El dinero: el segundo tema sobre el que hay que hablar. Aunque nos resulte odioso, hay que hablar de dinero, sobretodo si quien va a ayudarnos es un amigo o una amiga. Una vez explicado el trabajo con todo detalle podemos solicitarle un presupuesto o decirle directamente cuanto dinero tenemos asignado para ese trabajo.
No es conveniente, ni justo para ninguna de las partes, dejar avanzar un proyecto y luego hablar de dinero. Es posible que el trabajo se resienta y hasta que se pierda una amistad.
Una vez que llegaron a un acuerdo sobre el presupuesto, deje bien estipulado la forma de pago. ¿Los pagos se realizarán según el avance del trabajo o en fecha predeterminada?
Si no la/o conoce, consiga algunas referencias. No siempre vamos a conocer a la persona que necesitamos para ese trabajo en particular. Pero es posible que tengamos algún colega a quien pedir referidos. Tanto si le preguntamos a un colega como si ponemos un aviso, es preciso conversar con las personas para las que anteriormente trabajó nuestra/o candidata/o.
Algunas de las preguntas que hay que hacer, sobre todo cuando estamos buscando un freelancers, son:
Dése tiempo para buscar. Aún en épocas de escasez de trabajo, la gente que hace bien su trabajo y es responsable, suele estar ocupada. Por eso es muy útil tener una base de datos de posibles candidatos y estar siempre alerta y abierta a nuevas posibilidades. Además, dependiendo del trabajo, Internet abre las posibilidades enormemente al permitirnos contratar una persona que se encuentra en otra parte del mundo.
Busque alguien es su área de referencia. Esto se contradice con lo que dije anteriormente sobre Internet, pero realmente depende del trabajo en cuestión. Si nunca trabajó con esa persona y el trabajo demanda muchas explicaciones, no es negocio estar todo el día con el teléfono en la mano. A veces una conversación cara a cara es lo más efectivo. Por eso repito, todo depende de las exigencias de ese trabajo en particular y de la experiencia previa que tengan ambas personas de trabajar juntas.
Tenga un "plan B". Si es la primera vez que trabaja con esa persona, trate de llegar a un acuerdo para hacer una prueba (2 o 3 días, sería ideal). Si usted no está conforme con el trabajo, es mejor saberlo ahora. Además, tiene la ventaja de comprobar las habilidades de la persona, muchos declaran que son especialistas pero.
Encontrar buen personal no es una tarea sencilla y encontrar buenos freelancers es todavía peor. Pero si usted está recién creciendo o no se siente confortable con la idea de tener personal fijo, tener personas independientes a quien recurrir le permitirá acometer proyectos más ambiciosos.
Recuerde que cuando busca ayuda para un proyecto, busca justamente a alguien que le ayude a sacar adelante una sobrecarga de trabajo, no a alguien que le agregue un problema. Hay mucha gente que declara tener habilidades que luego no demuestra.
Es imprescindible tomar recaudos. Próximamente trataremos sobre la promoción del nuevo emprendimiento.
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