Asumiendo que los motivos de la postergación de la decisión de compra corresponden exclusivamente al comprador potencial o interesado, resulta apropiado analizar una serie de aspectos que surgen para que la negligencia operativa no impida que lleguen a convertirse en resultados efectivos. Muchos de estos aspectos se encuentran en la formación inicial de cada representante de ventas, de quien se espera que actúe de una manera profesional evitando que se les escape la más remota posibilidad de ventas en su gestión.
La clave radica en la información target, tal como lo he descripto en el artículo: "Los objetivos clave de toda entrevista de ventas" . Dicha información a obtener representa la esencia y metas en cada uno de los contactos entrevistados, a tal punto que si no es capacitado para hacerlo y reforzado durante el ejercicio de su desempeño por parte del supervisor hasta que llegue a internalizarse y se constituya en parte ineludible de su gestión, la entrevista deambula por aspectos que no concentran su atención ni la de su interlocutor en el objetivo de ventas de cada encuentro que realice. Luego de obtenida esta información target, existe el aspecto clave para una eficiente administración: su registración.
Acorde al método establecido o vigente, podrá registrarse en su agenda como borrador, en un fichero tradicional o en su base de datos de la PC en el programa correspondiente, de manera que el vendedor y el supervisor o gerente puedan acceder a ella de una manera dinámica y efectiva como para planificar sus futuras acciones de seguimiento acertado y preparado para que resulte exitoso al haber agotado todas las instancias correspondientes a cada caso, en las formas y momentos apropiados para que así resulte.
En la gestión profesional de ventas se denomina "desarrollo de ventas" al proceso que pudo haberse iniciado por el vendedor en un primer encuentro y que debe continuarse con fluidez y eficiencia en una o más entrevistas posteriores, basándose fundamentalmente en la información target obtenida previamente, en su acceso a lo registrado ordenadamente y con la preparación necesaria previendo lo que seguramente ocurrirá en cada uno de los siguientes encuentros.
De acuerdo a lo analizado aquí se aprecia que la tan deseada generación de resultados de venta con calidad, productividad, consistencia y rentabilidad no ocurrirá por efecto de plegarias o eventos fortuitos, puesto que ello depende exclusivamente del Método Efectivo de Gestión que se aplica en cada equipo de ventas.
El perfeccionamiento de dicho método efectivo, configurado "a la medida" de cada organización, sus productos o servicios y estilo que transmite su imagen al mercado, debe incluir este aspecto fundamental que hace a la continuidad y a la forma de desarrollar toda gestión de venta hasta alcanzar su cierre efectivo, en tiempo y en forma.
El seguimiento (follow up) que no esté considerado en la gestión del equipo de ventas y en estos términos, sepamos que va dejando en el camino una serie de cabos sueltos correspondientes a vínculos iniciados pero negligentemente continuados. Tal como lo expresan los yatchmen (veleristas) que participan en carreras interoceánicas de navegación a vela, "un cabo suelto es grave porque obstaculiza y frena el avance de la nave hacia la meta".
Lo importante es que los timoneles y capitanes que conducen la actividad de ventas en toda organización estén conscientes de este tema y tomen las decisiones y acciones para que conduzcan exitosamente a su equipo hacia las más ambiciosas metas en términos de resultados con calidad, productividad, consistencia y rentabilidad.
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