Estamos muy entusiasmadas/os con el nuevo negocio. Sin embargo, ¡organizarnos es fundamental!
Al principio, el volumen es manejable. Comenzamos con algunos contactos, pocas facturas, vencimientos. Tenemos todo en la cabeza y lo vamos haciendo en la medida en que surge. Pero de pronto, ¡genial!, un gran pedido de una importante empresa o tres nuevos clientes juntos.
Claro, ¡estamos siendo exitosas/os! Y es justamente en ese momento, en el que debiéramos estar felices, festejando, que la celebración se empaña con el estrés provocado por falta de organización. Y comenzamos a actuar reactivamente…
Lo ideal es implementar procedimientos y y los sistemas administrativos básicos desde el primer día. De esta manera, estaremos preparados para que el negocio se desarrolle y crezca sin complicaciones.
Para tener un negocio exitoso, ¡organizarnos desde el comienzo ahorrará muchos dolores de cabeza en el futuro!

A continuación algunos breves consejos para comenzar a organizarnos:
Ante todo, equipar la oficina. Invertir algo de dinero y organizar el espacio para que resulte cómodo y funcional.
Algunos otros elementos que considero necesarios son:
Si bien la computadora debiera algo más dentro de la categoría "oficina", merece consideración aparte. Básicamente, porque dentro de la computadora hay toda otra oficina. Más aún, dedicar cierto tiempo a aprender cómo utilizarla más y mejor es una gran inversión.

Sea que manejemos la agenda de manera manual o a través de la computadora, el gerenciamiento del tiempo es una actividad crítica para cualquier persona en busca del éxito.
Idealmente, debemos agendar absolutamente todo. No solamente las reuniones sino también las actividades que realizamos por nuestra cuenta (esto incluye tiempo para leer y responder a e-mails, para facturar, para trabajar en determinados proyectos, para ordenar, para archivar, etc.).
Tener un listado de las tareas a realizar es siempre muy bueno. Es más, sugiero tener más de una lista de tareas. Un pequeño sistema de listados es lo ideal: el listado de las tareas diarias, otro de las tareas mensuales y también un listado de ideas. Anotar todo es fundamental.

Como bien menciono en mi mini-curso de Productividad Libre de Estrés, tener un sistema confiable en el cual anotar todas las cosas pendientes reduce mucho los niveles de estrés y permite preocuparnos únicamente por las tareas concretas que debemos que realizar en ese momento.
Más aún, sistematizar todo lo que podamos es una excelente técnica. Conviene desarrollar e identificar los procesos, políticas, formularios, etc. del negocio con anticipación. Algunos ejemplos pueden ser:
Importantísimo punto: nuestros contactos. Todos adherimos a la gran importancia que tiene la red de contactos en cualquier negocio. Sin embargo, caemos en la realidad de anotar nombres y teléfonos en papeles, papelitos, servilletas de papel, etc. Saber qué hacer con ellos es fundamental.
Ya sea que manejemos nuestra base de contactos a través del programa de correo electrónico, de la "Palm", la "Blackberry" o de cualquier otro sistema, habituarse a poner todos esos papelitos (¡que seguro tendremos!) en un solo lugar, siempre es una buena práctica. Agendarse al menos 10 minutos, una vez por semana y procesarlos, cargándolos en una base de datos sería lo ideal.
Toma sólo 21 días para que algo se convierta en hábito. Por lo tanto, hagamos este esfuerzo por 3 semanas y, ¡nunca más habremos perdido un contacto!
Espero estos consejos te ayuden a organizarte mejor.
¡Feliz organización y éxito en tus negocios!
Para recibir otras notas similares suscríbete mediante: RSS, Newsletter quincenal ó descarga la toolbar de Mujeres de Empresa.