Voy a hablar... ¡de los clientes! Un término que puede sonar para muchos profesionales, aún hoy, inapropiado, blasfemo, inaceptable. Sin embargo, nos guste o no, los que utilizan los servicios que brindamos son nuestros clientes y de ellos depende nuestra posibilidad de trabajo. Es necesario que podamos aceptar que las personas, instituciones, organizaciones que nos contratan, son nuestros clientes y que a ellos nos debemos.
Vender lo que sabemos, vender nuestros servicios profesionales, vendernos como expertos, es algo que todos hacemos pues si no fuera así, no estaríamos en la actividad profesional.
Cada actividad profesional tiene sus particularidades, características, medio en el que se desarrolla pero en lo que hace al desarrollo de oportunidades, podemos tener en cuenta ciertos aspectos que pueden ser de utilidad a todos los profesionales, sean éstos del área de salud, de la cultura, de la tecnología más dura o de educación. La pregunta que debemos hacernos es:
Si ya tiene clientes Ud. puede hacer un estudio de ellos desde su propia experiencia. Escúchelos, sin ellos su actividad sería imposible. Un forma en que puede pensar en ellos es: poner por escrito este ejercicio que le proponemos. Créanme que hacerlo les puede resultar muy interesante.
Aproveche los trabajos de investigación demográfica y de mercado que realizan las grandes compañías, tomando nota de sus decisiones respecto del marketing y de la publicidad.
Aprovechar las publicaciones comerciales o periódicos específicos que se venden por suscripción. (se puede comprar la lista de suscriptores para tener una base de datos, pero ojo! no siempre esto da resultado, depende de lo que se proponga.)
Estudie entonces qué necesitan sus clientes, por qué lo buscan a Ud., qué es lo que encuentran. Piense cómo le llegaron a Ud. sus clientes, a tráves de qué medios (recomendación, contactos, la familia, otros clientes, amigos, etc) y de dónde. Esto le dará información valiosa sobre su manera de tener clientes y lo que hasta ahora Ud. utilizó como recursos.
Le proponemos que se piense a sí mismo como un negocio y venderse como tal:
"Este es mi talento, me gusta hacer esto y lo vendo a una empresa, organización o persona" Hay que conseguir a quien necesite de mi trabajo.
Los expertos dicen que: NO HAY DIFERENCIAS ENTRE VENDER PRODUCTOS O SERVICIOS porque el vendedor no vende un producto o servicio sino que vende la imagen que el cliente tiene de ese producto/servicio.
Lo que existe es la venta de ideas. Tanto en los productos concretos como en los servicios intangibles lo que se está vendiendo es una idea. Para darle un ejemplo:
| Ud. no vende | sino la idea de |
| alimentos muebles computadoras alarmas créditos psicología medicina |
comidas saludables o ricas una casa cómoda control administrativo seguridad posibilidad de realización desarrollo personal salud y plenitud |
Para poder vender, es necesario que los demás sepan lo que hacemos y entonces Ud. debe encontrar la manera de comunicar a los demás lo que Ud. hace. No es suficiente hablando solamente.
Pero primero, hace falta contar con un buen P/S que, si bien no asegura el éxito, es un camino para lograrlo.