Norma Viva y Judit del Valle Rodríguez Responsables de Milenia

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Les presentamos hoy a dos emprendedoras que, al igual que muchas y muchos iniciaron sus propios emprendimientos como consecuencia de una crisis. Además la historia es muy interesante como ejemplo de asociatividad.

Presentamos a Judit

Judit del Valle Rodríguez: Siempre me interesaron los libros y tuve la fortuna de poder trabajar en el ámbito editorial de entrada. Comencé a los 18 años en Javier Vergara y pasé por todos los sectores, especialmente todo lo relacionado con el comercio exterior en esa industria.

Al mismo tiempo comencé a estudiar Historia porque era lo más próximo a mis intereses, en ese momento no existía la carrera de Artes, sino creo que hubiera comenzado ahí.

La editorial era muy chica, básicamente una empresa familiar y no había posibilidades de crecer así que decidí tomarme un año sabático y dedicarme por entero a la facultad.

Justo en ese momento abren la carrera de editor, era justo lo que estaba buscando, dejé Historia y me “sumergí” de lleno en la nueva carrera, de forma tal que hice los 3 años en poco menos de 2.

En el ínterin, debido a la experiencia en comercio exterior que había adquirido en Vergara, me llaman de Fausto para trabajar en la importación de libros.

Estuve en esa empresa 7 años en donde me desempeñé también en comercialización, venta directa y comercio electrónico, en esta sección conseguimos desarrollar clientes en el exterior, por ejemplo Japón. Pero la empresa tenía poca comprensión del fenómeno del comercio electrónico y creía que entraba en competencia con las librerías, o sea que ya era hora de partir.

Silvia Chauvin: ¿Vos ya tenías un proyecto propio?
J.R:- A esa altura ya había terminado la carrera de edición y tenía intención de comenzar un proyecto propio. La verdad es que estaba indecisa y un poco confundida, me preguntaba ¿estaré preparada?, ¿será mi momento?, ¿será mi tiempo? Pero, el haber cursado la carrera de Edición no te ayudaba?

En la facultad se había instalado la polémica: ¿Editor, se nace o se hace? Y yo tenía la experiencia de haber trabajado con el “viejo” Vergara que era una eminencia, por supuesto no había Internet, el leía las revistas americanas de la industria y tenía un olfato bárbaro para el negocio, intuía con gran precisión por dónde “venía la mano”. Y, en ese contexto, la figura que yo me había hecho de Javier Vergara me tiraba el ánimo abajo.

Ya te comenté que la discusión en la facultad era muy purista, por ejemplo, había una cierta adversión por el best seller, un insulto común era: pero vos sos escritor de best sellers…
Y Borges ¿acaso no es un best seller? No hay porque identificarlo con ese imagen norteamericana de la gente que compraba un best seller, lo leía y lo tiraba a la basura.

En ese caso Javier Vergara, tenía muy claro que, lo que a el le gustaba, no era necesariamente lo que pedía el mercado y que los best seller ayudan a construir un fondo editorial.
Así que como verás yo estaba bastante confundida. ¿Y mientras te decidía no te podías insertar en otra editorial?

Norma Viva y Judit del Valle Rodríguez
Norma Viva y Judit del Valle Rodríguez

No era tan fácil, en el ínterin la industria había cambiado mucho, con todas las fusiones y adquisiciones que se produjeron entonces y otros cambios importantes, no me iba a ser tan fácil insertarme en otra empresa.

Por otra parte no estaba dispuesta a quedarme sentada esperando que alguien me llamara, por eso decidí generar mis propios proyectos a partir de todo lo que había aprendido y no volver a otra editorial para terminar procesando facturas.
Me tomé un tiempo de duelo y me inscribí en una capacitación para microemprendimientos que en ese momento había lanzado el gobierno de la ciudad. Me fue muy bien con la capacitación, la facilitadora era realmente una mujer muy hábil para ayudarte a “sacar” las potencialidades de cada uno. Entonces ahí comenzaste a desarrollar el proyecto…

Sí, yo ya tenía decidido que iba a formar mi propia editorial, no sabía el medio, si me iba a lanzar en el papel o en la web, pero sí que iba a ser una editorial.¿Y la temática?

Al principio mi idea era hacer libros infantiles con un enfoque muy particular, pero no me decidía porque me daba cuenta que iba a necesitar un equipo grande de gente, lo que implicaba un capital que no tenía, ni estaba dentro de mis posibilidades conseguir.

Y ahora presentamos a Norma

S.Ch.:- Así que ahí estaba de nuevo dando vueltas… ¿Y vos Norma?
Norma Vivas:- Mientras la escucho a Judit, me doy cuenta de que lo mío se dió de manera inversa. Ella se desarrolló en un terreno profesional, pasó por varias editoriales, mientras que si bien yo trabaje, me moví en un ámbito más familiar.

