Gender Gap 2009: Islandia es el País que Menos Discrimina a las Mujeres

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enfoque de género

El camino hacia la igualdad de sexos es largo y arduo. En 2006, surgió una herramienta que debía ayudar a recorrerlo: el informe Gender Gap, un documento que cuantifica la brecha aún existente entre hombres y mujeres.

A nivel estadístico, las diferencias en el trato que se les dispensa a los hombres y las mujeres se miden entre el cero y el uno, siendo cero la situación de discriminación más extrema y uno la paridad más absoluta.

Según demuestra el informe Gender Gap del World Economic Forum, a la mayoría de los países del planeta les queda aún mucho por hacer en la tarea de ir acercándose a la unidad. El estudio de 2009 ha sometido a análisis a 134 Estados, observando qué papel les reservan a sus mujeres tanto en el plano económico y social como en el político.

Islandia se sitúa la cabeza del ranking

“Islandia es, con una puntuación de 0,83, la primera de la lista. Eso significa que en este país, la brecha que separa a los sexos ha sido solventada en un 83%”, explica Saadia Zahidi, coautora del informe, “en el último puesto encontramos a Yemen, con una nota de 0,47″.

La clave está en la educación y la sanidad

Uno de los indicativos principales a la hora de establecer el grado de igualdad de género que se da en una sociedad es el acceso a la educación. En la medida en que las niñas tengan las puertas a la formación abiertas puede reconocerse lo equilibradas que están sus oportunidades con las de los congéneres masculinos, y lo mismo ocurre con la posibilidad de recibir asistencia sanitaria.

De ahí que no resulte sorprendente el hecho de que en la escala más alta del listado aparezcan un gran número de países de Oceanía, Europa occidental y América del Norte. América Latina, Europa oriental y Asia dominan en la sección media del documento, y su parte baja la copan principalmente Estados de Oriente Medio. “Los países con menor nivel de discriminación suelen ser aquellos más competitivos.

La razón es muy simple: las mujeres representan la mitad de la fuerza de trabajo y, cuanto más eficientemente se lleva a cabo su inclusión en la vida económica, más fuerza tienen estos Estados”, indica Zahidi.

Sin embargo, cabe no relacionar igualdad de sexos con desarrollo: revela el informe que muchos países, que no se encuentran entre los más avanzados económicamente hablando, han llevado a cabo serios esfuerzos por potenciar la equidad.

Un ejemplo es Sudáfrica, cuyas mujeres han reforzado a lo largo de los últimos años su posición de tal modo que el país ha sido catapultado hasta el puesto seis del índice.

Cuatro años de mejora y una crisis financiera

Como de costumbre, los Estados escandinavos- tras Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia- inician el ranking.

Alemania ocupa el puesto 12 y el primer hispanohablante es España, situada en el lugar 17, por detrás de Sri Lanka y por delante de Francia.

El país latinoamericano mejor posicionado es Ecuador, el número 23 de la lista, al que le siguen Argentina en el 24, Costa Rica en el 27 y Cuba en el 29. Entre el 44 de Perú y el 69 de Venezuela se concentra el grosso de América Latina.

Brasil en el 82, Bolivia en el 83, México en el 99 y Guatemala en el 111 son los latinos que peor nota sacan en igualdad.

“Cuando algo ha sido medido y contabilizado, se puede discutir mejor sobre ello y se obtienen mejores soluciones”, dice convencida Zahidi.

La idea no es que el mundo entero asuma el modelo islandés, sino que los países miren a su alrededor y adapten las medidas que les puedan ser útiles. También se trata de que los Estados reflexionen sobre sí mismos. Estados Unidos, por ejemplo, podría preguntarse qué lo lleva al puesto 31, o Japón al 75.

Y, añade la experta, “otro aspecto interesante es que, de los 115 países que observamos desde 2006, 99 han reducido en estos cuatro años sus índices de desigualdad.”

Zahidi no se atreve a adelantar qué aspecto tendrá el informe Gender Gap de 2010- en el que podrán leerse las marcas que los desórdenes financieros internacionales dejaron en este ámbito. Pero una cosa la tiene clara: “en épocas de crisis vale una premisa- sin el potencial de las mujeres, no es posible la recuperación rápida”.

Autoras: Claudia Witte/ Luna Bolívar
Editor: Enrique López Magallón.