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Hola;

Para terminar Julio, me “sumerjo” nuevamente en los archivos y te propongo la lectura o relectura de algunas notas:

Ya que veníamos conversando sobre nuevos emprendimientos, está hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuánto capital tengo? Cuando hablamos de capital, pensamos inmediatamente en bienes físicos, propiedades, dinero o la acepción contable del término que en general se utiliza para valuar una empresa. Sin embargo existen distintos tipos de capital que tanto los individuos como las organizaciones poseen.

El capital social es diferente al capital humano (habilidades individuales) o al patrimonio personal; se construye con diferentes estrategias, el armado de una network es una de formas de incrementar este valioso activo que todos poseemos.
http://www.mujeresdeempresa.com/networking/networking010701.shtml

 

Continuamente recibimos consultas de personas que quieren comenzar un emprendimiento, a veces tienen algo de capital y no saben muy bien qué hacer. Más allá del hecho que es imprescindible evaluar las fortalezas y debilidades personales ya que, seamos sinceras, no siempre podemos llevar acabo todo lo que nos proponemos, tenemos que evaluar lo que el mercado quiere comprar. En esta nota le proponemos explorar algunas tendencias de mercado para hallar oportunidades comerciales.
http://www.mujeresdeempresa.com/negocios/negocios020301.shtml

 

Para llevar adelante tu negocio necesitas clientes, necesitas vender tus productos y servicios a alguien. Pero ¿Cuál es tu cliente ideal? Podrías vender tus productos y/o servicios a "cualquiera"  o diseñar tu vida de tal manera de atraer el tipo de gente que apreciará tus servicios. Como verás, tener tan "maravillosos" clientes no es algo que ocurra por "accidente". Es algo planificado. Veamos cómo lograrlo.
http://www.mujeresdeempresa.com/negocios/negocios020203.shtml

 

¿Sabes por qué las arañas no se pegan en su propia red? Pues es sencillo, las arañas saben construir una estructura reticular – la telaraña – con hilos pegajosos e hilos no pegajosos. Estos últimos forman la estructura que sustenta la telaraña, y sobre la que la araña teje una segunda serie de hilos pegajosos. La araña, hábil constructora de redes, sabe distinguir en sus movimientos entre los dos tipos de hilos, evitando los pegajosos y desplazándose con rapidez sobre la estructura de la telaraña. La diferencia está en el saber sobre qué hilos apoyarse y en el conocimiento de qué es lo que sostiene la telaraña, evitando entrar en contacto con lo pegajoso, lo diseñado para la lentitud.

Usando la analogía de la telaraña, se trata de conocer y diferenciar cuáles son los hilos estructurales de cada negocio, aquellos en los que está la diferencia, aquellos entre todos los existentes en los que se juega la empresa su propia competitividad.
http://www.mujeresdeempresa.com/ebusiness/ebusiness011101.shtml

 

Finalmente algo para reflexionar: la Historia del hipopótamo y la tortuga es una historia verdadera ocurrida recientemente y que me envió mi vecina Angélica. Demuestra que no importan nuestras diferencias, siempre podemos encontrar una manera de recorrer juntas/os el camino de nuestras vidas.
http://www.mujeresdeempresa.com/blog/?p=70

 

Hasta la próxima

 

Silvia Chauvin

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