicos.

Petrona Eyle (1866-1945) fue una pionera del movimiento feminista en América Latina. De origen suizo, Petrona obtuvo su doctorado en Medicina en Suiza, en 1891. En 1893 regresa a la Argentina donde fue una de las fundadoras de la “Asociación Universitarias argentinas”.

Además creó la “Liga contra la trata de blancas”, la revista “Nuestra causa”, órgano periodístico del movimiento feminista. Su trabajo fue fundamental para la obtención del derecho al voto de las mujeres argentinas, lo que ocurrió en 1947.

Martha Lynch (1929-1985) fue una escritora argentina, que escribió libros tan importantes como “La alfombra roja”, “Al vencedor”, “La señora Ordóñez”, “Cuentos de colores”, por los que recibió el Premio Municipal en 1970. Se suicidó en el año 1985.

Manuela Saenz (1797-1856) de nacionalidad peruana fue un valuarte importante de la Revolución y de la liberación del colonialismo de su país. Su contribución a la iniciación de la Revuelta de Quito en 1809 fue enorme. Conoció al General Juan José Flores y al libertador, Simón Bolívar, de quien sería fiel compañera y amante.

La actriz Trinidad Guevara (1798-1873), fue la primera gran actriz argentina en los primeros años de independencia. Esa mujer, intérprete máxima del teatro Coliseo (1820-1830) , finalmente llegó a ser reconocida por los críticos como “La única”, “La favorita” o “La más brillante y aplaudida”.

Además de su trabajo teatral se atrevió a desafiar la moral impuesta a las mujeres de su tiempo.

El primer best-seller argentino, “Stella”, está escrito por una mujer, por Emma De La Barra (1861-1947), bajo el seudónimo César Duayen. El éxito de ese libro fue casi increíble: Mil ejemplares vendidos en tres días, en dos meses alcanzó una tirada de nueve mil ejemplares.

Durante toda su vida publicó bajo seudónimos masculinos. Adaptó sus obras al cine y colaboró en diversos diarios y revistas.

María de Todos los Santos Sánchez de Thompson y de Mendeville (1786-) En su salón se canto por primera vez la canción patria en 1813. Además de sus actividades políticos y patrióticos se dedicó al trabajo social.

Julieta Lanteri (1873-1932) de origen italiano la sexta mujer médica graduada en el país y en la primera italiana en alcanzar un título universitario en Argentina. En su carrera se especializó en enfermedades psíquicas de la mujer y del niño.

Además de su trabajo médico luchó incansablemente por los derechos de las mujeres. En ese contexto constituyó el partido feminista argentino y después la Liga Argentina de mujeres librepensadoras.

Virginia Bolten, la mujer que encabezó la primera marcha que se realizó en Rosario para conmemorar el Día del Trabajador, el 1º de mayo de 1890, se dedicó a relevar las condiciones de los trabajadores en Rosario alrededor del año 1900. Virginia fue detenida por distribuir “propaganda anarquista” entre los trabajadores.

Se refugió en Uruguay en 1902, desde donde seguía coordinando actividades en Rosario.

Carolina Elena Lorenzini (1899-1941) fue una de los pioneros de la aviación en la Argentina. Comenzó en el año 1931, al ser aceptada en el Aero Club Argentino, donde en 1931 obtuvo su brevet de piloto civil.

Especializada en alta acrobacia, realizó piruetas nunca visto en el país. En 1935, inscribió 5.381 metros, el récord nacional femenino. Además de también destacarse por su sentido social, fue la primera mujer que cruzó sola el Río de la Plata en avión. Falleció en 1941 en el Aeródromo de Morón al intentar realizar una maniobra acrobática.

Doña Micaela Bastidas y Puyucava (1745- ? ) se dedicó a la causa de la revolución, reuniendo contingentes de campesinos, arengándoles y dándoles a conocer las causas de levantamiento. Formó parte del movimiento, integrando el Consejo de los Cinco.

Olga Cossenttini: (1898-1987) pedagoga de avanzada, directora de la revolucionaria Escuela Carrasco de la ciudad de Rosario.

Aimé Paine: ( -1987) cantante, destacada por su defensa y su lucha por los valores, la lengua y la cultura mapuche.

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Markus Leiter es un periodista austríaco realizando una pasantía en Mujeres de Empresa. En Viena se desempeña en la Agencia Austríaca de Prensa (APA).