Plan de Acción: La Elección Es Tuya

Comprométase con un plan de acción. Ignore los "Sí, pero" y consiga a alguien ante quien hacerse responsable, es una de las formas de hacer efectivo los objetivos.

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¿Ya lo has probado todo, no es verdad? Fuiste a un workshop, escuchaste a un motivador profesional, leíste un libro maravilloso e inspirador, o de alguna otra manera resultaste impactada por alguien cuyas ideas o sola presencia te decidieron a cambiar de vida o, al menos, dar el próximo paso para convertirte en el éxito que sabes que mereces.

Apuesto que hay veces que corres a gastar una pequeña fortuna en casettes o libros del orador que acabas de oír y cuyas ideas y conceptos te parecen lo mejor desde que se inventara el pan en rebanadas! Para cuando dejas el evento, estás completamente motivada y lista para encarar el futuro que estás por crear.

Después de todo trabajaste muy duro. Eres buena en lo tuyo y ahora, con el aliciente extra que recibiste en la conferencia, sabes que puedes ser “grande”.

Probablemente conversaste con algunos de tus colegas asistentes sobre lo sorprendentemente simples y poderosos que te resultan esos conceptos y te comprometes a seguir el plan según lo planificado. Después de todo siempre creíste en un futuro de grandeza y ahora ya sabes cómo conseguirlo.

Algunos en tu oficina no pudieron asistir a la conferencia. Les cuentas lo que se perdieron y tratas de compartir algunos de los conceptos que aprendiste pero, “tenían que haber estado allí” para entender.

Pones el casette en el reproductor del auto o en el walkman. Ya eres una artista de la “multitarea”, puedes manejar y escuchar o activar y escuchar. No hay problema.

El problema, sin embargo aparece cerca de dos semanas después cuando el “Sí, pero…” comienza a aparecer en tu vocabulario. “Sí era un buen orador, pero es diferente aquí”. “Sí, tiene algunas ideas fabulosas, pero no tengo el tiempo”. ” Sí, me parece que serviría, pero tengo que llevar los chicos a fútbol”. “Sí, me gustaría probar pero estoy muy ocupada tratando de ganar dinero”. “Sí, me ha motivado mucho, pero el asunto realmente no funciona”. “Sí, buenas ideas, pero es mucho trabajo”. Y así por el estilo. ¿Te suena familiar?.

¿Qué sucedió entre el momento que dejaste el seminario y el momento en el que decidiste que todo lo que te parecía fabuloso se volvió inútil?

Esta es mi teoría. Todo se reduce a dos conceptos: opción y responsabilidad (o la falta de ella).

Todos tenemos opciones. Podemos elegir dejar que la vida se deslice o podemos elegir poner límites, ajustar nuestro horario, y comprometernos a implementar las ideas que han demostrado servir, en las que creemos y que sabemos nos traerán recompensas.

Sin embargo, eso no significa que tengamos que sacrificar lo que es importante para nosotros. De ninguna manera. Eso significa que si decidimos no seguir el plan que una vez declararamos era “lo más grande desde el pan en rebanadas” hemos elegido hacer otra cosa, aún si eso fuera hacer nada. Elecciones. Siempre se trata de elecciones.

Cuando los “Sí, pero” te detuvieron, ¿qué eligiste hacer en vez de seguir el plan? ¿Cuan importante era para ti? ¿Cómo podrías haberse hecho tiempo para ambas cosas? ¿Qué valor honraste con la elección que hiciste?

Lo que le pido aquí es que consideres las elecciones que estás haciendo y te dés cuenta que esas elecciones las hace según tu propia voluntad. Tal vez no sea “tan diferente aquí”. Tal vez todavía puedas “llevar los chicos a fútbol”, “hacer dinero” y hasta quizás “no es tanto trabajo”. La elección es tuya. Habiendo elegido comprometerse en seguir el plan, tendrás que tomar la responsabilidad de hacerlo. Después de todo es fácil NO hacer las cosas cuando nadie mira, ¿no es así?

¿Qué pasa cuando te comprometes, dás tu palabra de que vas a hacer algo y tienes a alguien ante quien eres responsable por hacerlo? Bueno, si eres como la mayoría de la gente, las posibilidades son realmente buenas que cumplas con lo dicho.

La gente que trabaja con un coach profesional conoce el poder de hacerse responsable (accountability). Un coach trabaja en tu agenda y te ayuda a trabajar en dirección a lograr las metas que te fijaste.

¿Qué harás? ¿Cuándo lo harás? ¿Cómo lo harás? Todas esas son preguntas que te hará tu coach para ayudarte a superar las dificultades. Sin embargo, no hay nunca culpas o juicios por la responsabilidad. Simplemente es una de las muchas herramientas que usamos para ayudarte a diseñar y alcanzar el futuro de tu elección.

Si no tienes un coach asistiéndote, busca un amigo, pariente o colega ante quien hacerte responsable por ajustarte al plan y por alcanzar ciertas metas en ciertas fechas. Contrólalas con ella o el en la fecha programada y házle saber que resultado obtuviste y, de ser necesario, que encontraste en tu camino.

Comparte tus victorias con alguien a quien realmente le importes tú y tus logros, ofrece el mismo respaldo a alguien que te importe y tómate el tiempo para darte unas palmaditas en la espalda. Elija un buen premio, te lo ganaste! 🙂

Recomendaciones

Elige cuán exitosa quieres ser. Comprométete con un plan de acción. Ignora los “Sí, pero” y consigue alguien ante quien hacerte responsable. Luego recuéstate y contempla tu carrera y tu vida elevarse!

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Leni Chauvin vive en Canadá y es la creadora de un popular programa "Attract Clients GaloreT" Programa para profesionales que trabajan por cuenta propia y tienen todo para tener éxito excepto suficientes clientes. Leni es una Coach Profesional Certificada y estratega de desarrollo de negocios que ha ayudado a emprendedores a conseguir nuevos clientes y hacer más dinero desde 1993.