Estudié arquitectura y durante los últimos años comencé a trabajar en estudios como dibujante proyectista. Durante 1989 con el golpe económico contra Alfonsín, con la hiperinflación, la construcción se paró, perdí mi trabajo.

Entonces fue como que tuve tiempo para darme cuenta de que estaba haciendo algo que no quería, que no me podía expresar a través de la arquitectura. Dejé la facultad. En ese momento, con todas las reestructuraciones que ocurrían en las empresas, mi papá se tuvo que jubilar siendo muy joven, puso un comercio y me fui a ayudarlo.

Nos fue bien económicamente, me permitió casarme, poner una casa, viajar, pero fundamentalmente me sirvió como una etapa de incubación, para recuperar cosas que quería hacer. Siempre conserve el sueño de desarrollar una profesión que se basara en la creación.

Por ejemplo, yo había querido estudiar bellas artes, en mi familia no me alentaron y en ese momento yo tampoco tuve la firmeza de decir: yo quiero esto. Un tío un día dijo: y bueno si te gusta dibujar, estudiá arquitectura y yo seguí, por inercia…

Con el negocio, y habiendo ya cortado con la facultad faltando solo una materia para recibirme, me volví a vincular con la pintura, a leer textos de arte, me acerqué al diseño gráfico, todo muy autodidacta hasta entonces. Después empecé con los seminarios, cursos, a aprovechar los conocimientos que tenía de arquitectura para vincularme con otras ramas del diseño. Y cumplí los 40 años…

S.Ch.:- ¿Crisis?
Norma: – Crisis total, sentía que había vivido la mitad de mi vida, sin atreverme a ser yo misma, y tenía que cambiar, que mi trabajo no tenía nada que ver con migo, con lo que me gustaba o para lo que tenía capacidad, y que muchas de mis elecciones habían tenido que ver mas con el miedo a hacer realmente lo que quería que a otra cosa.

También la crisis fue en la pareja, me separé, dejé el negocio, no sabía que hacer, solo sabía que mi vida tenía que cambiar y en ese cambio debía darle mas espacio a lo que sentía.

No fue fácil empezar a desarrollar una profesión a los cuarenta años, no tenia trabajo y pasé por situaciones de pánico que no me dejaban pensar con claridad como encauzarme, al parecer el atreverme a hacerlo que quería me asustaba bastante así que primero tuve que superar, terapia por medio, esa dificultad hasta que lentamente me fui serenando, encontrando y comencé a trabajar en el área de diseño gráfico, tratando de armarme una clientela.

Durante un tiempo también trabajé en relación de dependencia pero no funcionó, en realidad ahí me dí cuenta que no servía para trabajar dentro de una estructura en la cual estaba constantemente presionada para hacer cosas que estaban reñidas con mis valores fundamentalmente en relación a lo humano.

Por lo tanto tenía que buscar mi lugar y desarrollar un proyecto propio. Ahí es donde me encontré con Judit, a quien le pasaba más o menos lo mismo.

S.Ch.:- ¿Ustedes se conocían?
Judit:- No, y nos conocimos de una forma un poco inusual.
Yo estaba trabajando en el proyecto pero estaba “empantanada”, la facilitadora me ayudaba mucho y ella me decía Judit no puede ser que no arranques. En ese curso estuvimos trabajando mucho en el tema de romper qcon esta cuestión del individualismo, de trabajar en la necesidad de unirse para desarrollar un proyecto. Yo además estaba leyendo a Covey lo cual me terminó de llenar ciertos huecos y me permitió ver las cosas de otra forma.
En el interín la revista Luna comenzó con la campaña “Yo tengo, yo necesito”.

S.Ch.:- ¿Qué es eso?
Judit:- Era una campaña muy ambiciosa en la que el objetivo era conectar emprendedoras que tuvieran una idea pero que le faltaba “otra pata”. Ellos nucleban una serie de esponsores interesados en ese sector y los proyectos posibles eran apadrinados con asesoramiento en marketing, en Internet, etc.

Entonces, yo que era una observadora, me involucré y mandé mi “Yo tengo, yo necesito” para intentar vincularme con una persona que estuviera en diseño y tuviera equipamiento propio (computadora, escaner, etc).

Norma:- Y yo contesté aunque al principio no pensé en una sociedad, yo pensaba que ella estaría buscando vincularse con alguien para derivarle el trabajo de armado editorial. Comenzamos a conversar y nos dimos cuenta que cada una era la pata que le faltaba a la otra.

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Judit:- En realidad me llamaron 10 personas, Norma era la única mujer. Tuve entrevistas con todos pero ninguno me convencían, ellos estaban buscando “cerebro” alguien que les aportara la idea, los contenidos, pero no les interesaba trabajar la idea conjuntamente, es la misma historia de siempre y yo de esa “pócima” ya había tenido suficiente.
Nos reunimos con Norma y le expliqué mi idea en profundidad.

