La técnica conocida como brainstorming o tormenta de ideas puede ser una forma efectiva de generar montones de ideas sobre un asunto específico para luego determinar que idea –o ideas- presenta la mejor solución.
El brainstorming resulta más provechoso cuando se hace en grupos de entre 8 y 12 personas y en un ambiente relajado. Si los participantes se encuentran libres de relajarse y hasta de bromear, expandirán más sus mentes y por consiguiente, producirán más ideas creativas.
Una sesión de brainstorming require de un facilitador, espacio libre y algo donde ir anotando las ideas, como un pizarrón, varios papeles de gran tamaño o un software especial.
Las responsabilidades del facilitador incluyen: guiar la sesión, alentar la participación de todos los convocados y tomar notas de las ideas sin analizarlas o juzgarlas en esta etapa.
El Brainstorming funciona mejor si el grupo de personas es variado. Lo ideal es que los participantes pertenezcan a varios departamentos distintos de la organización y tengan diferentes antecedentes profesionales. Aún en las áreas especializadas, los de afuera pueden aportar ideas frescas e inspirar a los expertos.
Hay varios enfoques para una sesión de brainstorming, pero el enfoque tradicional es generalmente el más efectivo porque es el más enérgico y abiertamente colaborador, permitiendo que los participantes utilicen las ideas de los otros para proponer nuevas.
Los ejercicios creativos, los ejercicios de relajación y otras actividades entretenidas realizadas antes de comenzar, ayudarán a los participantes a relajar sus mentes para poder ser más creativos durante la sesión.
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