La Profesión de Ventas Independiente

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La profesión de ventas es una actividad muy necesaria en todo país, especialmente si se concibe a la gestión en el sentido profesional del término.

En mi obra “La Venta Profesional” 4ª Edición, se describen todos los aspectos conceptuales, éticos y prácticos acerca de cómo ejercerla con productividad, calidad y con rentabilidad, tanto para el representante de ventas así como por parte de la empresa que los incorpora a su equipo.

Durante décadas, la profesión de ventas independiente ha ido evolucionando en países desarrollados, convirtiéndose en una fuente de trabajo para millones de emprendedores quienes poseen las condiciones (perfil) y la predisposición para vivir con una alta calidad de vida como consecuencia y fruto de su cotidiano esfuerzo en la tarea de resolver problemas y de satisfacer necesidades con sus productos y servicios.

En varios países latinoamericanos con altas tasas de desocupación como ocurre en Argentina, esta opción representa una sólida y positiva fuente de trabajo productivo muy valiosa para muchas empresas con dificultades de venta y para muchos representantes, supervisores y gerentes de venta actualmente desempleados.

La lógica de la retribución de los representantes de venta es precisamente la de percibir un ingreso valioso por lo que saben realizar con satisfacción y en beneficio del prójimo, de una manera constante y creciente a lo largo del tiempo.

Su eficiencia y eficacia es la que provee el ingreso vital para todo negocio, generando una imagen en cada entrevistado de la empresa, sus productos y servicios, que los diferencia de todos sus competidores del mercado.

Su potencial productivo parte de su adecuado perfil y de una buena formación básica eficiente, la que sumada a su convicción y determinación de progresar haciendo lo que mejor saben hacer y que aman ejercer, se va enriqueciendo por sus propias experiencias en forma permanente y creciente.

De esta forma se insertan en un círculo virtuoso del que son motores fundamentales: “experiencia-calidad-eficiencia-eficacia-aprendizaje continuo-aciertos-ingresos”.

No es extraño que muchos representantes de venta suelen descartar una promoción a una gerencia o supervisión, especialmente cuando descubren que un título no les proveerá tan buenos ingresos como los que perciben realizando personalmente las ventas.

Confían en sus conocimientos, destrezas y habilidades para vender evolutivamente mejor cada día, especialmente cuando administran mejor su tiempo para que ello se traduzca en una mejor inversión en la acción que más aman dentro de todos sus días de gestión.

Las empresas que poseen productos o servicios apropiados para vender bajo esta modalidad y la adoptan, bajo normas de calidad de gestión definidas previamente y mediante un adecuado sistema de seguimiento y control de la gestión de ventas, saben que obtienen importantes beneficios como los que seguidamente se describen:

  • Una productividad continua de resultados de venta
  • Un costo de ventas acotado y directamente relacionado con la productividad de tales resultados
  • Menores costos fijos al no requerir de estructura interna
  • Mayor tiempo disponible para mejorar sus estrategias de marketing y desarrollar nuevos negocios, al despreocuparse del seguimiento y coaching de gestión de la venta realizados por terceros

Debemos destacar que el producto o servicio que se considere para esta opción, merece un análisis previo de marketing estratégico, de manera de poder determinar su actual y futuro potencial de ventas en el segmento o nicho de mercado, así como la posibilidad de poder venderse bajo esta modalidad.

La variable del éxito clave en todo negocio está determinada por la satisfacción que sus productos o servicios proveen a su consumidores potenciales, convirtiéndolos en clientes por la acción profesional y productiva de ventas.

Nuestra consultora está desarrollando una interesante experiencia local, la que será anunciada durante el mes de febrero y presentada en una Convención de Ventas a realizarse en la Ciudad de Buenos Aires.

Por supuesto es necesario analizar y valorar las ideas y oportunidades de negocio, en especial su viabilidad técnica ¿ Puedo ?, su viabilidad económica ¿Es rentable? y por último su viabilidad financiera, ¿Tengo dinero?, para ello existe una herramienta, el plan de negocios.