Newsletters: Diez Errores Comunes Que Debes Evitar

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Aún los genios de marketing cometen errores. Esta lista es una recopilacion de los 10 errores más comunes que puedes cometer a la hora de enviar una newsletter y como puedes solucionarlos.

Bueno, ahora ya tienes una Newsletter lista para comenzar a enviar. Lo primero que tienes que saber es que la lista de suscriptores tarda un poco en “arrancar”, a medida que tu website o blog se va haciendo más conocido, más gente se incorpora a la lista. Cuesta mucho llegar a los 1000 suscriptores pero luego todo comienza a tomar ritmo.

En nuestro afán por ver crecer la lista de suscriptores cometemos algunos errores que retardan todo el proceso y hasta ponen en peligro su éxito.

10 Errores Comunes A Evitar Con Tu Newsletter

money_marketing1. Comprar bases de datos

Creo que esa es la primera gran tentación, comprar una base de datos y comenzar con todo. No, no, no, resiste la tentación.

Para que la Newsletter o una campaña particular sea efectiva tiene que dirigirse a un segmento específico: ciertos requisitos demográficos, gustos, intereses y problemas en común.

Las listas compradas no pueden garantizarte nada de eso (aunque digan que pueden) pero, además y esto es lo más importante, esas personas NO pidieron incorporarse a tu lista, ergo, es spam.

2. No incorporar una dirección física

Esto puede parecer raro pero sobre todo si el objetivo de tus campañas es vender algún producto o servicio, la incorporación de una dirección física y un teléfono de línea aportan veracidad al contacto. Dicen sin lugar a dudas que eres una persona real que opera un negocio real que no va a salir disparando si ocurre algún problema.

Posiblemente estés pensando que esto está bien para quienes tienen un comercio abierto al público pero para ti que trabajas desde casa quizás no sea importante. Pero lo es, da credibilidad, además de cumplir con la reglamentación anti-spam.

3. No tener un email reconocible en el campo “De” (From)

lens_emailSi bien envías tu Newsletter a los suscriptores y no a personas desconocidas, la gente en general está suscripta a muchas publicaciones y no siempre reconoce a primera vista el remitente del email.

Para empeorar las cosas mucha gente, entre las que me incluyo, borra emails sin abrirlos basado en dos criterios: que sea reconocible en campo De y que la línea de Asunto (Subject) sea de su interés.

Por lo tanto debes usar siempre el mismo email para mandar tus Newsletter. Y debes siempre completar el campo Asunto de forma interesante y que refleje el contenido de esa Newsletter.

4. No usar el doble opt-in

En nuestro afán por hacer crecer la lista de suscriptores a toda costa a veces quitamos toda traba que pueda entorpecer el camino a la suscripción: la cantidad de datos a llenar y el doble opt-in.

Nada quita más las ganas de suscribirse que encontrarse con una larga lista de datos a completar; no sólo es el tiempo lo que nos molesta, sino que de alguna manera percibimos que tantos datos son intrusivos. Por lo tanto No debemos pedir datos que no pensamos utilizar o, si los vamos a utilizar podemos ir pidiéndolos de a poco.

Doble opt-in es cuando una persona se suscribe y a continuación recibe un email solicitándole la confirmación de esa suscripción en la forma de un link que debe presionar.

El doble opt-in puede hacernos perder algunas suscripciones pero las que conseguimos son mucho más sólidas.
Confieso que actualmente cometo este error pero ya estoy trabajando para solucionarlo.

5. No ofrecer diferentes formatos de suscripción

Tienes que ofrecer la posibilidad de suscribirse a tu Newsletter en formato html o en formato texto.

6. No ofrecer la suscripción en diferentes lugares

Tienes que ofrecer la posibilidad de suscribirse a tu Newsletter desde diferentes lugares en tu website o blog. ¿Por qué? Porque mucha gente No ve el formulario de suscripción, así de simple. No debemos dar por sentado que porque tú ves el formulario y te parece obvio, lo será para otros.

Al comienzo en Mujeres de Empresa sólo tenía un enlace “Newsletter” en la barra superior, luego probé agregándolo al pie de cada artículo, finalmente incluí una ventana que aparece al minuto treinta de iniciada la sesión y sólo una vez por sesión (para ser lo menos intrusiva posible).

