Nora Femenia: La Mediación Como Vía Para la Resolución de Conflictos

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Las relaciones humanas siempre han acarreado conflictos que se han resuelto, a lo largo de la historia, de diferentes maneras.

Reconforta saber que, ya iniciado el siglo XXI, y aunque parezca mentira, los humanos estamos recurriendo más a las soluciones consensuadas y, finalmente, hoy es tiempo de mediadores más que de jueces.

Por supuesto, que no todo es tan sencillo y que esta actividad requiere una fuerte especialización, además de vocación de servicio. Nora Femenia, una Licenciada en Psicología recibida en la Universidad de Córdoba, Argentina, con un Ph. D en la Maxwell School of Citizenship and Public Affairs de Syracuse, Estados Unidos, es una especialista en este tema y ha creado en Internet Inter-mediacion, un sitio de singulares características dedicado al tema.

Adriana Chauvin:- ¿Cómo surge la idea de poner en Internet un sitio de estas características? Llama, sobre todo la atención que esté en castellano, dado que podría tener mayor difusión en inglés. Esto tiene que ver con el mercado al que apunta. Me gustaría que lo explique.
Nora Femenia:- En el año 1996, había muy poca información en Latinoamérica sobre los métodos alternativos de resolución de conflictos.

Estuve trabajando en varios proyectos del Banco Mundial relacionados con la reforma de la justicia, y fue importante notar cómo iba apareciendo la demanda de información y de capacitación sobre estos métodos a medida que los países enfrentan la crisis de los servicios de justicia en cada uno de ellos.

De allí que Internet pareciera el método más fácil y económico de acercar información a todos los que la necesitaran. Mi foco fue siempre el público latinoamericano, debido a que, en USA, los métodos están aceptados y establecidos desde hace años.

Este sitio nació dedicado al público latinoamericano, por lo tanto, tiene que estar en castellano. En el momento en que se inició, no había textos o libros sobre el tema, de manera que tratamos de cubrir ese vacío.

También se dio que la necesidad de capacitación en los distintos países, hizo que ofrecieramos las 40 horas de entrenamiento que los mediadores necesitan para poder trabajar, en castellano y lo hicimos aquí, en la Florida, y con mucho éxito.

Es más fácil para cualquier profesional tomar el curso en su propio idioma. Por eso ofrecemos libros en castellano sobre el tema de mediación y arbitraje. Lo mismo sucede con los seminarios de arbitraje dirigidos al ALCA y al MERCOSUR.

También es posible hacer preguntas o solicitar consultoría en nuestra web y es importante saber que, del otro lado de la línea, hay una persona de origen equivalente, que va a entender el contexto desde donde habla el consultante…..aquí creo que tenemos una ventaja sobre otras compañías que ofrezcan consultar en inglés, y que no entiendan las variables culturales, que son importantes, y que definen al conflicto donde quiera que suceda.

A. Ch:- ¿Cuál es la recepción que tuvo en el público?
N.F:- Muy Buena. Diría que tenemos un público constante que nos sigue. Hay muchas personas que están preparándose para ser mediadores pero, también hay personas que enfrentan conflictos a diario, en el trabajo o en su vida de relación, y que recurren a nosotros para tener herramientas que les permitan resolverlos de modo pacifico.

Empezamos enfocándonos en el cliente individual, pero luego nos hemos dedicado, bajo pedido, a asesorar compañías sobre los posibles métodos aplicables dentro de una empresa u organización. En este momento, tenemos en Inter-mediacion más de cinco mil socios registrados provenientes de todos los países de Latinoamérica, incluyendo Cuba, y España.

Mantenemos estrecha comunicación con ellos a través de boletines periódicos y de la contestación de consultas individuales, además de la organización de los seminarios de capacitación que se ofrecen en la Florida International University (FIU), con sede en Miami, Florida, donde ejerzo como docente.

A. Ch:- Parece haber una mayor tendencia a resolver conflictos por vía de mediaciones. ¿Cree que es así? ¿Por qué?
N.F:- ¡Es obvio, dado que no existe una alternativa comparable!. No se puede comparar el costo, rapidez y control sobre el resultado que ofrece una mediación, con los de un juicio, donde se pierde completamente el control sobre el proceso.

De allí que la mediación sea el instrumento elegido voluntariamente, en la mayoría de los casos donde las partes comprenden cuáles son las ventajas que obtienen.

También esto depende de una buena campaña de educación pública, donde los consumidores puedan ver que tienen disponible esta alternativa. Y, también, por supuesto, de que haya controles sociales para verificar que las mediaciones ofrecidas al público sean procesos de calidad. Esto inspirará más y más confianza en el público que se inclinará, cada vez más, por este medio.

A. Ch:- ¿El hecho de ser mujer significó una ventaja, una desventaja o ninguna de las dos cosas en el desarrollo de su profesión?
N.F:- Las mujeres entendemos mucho mejor lo que son las “técnicas blandas” de resolución de conflictos. Las técnicas duras son masculinas y necesitan un encuadre como el militar o el gubernamental para estar legitimadas…..nosotras podemos lograr otros resultados a fuerza de paciencia, respeto y reconocimiento de las necesidades de ambas partes.

A. Ch:- El mediador asume,en algún sentido, un rol de liderazgo como moderador de conflictos, ¿cómo ve usted la aceptación social de que dicho rol sea cumplido por una mujer?
N.F:- Esto, aquí en USA, es una faena, un trabajo técnico, no demasiado glamoroso, así que no importa mucho que lo haga un hombre o una mujer… dadas las necesidades de prestaciones en algunos sitios, por ejemplo, las cortes de justicia, ofreciendo servicios de mediación para familias en divorcio, cualquiera puede hacer una tarea digna.

Quizás yo estoy tan metida en este medio, donde no se pone el acento en el género sino en las capacidades personales…No es que estemos ya en una sociedad perfecta, pero se ha avanzado bastante en no distinguir entre hombres o mujeres; lo que pasa solamente es que uno ve estilos diferentes para enmarcar el conflicto y sus soluciones….

Y, además, no olvide que, dado el requisito de mantener la confidencialidad, todo mediador hace la tarea y no puede hablar de ella. No hablamos de liderazgo aquí, sino todo lo contrario, de ayudar a las partes a procesar sus diferencias sin tomar ningún crédito personal.

En este sentido, creo que somos las mujeres las que hemos sido socializadas para poner a los otros y sus necesidades adelante, y quedarnos en un rol secundario. Y, paradójicamente, esta es la definición del rol del mediador, que protege al proceso y a la interacción entre las partes a costa de su propio protagonismo.