Peter Drucker, el Padre de la Gestión, Habla de Sus Memorias

J.N.R:- Le dedica también un capítulo a Japón, país en el que va a dar un seminario en breve. Resolvió titularlo «El fin de Japón Inc.». ¿Piensa que Japón está en agonía y, con él, a punto de morir uno de los modelos de gestión más venerados en Occidente?
– P.D. : No. Todavía no tenemos pruebas de que Japón esté por «quebrar», pero tampoco hay dudas de que precisa de ser repensado, reposicionado y reestructurado. Pero, finalmente, eso también es verdad para cualquier otro país subdesarrollado.

Existen tensiones propias en relación con Japón, así como en relación con Alemania (por ejemplo, la cuestión de la estructura salarial y de la red de seguridad social en el marco de la economía social de mercado), o también a los Estados Unidos (mire nuestros problemas raciales, que son tanto un problema de conciencia como un problema social).

Pero no hay que subestimar la capacidad nipona para enfrentar desafíos difíciles. Esta es, además, única en el mundo y hace más de 1000 años que ellos lo demostraron…

J.N.R:- Y piensa que China, de la que también habla en el libro, proseguirá con su irresistible emergencia o estará amenazada por un descalabro interno próximo?
– P.D. : Pienso que no existen muchas dudas de que habrá una crisis socio-económica e política dentro de los próximos diez años. Al final, las pompas de jabón terminar siempre reventando. Pero eso no implica necesariamente -ni habitualmente- el final.

Significa mucho dolor, pero, lo que es resistente permanece después de que termina el pánico. China enfrenta, de hecho, enormes problemas sociales sin precedentes y, dentro de diez años podrá bien ser una federación de «regiones económicas» virtualmente autónomas. Pero, esa turbulencia ya ocurrió media docena de veces en la historia de China.

Evitar una guerra civil -que puede ocurrir- , apaciguar las tensiones sociales entre una costa urbana floreciente, capitalista y mercantilista y el rápido empobrecimiento interior rural, se está tornando cada día más difícil. Vea esta paradoja: dentro de diez años, China podrá ser el segundo productor del mundo, muy ceca de los Estados Unidos, pero seguirá siendo un país muy pobre.

J.N.R:- «Managing in a Time of Great Change» presta especial atención al análisis de la geoeconomía mundial. ¿Qué balance hace de los últimos diez años?
– P.D. : A mi ver, en lo global, el desarrollo central de estos últimos diez años no se mide evaluando si este o aquel país se transformó en una potencia económica.

Los desarrollos más importantes son ocho:

  • Europa perdió diez años. Más aún, actualmente va a transformarse en un factor de orden menor en la economía mundial.
  • Los Estados Unidos y Japón y Alemania Occidental conseguirán (aunque con dificultad) mantener su posición en la economía mundial. Hace 25 años eran conjuntamente responsables de algo menos que el 50 % de la producción mundial de bienes manufacturados; hoy mantienen esa misma posición, cada uno un poco por debajo 20 %.
  • Los Estados Unidos son responsables de cerca del 60% del comercio mundial de servicios -el sector de la economía mundial con crecimiento más rápido.
  • En tanto que Europa era responsable de, por lo menos, el 25% de la economía mundial de bienes manufacturados, ahora es responsable de menos del 20 %, siendo la mayor parte de Alemania.
  • Los vencedores son los asiáticos que aumentaron casi al 20 % la tasa del 10 % de hace 30 años. Igualmente importante: hoy exportan principalmente bienes manufacturados, en tanto que hace 20 años exportaban sólo materias primas.
  • Los perdedores son, en primer lugar América Latina -descendió del 15 al 8 %- y Europa (excluida Alemania que mantuvo su cuota).
  • El comercio transpacífico, por primera vez en la historia, es mayor que el transatlántico. En este contexto, el territorio chino es apenas el hijo más viejo. Los tigres asiáticos, como Taiwan, Corea, Malasia, Tailandia e Indonesia crecieron a una velocidad igual o superior.
  • La verdadera nueva superpotencia económica son los chinos de la diáspora -55 millones de almas.

J.N.R:- Más aún, termina el capítulo que les dedicó preguntando si el «best seller» de gestión en 2005 será «los secretos del management chino»…
– P.D. : Efectivamente.

J.N.R:- Pero, todo eso que dijo sobre Asia prefigura una señal muy clara en el tablero de ajedrez de la geoeconomía del final de este siglo, a pesar de las grandes incertidumbres de todas esas múltiples transiciones en Japón, China y Corea del Sur.
– P.D. : Es evidente que, tarde o temprano, el estallido es inevitable. Todas las pompas de jabón terminan reventando, por eso el riesgo es tremendo. Pero existen pocas dudas de que los últimos diez años trajeron un cambio estructural que puede ser tan importante e irreversible como el que ocurrió en Europa y en los Estados Unidos, entre 1900 e 1929.

Lo que me pone incómodo no es el surgimiento de los chinos, sino el fracaso de Europa. Por encima de todo, la incapacidad de Europa de reconquistar el «momentum» emprendedor resultante de la Unión Económica Europea. Felizmente existem señales de que las cosas van a cambiar. ¡Era hora!

J.N.R:- Una nota, ahora, con algún humor sobre su próximo lanzamiento. ¿Por qué razón sintió necesidad de escribir un capítulo sobre «Las seis reglas que todos los Presidentes deben saber?»
– P.D. : Bien, porque pocos, e incluso nuestro presidente, Bill Clinton, parecen parecen conocerlas, a pesar de que las encontramos, tal vez de una forma menos explícita, en Tucídides y en Herodoto. Y el mejor texto sobre estadismo y las reglas que debe seguir un dirigente continua siendo Los Persas, de Esquilo – para mi, es la mejor pieza que se escribió alguna vez!

-J.N.R:- Para terminar, se que ya tiene en mente un próximo libro, o, por lo menos, los grandes temas para comenzar. ¿Quiere revelarnos qué nos prepara para 1996 ó 1997?
– P.D. : Espero, de hecho, comenzar a trabajar en un nuevo libro en breve. Experimentalmente lo he titulado «Reflexões sobre Um Século de Transformações» (Reflexiones sobre un siglo de transformaciones). Pero, en relación a ese libro, si es que lo puedo concebir, o si tengo la energía, la voluntad, el distanciamiento y el tiempo para hacerlo (lo que está en manos de los dioses), será necesariamente de reflexiones y no de aventuras. Pero nunca hablo sobre libros que no escribí.

Otra razón es que, como alternativa, podré escribir algo muy diferente y terriblemente ambicioso. Será un libro sobre lo que un gobierno puede hacer, o sea, sobre teoría política, pero que, en vez de recorrer las abstracciones filosóficas, estará basado en las experiencias verdaderas de la última mitad del siglo. El título correcto podría ser «La práctica de gobernar». Pero falta ver si tendré tiempo y fuerza y sabiduría para escribir un libro tan ambicioso.

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Jorge Nascimento Rodrigues es colaborador de EXECUTIVE DIGEST, del semanario Expresso y de otras revistas. Es editor y autor de Centro Atlântico y de la web de gestión Janelanaweb desde 1995, además de gurusonline.tv, geoscopio.tv