Marketing: ¿Por Qué Nos Resulta Tan Dificil?

El marketing de la propia empresa es una de las tareas más resistidas por los emprendedores. Sin embargo es posible llevar adelante una campaña honesta que te permitirá desarrollar tu emprendimiento y mejorar tu nivel de vida.

El dominio del marketing no comienza cuando conocemos los principios del marketing sino cuando nos cuestionamos todas esas creencias limitantes que nos paralizan e impiden alcanzar nuestros objetivos.

Veamos un ejemplo.

¿Te resulta familiar la siguiente línea de pensamiento?

“Me resulta tan difícil hacer el marketing de mi negocio porque creo que si tengo que hacer tanta promoción es porque mi servicio no es bueno. Después de todo, si fuera tan bueno, la gente estaría hablando de el todo el tiempo y yo tendría todos los contratos que quisiera solo por la difusión boca a boca”

La frase precedente corresponde a una profesional muy capaz que tengo en mi programa Marketing Mastery, pero que ha evitado todo lo posible (durante años) encargarse de las tareas de marketing de sus propios servicios.

Pero no está sola. Lamentablemente esta esa una creencia bastante común que impide, a los que creen en ella, ocuparse de implementar algunas estrategias de marketing que les ayudaría a desarrollar sus negocios.

Mi respuesta a este problema comienza por plantearle a esa profesional una pregunta: ¿es verdad que tus servicios son malos y no vale la pena que te ocupes de promocionarlos? Después de todo si desarrollas un servicio nuevo y valioso ¿cómo se van a enterar tus potenciales clientes a menos que alguien (probablemente tú) les informe de su existencia y valor?

Ella tuvo que admitir que era cierto. Sus creencias la habían cegado impidiéndole actuar.

Pero detrás de esta creencia yace otra todavía más engañosa. Es la creencia que cuando me autopromociono (sobre todo si soy proveedor de servicios) la gente me va a desaprobar de alguna manera. Peor todavía, me harán ver ridícula, basados en mis propios prejuicios:

“¿Cómo pueden ser realmente valiosos sus servicios si tiene que promocionarlos?. Sus servicios deben ser de una calidad dudosa…”

Aparentemente el marketing parece ser, para muchas personas, un campo minado,  a la espera de que nos descuidemos, pisemos una mina y volemos por los aires… Con esa óptica lo mejor es no hacer nada, quedarnos quietecitas/os, a la espera de que algún día descubramos como salir adelante…

El problema es que al hacer marketing estamos buscando inherentemente la aprobación de nuestros clientes y posibles clientes. Y, si no conseguimos esa aprobación, significa que nuestros prospectos no sólo no están interesados en nuestros servicios o productos, sino que además no piensan bien de nosotros por el hecho de estar haciendo marketing.

Entonces no es de sorprenderse que evitemos a toda costa hacer marketing.
¿Hay una solución? Para evitar todo ese sufrimiento, podríamos comenzar por intentar hacer nuestro marketing correctamente. Y muchas/os emprendedoras/es lo logran.

La forma correcta de hacer marketing implica compartir nuestros servicios en una forma noble y digna de forma tal que cada persona que pertenezca a nuestro target (o sea que reúna las condiciones de un potencial cliente) y escuche las bondades de nuestra propuesta responda de forma positiva (y, en lo posible, entusiasta). De esta manera un alto porcentaje no sólo responderán sino que también compraran. Por supuesto esta es una situación ideal

Un baño de realidad: Sólo alrededor del 1% al 5% (y a veces mucho menos) de aquellos que escuchan o leer un mensaje de marketing están lo suficientemente interesados para responder de alguna manera. Esto significa que a un 95% a 99 %, simplemente no le importa tu mensaje, al menos por ahora.

Y aquellos a los que no le importa NO te odian o te consideran ridícula, sencillamente tienen otras cosas en mente. Algunos se interesarán más adelante, algunos no lo harán nunca. Tu marketing nunca va a ser perfecto, es un hecho.

Pero el dominio del marketing no implica la perfección. Se trata de intentar una comunicación honesta con tus potenciales clientes (no todos son clientes) sobre tus productos y cómo estos los pueden ayudar a resolver sus problemas. Una comunicación digna e íntegra que evite errores burdos.

A continuación una guía para llevar adelante una campaña de marketing honesta:

  • Ofrece servicios con real valor
  • Comprende las necesidades de tus clientes
  • Diles la verdad sin edulcorantes
  • Comunica de forma clara
  • Habla más de los resultados que de los procesos
  • Destaca los beneficios y ventajas de tu propuesta
  • Cuenta historias de éxito
  • Que tu mensaje sea relevante e interesante
  • No dejes de hacer el correspondiente seguimiento (follow-up)
  • Se persistente pero amistosa/o

Si sigues esta guía consistentemente, al final vas a conseguir atraer la atención y el interés de aquellos que necesitan tus servicios.

Y aún si obtienes sólo un pequeño porcentaje de respuestas, atraerás los clientes correctos, esos que están interesados en tus servicios y pueden pagarlos.

Pero además conseguirás ese boca a boca (O boca-oreja como dicen en algunos lados) que estaban buscando.

Conclusiones

Si algo tiene real valor, vale la pena compartir esa información. Nadie te va a culpar por eso, de hecho, muchos van a responder de forma positiva.

Si en cambio te paralizas y no dedicas ningún esfuerzo a tu marketing por el temor al que dirán, te privas de desarrollar tu emprendimiento y, como consecuencia, de tener un mejor nivel de vida.

Deja de preocuparte por lo que pueda pensar la gente y comienza a ocuparte del marketing de tus productos y servicios.

Comparte tus experiencias con el resto de la comunidad.

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Robert Middleton de Action Plan Marketing ayuda a los profesionales independientes a atraer más clientes. Por favor visite el site de Robert para leer otros artículos y recursos de marketing.