La Deficiencia de Vitaminas A y E se Relacionan con el Acné

Estudios recientes vinculan la deficiencia de vitamina A y E con el acne severo. Un incentivo para que los adolescentes adopten una alimentación mas saludable.

1
21846
vitaminas a y e para el acné

Resultados: Encontramos que las concentraciones de vitamina A en plasma (en sangre) de pacientes con acné eran significativamente menores que las del grupo control (336.5 vs. 418.1 g/L, respectivamente) P = 0.007.

También encontramos que las concentraciones de vitamina E en plasma de los pacientes con acné eran significativamente menores que las del grupo control (5.4 vs. 5.9 mg/L) P = 0.05.

Además, encontramos una fuerte relación entre la disminución de los niveles de vitamina A en plasma y el aumento de la severidad de las condiciones del acné. Los pacientes con acné severo presentaban concentraciones de vitaminas A y E en plasma significativamente menores que los que tenían un menor grado de acné y recibían controles de salud correspondientes a su edad.”

Ver fuente: Does the plasma level of vitamins A and E affect acne condition?

Un incentivo para que los adolescentes se alimenten bien

Algunos tipos de acné podrían estar relacionados a deficiencias de vitaminas A y E.

El acné es el flagelo de la adolescencia. Para la mayoría es algo embarazoso y molesto que aparece en el período más inoportuno de sus vidas. Pero para otros puede representar algo más severo que dejará cicatrices físicas y emocionales.

La terapia tradicional para el acné severo es exitosa pero ¿qué pasaría si un simple cambio de estilo de vida pudiera cambiar la severidad de la enfermedad? La respuesta podría ser las vitaminas o, más exactamente, una deficiencia en vitaminas específicas.

El acné es causado por bacterias, células de la piel y grasas que se acumulan en los poros tapados, resultando en los típicos granos y quistes o nódulos más profundos. El acné puede aparecer en la parte superior del cuerpo, incluyendo la cara, el cuello, el pecho, la espalda y los hombros y durar años.

La incidencia del acné es sorprendentemente constante en todo el mundo, padeciendola entre un 6 a un 8 por ciento de la población de cualquier país. En los EE.UU. cerca de 17 millones de personas sufren acné, 85% de los cuales tienen entre 12 y 24 años. Se estima que más del 40% de los adolescentes buscará tratamiento médico para su acné.

A pesar de que numerosos estudios médicos no han encontrado una fuerte vinculación entre comidas específicas como chocolate y pizza y el acné, podría haber una relación entre los niveles de vitaminas A y E y la severidad del acné.

Un estudio médico reciente publicado en “Clinical and Experimental Dermatology”, determinaba que el acné severo era más común entre los adolescentes con menores niveles de vitaminas A y E en sangre.

En dicho estudio, los niveles en sangre de ambas vitaminas fueron medidos y comparados con un grupo de 100 adolescentes que no tenían acné. Los que tenían un menor nivel en sangre de vitaminas A y E, resultaron ser los que tenían los casos de acné más severos.

La vitamina A y la vitamina E son muy importantes para la normalidad de la piel y las funciones de los tejidos y su absorción depende de que ambas estén presentes en cantidades suficientes. En estudios anteriores se demostró que es necesario un aumento de la ingesta de vitamina E para una óptima absorción de la vitamina A. Si hay niveles bajos de vitamina E, no se absorbe la vitamina A, aún cuando se consuman grandes cantidades de la misma.

Los adolescentes podrían correr mayores riesgos de tener deficiencias vitamínicas (y acné) debido a una variedad de razones. Sencillamente pueden no tener una buena alimentación tres veces por día y, como resultado, no recibir suficientes vitaminas. Además, el crecimiento y el aumento del metabolismo que tiene lugar en ese período de la vida, podría consumir las vitaminas más rápidamente que las que aporta sólo la dieta.

A pesar de que la deficiencia vitamínica parece estar relacionada al acné severo, los investigadores no saben si las condiciones del acné pueden ser mejoradas con una mayor ingesta de vitamina A y E. De cualquier forma sería prudente adoptar una dieta rica en vitaminas A y E.

La vitamina A se encuentra en los pescados, hígado, yemas de huevo, manteca y vegetales verdes y amarillos. La vitamina E se encuentra en el germen de trigo, hígado, castañas amazónica (conocidas también como nueces de Brasil, producto de una planta del Amazonas: la Bertholletia excelsa), semillas, aceite de oliva y de canola y vegetales de hojas como la espinaca y el coliflor.

Para una lista completa de las vitaminas más importantes que debe incluir cualquier dieta equilibrada.