El resultado de la ventana fue espectacular, porque puso el formulario de suscripción frente a los ojos de la persona. Mi próximo paso será incluir un doble opt-in a esa ventana pues francamente mucha gente se inscribe porque lo tiene delante pero en el fondo no están realmente interesadas.

7. No limpiar nuestras listas de suscriptores

trabajo_domesticoMucha gente se niega a hacer limpieza por temor a ver disminuir su lista.

Pero ¿De qué nos sirve tener 100,000 suscriptores si sólo están activos 10,000?

Las únicas listas que sirven son las que tienen usuarios activos, que se han suscripto voluntariamente y que encajan bien en el perfil a quien queremos llegar.

No temas hacer limpieza periódica de tus bases de datos y quitar los contactos que ya no sirven, porque su email está mal, rebota o no abre tus correos.

8. No testear la Newsletter antes de mandarla

Antes de mandar una Newsletter debes testear dos cosas:

  • Contenido: que el contenido no tenga faltas de ortografía y su sintaxis sea correcta (usa el corrector de Microsoft Word o del procesador de textos que uses) y
  • Programas de correo: que se vea bien en la mayoría de los clientes de correo y que funcione todos los enlaces.

9. Mandar email irrelevantes y no mantener la periodicidad de envíos

Cuando una persona se suscribe a tu lista tiene ciertas expectativas con respecto al contenido de tu Newsletter: qué va a recibir, cada cuánto tiempo va a recibirlo, cuál será su beneficio, saber si sus datos serán compartidos con otras listas, etc. Establece claramente las expectativas y cúmplelas.

Con respecto a la periodicidad de los envíos, tienes que establecer una (aunque sea tentativa, por ejemplo cada aproximadamente diez días) y cumplirla. Nada pero que suscribirse a una Newsletter quincenal y no recibir ninguna en seis meses.

Por eso lo mejor es comprometerse con lo que puedas cumplir, si editar semanalmente es mucho trabajo para ti, mejor ofrece una suscripción quincenal o mensual y cumple con las entregas, luego, a medida que testees tu público y que tomes más práctica, puedes aumentar la periodicidad. Es una cuestión de percepción: si dices que tu Newsletter sale semanalmente y luego en la práctica la distribuyes cada tres semanas, no se ve bien. En cambio si anuncias que en vez de editar mensualmente vas a comenzar a distribuir quincenalmente, el cambio se percibe como positivo.

Como regla general, los prestadores de servicios de envío de Newsletter coinciden en que si nos has enviado correo a tu lista en seis meses, bórralas y comienza de nuevo.

10. No hacer que el contenido sea fácilmente escaneable

Según los estudios de usabilidad de Jakob Nielsen, tienes sólo 51 segundos para llegar al lector o lectora. En ese escaso lapso de tiempo ella/el evalúa si va a leer lo que recibe. Una presentación clara hace más fácil tomar esa decisión: “La claridad triunfa sobre la persuasión”.

Estructura tu contenido para que sea más escaneable.

  • Divide tu texto en secciones por temática.
  • Si el contenido se presta para usar una lista, usa viñetas (pequeños símbolos gráficos que guían el ojo, como la flecha roja que ves aquí).
  • Si presentas varios artículos incluye solo el primer párrafo de cada uno y luego coloca un enlace para leer todo el contenido.
  • Incluye tu contenido más importante “sobre el pliegue” (la parte del texto que se ve sin hacer scroll).
  • Refuerza siempre que sea posible tu credibilidad: si citas fuentes o estadísticas, incluye siempre un enlace activo.

Conclusiones

Mandar una Newsletter es más que escribir y apretar enviar. Cada número demanda algunas horas entre escritura (sin contar el tiempo de escribir y editar cada nota) y testeado pero es absolutamente necesario recorrer este proceso.

Las newsletters ayudan a desarrollar un sentido de comunidad, de pertenencia, nos mantienen en contacto con nuestro público, y colaboran a expandir nuestro negocio. No en vano toda la gente de marketing dice: “El dinero está en la lista (de suscriptores)”.

 

La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.