Permiso: ¿Licencia Para Molestar?

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Muchas empresas cuando dan el salto al mundo online se encuentran con una serie de elementos que no existían en el mundo online y de pronto han de hacer frente a un montón de palabras extrañas que no saben muy bien lo que significan (UCE, SPAM, CTR, ICQ, Permission marketing, etc.)

Voy a centrarme en esta ultima palabra: permission marketing o marketing de permiso.

Muy superficialmente el marketing de permiso lo que busca es obtener el permiso del internauta para el envío de emails comerciales.

Es un intercambio: tu me das tu dirección de email y yo a cambio te regalo un e-book, te envió artículos, te mando periódicamente una newsletter, te envío publicidad sobre mis productos o servicios…

Si te fijas bien veras que en casi todos los sites dan algo gratis, pero para poder tenerlo has de dar tu dirección de correo electrónico.
Una vez que has dado tu dirección de correo electrónico y obtenido tu “premio”, las empresas ya tienen todo el derecho del mundo para enviarte emails tantas veces como ellos consideren oportuno.

Nada más alejado de la realidad.

Desafortunadamente son muchos los sites que piensan que están haciendo marketing de permiso tan sólo porque algunos usuarios dieron su email a cambio de algo gratis.

“Bueno, él me dio su email por lo tanto puedo enviarle emails cuando yo quiera” (Mas de un site habrá pensado así)

Siempre hay dos formas de hacer las cosas: bien o mal.

Aquellos que crean que el marketing de permiso es lo que acabo de decir, están haciendo las cosas mal.
Es cierto el usuario X te dio su dirección de email, pero ¿para qué?¿te la dio tan sólo para poder bajarse un e-book y nada más o te la dio para recibir periódicamente una newsletter? En este último caso ¿el usuario que quiere recibir tu newsletter también quiere recibir información sobre tus productos o servicios?

Obtener el permiso ha de ser el primer paso hacía una relación de confianza entre el usuario y el site; de tal forma que bajo este marco de confianza el usuario se convierta en prospecto y luego en cliente.

Esto no se consigue de la noche al día y muchos menos pensando que el mero hecho de tener el email del usuario X nos capacita para molestarle cuando queramos.

Hemos de limitarnos a la naturaleza del permiso y no enviar todo aquello que queramos. Sí el permiso se dio para las newsletter pues eso es todo, sólo newsletter; nada más. Ya sé que es muy tentador enviarle otro tipo de información, ya sé que se acercan las navidades y es muy tentador enviarle un email sobre tus productos o servicios. Pero ¿tienes permiso para ello? No, asi que no lo hagas.

Eso no quiere decir que te quedes parado y no intentes profundizar en tu relación con el usuario. Por ejemplo, puedes preguntarle en la newsletter sí le gustaría recibir información sobre tu producto o servicio. Haciendo esto le muestras al usuario que le respetas y que quieres mantener una relación de confianza con él.

A poco que el internauta haya tenido relación con otros sites, se dará cuenta de que podrías haberle enviado el email directamente y sin embargo no lo hiciste sino que primero se lo preguntaste.

Se dará cuenta de que tu site le respeta y esto indudablemente se transformará en una relación de confianza que dará sus frutos en forma de ventas y clientes fieles por no hablar del efecto viral que tu forma de proceder tendrá.

Ante productos o servicios iguales o muy parecidos ¿a quién crees que comprará el usuario X?, la respuesta es obvia.