S.Ch.:- ¿ Así nomás?
Judit:- Sí, soy un poco impulsiva pero es que no creo en eso de que te roben las ideas, puede que alguien la utilice pero ya no es lo mismo, creo que lo importante es la implementación.
Vimos que podíamos trabajar juntas, nos pusimos de acuerdo y rediseñamos el producto.

S.Ch.:- ¿Hubo modificaciones a tu idea original?
Norma:- En realidad cuando nos pusimos a ver, la idea de Judit era de muy difícil implementación para comenzar y como no teníamos posibilidad de incorporar capital, decidimos arrancar con otro producto y así surgió Milenia. A nosotras nos queda en claro que es el primer producto de la editorial que esperamos llegar a concretar.

S.Ch.:- ¿Y cuanto tiempo les llevó desarrollar este producto?
Norma:- Y la verdad es que fue meteórico, con lo otro habíamos estando dando vueltas 2 meses y cuando surgió esta nueva idea, todo estuvo listo en un mes.

S.Ch.:- ¿Y cómo surgió la temática?
Judit:- Ya en el primer proyecto se encontraban ciertas ideas, ciertos valores que materializamos aquí. Nosotras trabajamos mucho en el intercambio de ideas, es como una receta, una quiere hacer un bizcochuelo, le seguimos agregando cosas y terminamos con una torta de casamiento.

S.Ch.:- ¿Cuál es la propuesta de Milenia?
Judit:- Mirá una mañana yo iba en colectivo y eramos todas, pero todas, mujeres y lo único que había para leer era un diarito que una miraba y miraba, pero de contenido, cero. Yo pensé que buena oportunidad para un medio que aporte contenido que les pueda resultar de utilidad.

Norma:- Contenidos que tienen que ver con otra valoración que tenemos sobre la mujer, que hay valores más trascendentes que van más allá de cómo nos vemos en el espejo, de cómo le tenemos que gustar a alguien.

Judit:- Nosotras estábamos en contacto con otras mujeres que estaban más o menos en la misma onda, mujeres que buscan mejorar, hacer cosas. Muchas de ellas llegan a los 40 años y se transforman, dicen de esto no quiero más, ahora quiero hacer lo mío y vos las ves y es como que florecen.

Y yo me preguntaba de dónde salían esos cosas, con qué se alimentaban esas búsquedas. Nuestra propuesta es sumar nuestro granito de arena, brindar contenidos sin cargo que ayuden en esa búsqueda, que ayuden a conformar modelos, referentes.

S.Ch.:- ¿Y cómo deciden el contenido?
Norma:- Bueno en general Judit es quien lo marca, es la editora pero siempre lo conversamos por que el mensaje que queremos comunicar es de las dos. De la misma manera que yo me encargo de lo visual, la diagramación, el diseño de la tapa, y dado que esta ultima es un tema importante por lo que debe transmitir y es mi responsabilidad, en general Judit también “mete opinión”.

S.Ch.:- ¿Y cómo arman cada edición? Porque vos Judit en eso de decidir los contenidos no tenías ninguna experiencia previa.
Judit:- No, en eso no había trabajado, pero entre la experiencia editorial anterior y mucha, pero mucha práctica de leer revistas, es como que una enseguida advierte como se estructura una revista. En realidad, de alguna manera seguimos el almanaque, o sea que si hay alguna fecha importante, como el día de la no violencia contra la mujer (que ya que estamos el año pasado pasó totalmente desapercibida y este año tuvo bastante repercusión) relacionamos los contenidos.

S.Ch.:- ¿Y cuáles son los proyectos para el próximo año?
Judit:- Con respecto a la publicación Milenia queremos seguir creciendo, en principio pasar de 8 a 12 páginas para aumentar la cantidad de contenidos y también la tirada. Pero tenemos un proyecto aún mayor que es iniciar nuestro fondo editorial. En el ínterin continuaremos realizando trabajos editoriales para terceros.

S.Ch.:- Con respecto al camino recorrido ¿cuál es el mensaje que ustedes quisieran dejarle a la gente?
Norma:- Nuestra opinión es que no hay que paralizarse, aunque parezca que no se puede hacer nada o que la realidad desbarata todo intento, no es así, hay que continuar, por que si no ¿cuál es la otra alternativa? Darse por vencido sería como la muerte, pero la peor de todas: la muerte en vida.

Creemos que hay que tomar la crisis como una apertura hacia nuevas posibilidades, tal vez de algo mejor. Prepararse, conocer cuales son nuestras potencialidades y romper con el modelo individualista, confiar en que el aporte de otros nos puede ayudar a superar nuestra limitación y nuestros miedos.
Y por ultimo estar decididos a tomar el espacio que a cada uno por naturaleza nos pertenece.

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La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.