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La comunicación y la gestión de recursos humanos

| Lic. Ana María Vázquez Magaña | 23. Octubre. 00 |
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A la fría definición anteriormente expuesta podríamos agregar la de Fairchil: "Comunicación es el proceso de poner en común o intercambiar estados subjetivos, tales como ideas, sentimientos, creencias...".

Teniendo en cuenta estas dos definiciones, bien se podría afirmar que la comunicación interna, es la interrelación permanente y sistemática entre todos y cada uno de los cuadros de la empresa y que constituye una herramienta fundamental en la moderna gestión empresarial, ya que, el éxito de un "Proyecto de Empresa", pasa en la actualidad por la comunicación "efectiva" de todos aquellos que de una forma u otra están implicados en él.

 

 

Conocida es la facilidad que supone institucionalizar medios o vehículos de verdadera comunicación horizontal y ascendente adecuando canales efectivos para que fluya sin barreras y sin romper las líneas jerárquicas, constituye hoy por hoy el impedimento y la dificultad más engorrosa con que se encuentran las organizaciones.

Obvio es suponer entonces, que si la política de Dirección de la empresa configura el deseo de hacer de ésta un modelo moderno, competitivo y eficaz centrándose en la "calidad Total", deberá alejarse del modelo tradicionalista en el cual los aspectos humanos y organizativos estaban subordinados al servicio de la empresa.

Para que la comunicación interna "funcione" debe ser coherente e igual para todos los estamentos. Es por ello que así como todas las empresas cuentan con diferentes políticas y estrategias, es preciso que cuente con una política de comunicación que demuestre a sus trabajadores sin distinción de rangos, el decidido propósito de "Comunicar".

Una política de comunicación bien implementada, sirve de guía, proporciona pautas e indica cuánto se habrá de comunicar y quién será el encargado de hacerlo.

Termino diciendo que esa política deberá incluir temas tales como:

  • Metas, planes y orientaciones que persigue la organización,
  • Actividades que la misma lleva a cabo,
  • Situación de temas controvertidos, delicados o de contenido negativo, tales como: despidos, cese temporarios, traslados etc. (buscando siempre el canal adecuado y menos traumático),
  • Estímulo de flujo regular de comunicación descendente, ascendente y horizontal,
  • Garantía de que todos los recursos humanos tengan la oportunidad de discutir periódicamente su actuación con sus superiores,
  • Convocatoria a reuniones informativas, formativas y de recogida de datos, estimulando la participación activa en las mismas,
  • Información periódica a todos los agentes acerca de la evolución del logro de los objetivos.

Con una política comunicacional como la expuesta, es como la organización dará signos de claridad transparencia y confianza volviéndose creíble.
Por último quisiera añadir que es bueno recordar que un trabajador bien informado, es un "aliado" en potencia.

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Fuente: Ana María Vázquez Magaña es Lic. en Comunicación Social (Universidad de Belgrano). Es además diplomada en Comunicación, Relaciones Públicas y Ceremonial y Protocolo (Universidad Autónoma de Madrid). Publicado por Mujeres de Empresa bajo el título: La comunicación y la gestión de recursos humanos y distribuído bajo una Licencia Creative Commons
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