Las Listas de Discusión: Conceptos Básicos

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¿Qué es una lista de discusión? Buena pregunta. Básicamente, es un servicio de reenvío de e-mails a todas las personas que se encuentran suscriptas.

O sea, uno manda un e-mail y este se distribuye a toda los miembros, sean estos 10 ó 100.000. Dicho así suena tonto pero la utilidad que tiene está básicamente relacionada con el fenómeno denominado: FORMAR PARTE DE UNA RED.

Las listas (tambien llamadas de correo) tienen un tema específico de discusión que funciona como eje integrador del grupo. Hay listas para arqueólogos, historiadores, gente de marketing, amantes del jazz, etc, etc, etc.

¿Qué si funciona?
Les cuento un ejemplo personal que ilustra perfectamente el tema: estaba terminando un trabajo de investigación en enero de 1996. Mal mes en Buenos Aires: muchísimo calor y bibliotecas cerradas.

Como era de esperar, ley de Murphy mediante, necesitaba un artículo de un autor portugués que ni yo, ni los pocos amigos de la profesión que quedaban en la ciudad, teníamos. Pocos días antes mi hermana -maniática tecnológica y ahora CEO de MujeresdeEmpresa- me había instalado el módem, el correo electrónico, la Internet y me había explicado lo de las listas. Todo así, como un ventarrón. Sin entender demasiado me había anotado en una y, en la deseperación, me animé a preguntar.

Mandé un mail a la lista preguntando si alguien tenía el mail del consabido autor. Al rato tenía una respuesta. Un investigador norteamericano, compañero de trabajo del portugués, me puso en contacto con él y enseguida me mando una copia del trabajo que necesitaba. No podía creerlo. Así funciona.

Siempre hay en el mundo alguien que tiene, o que sabe lo que usted necesita. Sólo se trata de preguntar. Además, no todo es preguntar, también puede intercambiar ideas, discutir con interlocutores de todo el mundo, conocer otras maneras de vivir y de pensar, hacer contactos.

Una maravilla, no sé muy bien porque, pero esto de la tecnología acerca a la gente, y una particularidad del sistema es que parece no haber gente “importante”, gente que habitualmente no nos atendería si la llamáramos por teléfono o le pidiéramos una entrevista (¿el 28 de febrero del 2010 a las 2 de la mañana le viene bien?).

¿Cómo funcionan?
Hay una dirección (electrónica, obvio) para mandar los mensajes y, por supuesto, necesitamos tener una casilla nosotros para recibir las respuestas. La inscripción se realiza mandando un mail a la lista, a veces poniendo en el “Asunto” (o Subject) algun texto que se indica (Suscribe). La instrucciones suelen ser específicas en cada caso, pero son sumamente sencillas.

Sólo hay que seguir las instrucciones de cada una. Inmediatamente recibimos como respuesta un mail con todas las indicaciones de uso, instrucciones para desuscribirnos si lo deseáramos y direcciones que podemos necesitar, como, por ejemplo, la del administrador por si tuvieramos alguna inquietud o queja.

Las listas de correo, una propuesta dinámica
Eso sí, aqué las normas de cortesía deben cumplirse a pies juntillas. Piense que está compartiendo con muchas personas de distintas culturas. Lo primero que tiene que tener en claro es que, así como usted recibe los mensajes de todos los inscriptos, todos los inscriptos reciben su mensaje…. o sea, aplique el sentido común.

  • Si le escribe a uno de los miembros de la lista sobre un tema privado, hágalo a la dirección de correo del interesado. NO a la lista. Hacerlo implicaría dos transgresiones:Hacer públicas cuestiones privadas.
    Atiborrar computadoras ajenas con mensajes que no son del interés de los otros usarios de la lista.
    Nota: muchas veces se envían involuntariamente mensajes privados (mea culpa) a una lista. Si uno está leyendo un mensaje que le llegó por la lista pero que requiere una contestación privada no tiene que usar el botón REPLY ya que, si lo hace, estará dirigiéndose a la lista. Moraleja: hay que fijarse bien a que dirección de correo está enviando el mensaje antes de apretar el botón SEND.
    Nota de la nota: Si usted recibe una Newsletter como la de Mujeres de Empresa, por ejemplo NO conteste con el botón REPLY. Use la dirección que se sugiere al pie. Si contesta al REPLY, le está hablando a un robot… programado para comprender ciertas respuestas automáticas como las de Suscribirse o desuscribirse (Ahhh, nos vuelven locas chicas/os!!!)
    O sea, la Newsletter no es una lista de correo o discusión, por lo tanto NO DEBE HACER REPLY.
  • Queda claro, entonces, mande a la lista sólo los mensajes que sean de interés para todos.
  • Los mensajes deben ser breves y concisos. La gente que utiliza estos recursos recibe varias decenas de mails diarios.
  • NUNCA mande archivos adjuntos (attachments). Si tiene algún documento que es de interés potencial para los suscriptores, notifíquelo en la lista, pero envíelo sólo a aquellos que se lo soliciten. Otra solución, si tiene cómo, es poner el archivo a disposición en algún sitio de la web y mandar a la lista el URL correspondiente.
  • Cuando conteste un mensaje, deje el párrafo al que se está refiriendo, ya que esto facilita seguir el hilo de la discusión pero, de ningún modo, deje todo el texto anterior.
  • Coloque un SUBJECT (Asunto) que de una idea ajustada del contenido del mensaje. Eso le permitirá a quien está siguiendo el tema, detectar rápidamente su mensaje en la bandeja de entrada y a quien no, borrarlo.
  • No use la lista para publicitar NADA. Las personas se suscribieron para discutir un tema específico. Respételo.
  • Si recibe un mensaje de “Alerta Virus”, no lo difunda. La mayoría de las veces se trata de falsas alarmas, pero de aviso al administrador de la lista.
  • Si alguien lo ofende, aclare la situación en privado. No dramatice.
    La mayoría de estos casos tienen que ver con la falta de conocimiento de estas normas de cortesía o con el desconocimiento de la cultura del otro. Como para todo en la vida, sea tolerante. Siempre puede borrar lo que no le interesa.
  • No diga palabrotas. Los chistes subidos de tono requieren:
    Que se especifique en el “Asunto” que se trata de un chiste;
    Que se advierta en el texto y se dejen varias líneas en blanco antes de poner el bendito chiste para que, quien así lo desee, pueda borralo antes de leerlo.
    Con tanta vuelta, el chiste habrá perdido la gracia, pero usted habrá quedado “como una reina”.

 

VíaAdriana Chauvin
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La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.