Formar Para el Trabajo

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Humberto Maturana, un biólogo y filósofo chileno, de quien escuché hablar por primera vez al empresario Fernando Flores y luego al economista argentino, Fredy Kofman, dijo que para preservar el amor, no hay nada más importante que recordar que “todo lo dicho es dicho por alguien”.

Y que la pretensión de presentar un discurso con independencia de quien lo emite, conduce a “guerras santas” contra los “herejes” que ven las cosas de otra manera. Por eso, considerarse el dueño de la verdad, es la principal barrera a la comunicación respetuosa y a la interacción provechosa.

Presentarse, por lo tanto, es exponerse, es invitar al huésped a que nos acompañe a la cocina mientras trabajamos, en vez de servirle la cena en el comedor. Es mostrar el proceso de elaboración, muchas veces desordenado, en vez del plato listo. En mi caso particular, la verdad es que no tengo un plato “listo” para presentarles, estoy sumida, como dirían los norteamericanos, en un “work in progress”, proponiendo, evaluando, equivocándome, corrigiendo…

Comencé el proyecto MujeresdeEmpresa a fines de 1999, con el objetivo de brindar a las empresarias y profesionales iberoamericanas un lugar virtual (tal vez sea necesario comentar que Mujeres de Empresa es un site en Internet) donde pudieran:

  • desarrollar y consolidar una poderosa red de contactos comerciales.
  • exponer y comerciar sus productos y servicios en la región
  • capacitarse en temas de negocios en su propio idioma y,
  • encontrar herramientas facilitadoras de la vida cotidiana.

El tema de la capacitación lo encaramos por el lado de los contenidos, incluimos más de 10 canales temáticos con artículos de marketing, comercio exterior, finanzas, management, e-business, etc, haciendo particular hincapié en 2 áreas: networking y tecnología.

Intuíamos, y ahora estamos seguras, que esas dos áreas eran cruciales debido a los cambios que se están produciendo a nivel mundial. Networking porque para los latinos tan individualistas, este asunto de trabajar en redes, intercambiar experiencias, sigue siendo un poco extraño y hasta “sospechoso”. Y tecnología, porque veíamos una tremenda falta de comprensión sobre la inserción de la tecnología en las empresas chicas, particularmente entre las mujeres. Si bien en general las personas dicen tener conciencia de que necesitan incorporar “Internet”, en la práctica no se ocupan o lo postergan.

Y ahí nos encontramos con que con las notas no alcanzaba y que había que encarar algo más sistematizado, como un curso. Como nuestro target es regional (en América tenemos usuarias desde Usuaria a Canadá y en Europa, en España, Portugal, Suecia, Holanda, Inglaterra, Checoslovaquia y aunque parezca extraño, una en China), a través de diversas alianzas, aprovechamos los desarrollos de otras empresas y comenzamos a ofrecer e-learning (capacitación online). De alguna manera comprobábamos nuestra sospecha de que había un cierto “roce” con las herramientas tecnológicas.

Entonces abrimos una opción presencial con la consiguiente protesta de la gente del interior y del exterior. Del incesante intercambio de correspondencia con las usuarias del site y de la observación de las tendencias mundiales en el campo del trabajo, concentramos toda la oferta de capacitación alrededor de 3 items que consideramos esenciales:

  • 1. Emprendedoras en acción. Una guía para desarrollar emprendimientos sustentables.
  • 2. Gerenciamiento del tiempo.
  • 3. Herramientas de Internet para empresarias y emprendedoras.

Los resultados en esta etapa no nos terminaban de satisfacer. Alguna gente decía “eso ya lo sé”, pero preguntaba constantemente cosas bastante elementales. Revisando una y otra vez la base de datos, encontraba que más del 90% de las usuarias eran universitarias, en realidad no había una falta de capacitación, hasta me atrevo a decir que, al menos en esa población, había un exceso de capacitación.

Estaba el conocimiento o, al menos los medios para adquirirlos, pero no sabían qué hacer con eso, la pregunta más común es qué puedo desarrollar. Hay una cierta idea “mágica” en la gente que cree que otro puede pensar por uno. Un ansia de que un tercero se haga “cargo” de nosotros, alguien que diga qué tengo que hacer. Y ahí me dí cuenta que la capacitación por sí sóla solo sirve para llenar la pared de certificados.

Fredy Kofman dice “en el mundo de los negocios hay una aguda falta de preparadores físicos”. Y tal vez aquí enganchemos el tema de formar para el trabajo. Parece ser que los problemas no existen tanto por falta de conocimientos teóricos sino porque la teoría por sí sola no alcanza para resolver. Parece ser que se nos escapa que los grandes músicos al igual que los deportistas, al igual que los estudiantes de medicina en un hospital, construyen su virtuosismo con incontables horas de tediosas prácticas.

Muchos profesionales se hayan entrampados con la idea de que no están listos y necesitan otra capacitación más. No estoy en absoluto en contra de la capacitación, menos que menos con la necesidad que producen los cambios constantes, pero me gustaría llamar la atención que muchas veces se transforma en una excusa ante la parálisis que causan los cambios.

A veces cuando buscamos un trabajo, en realidad estamos buscando empleo. En la Sexta Asamblea Europea de teletrabajo y nuevas modalidades de trabajo, se señalaba que no podemos tener un mundo de empleo de por vida en las industrias manufactureras, si lo que queremos como consumidores son servicios muy personalizados y productos a medida.

El concepto de formar para el trabajo no me termina de convencer. Un poco me suena como que hay un formador activo y un formado pasivo. Tal vez sea porque en Mujeres de Empresa tenemos un público orientado a sus propias empresas. Entonces identifico a ese formador más como un guía y hasta como un partero que ayuda a sacar algo que ya estaba, me parece que refuerza más la idea de protagonista.

Tenemos que aprender a desarrollar nuevas habilidades constantemente y estar orientados a la exploración. Porque los tiempos cambiaron y mucho. Ya casi no existe el empleo tal como lo conocíamos, debemos comenzar a pensar en unidades de negocios pequeñas, asociaciones temporales, en desarrollar proyectos con distintas personas que pueden estar en distintos lugares del mundo. Para eso debemos poder transformar nuestros conocimientos en habilidades, debemos comenzar a ver la práctica profesional con una mente más abierta, hay que recrear los alcances de las profesiones.

Por eso es que al comienzo dije que en Mujeres de Empresa poníamos especial énfasis en los temas de Networking o trabajo en redes y en el área de Tecnología. Porque es la capacidad de moverse libremente en estas redes, la actitud del aprendizaje continuo y el uso apropiado de tecnologías de comunicación, lo que posibilita adecuarnos al nuevo entorno de trabajo. Un poco lo que nos permite transitar el camino de víctima a protagonista. Cuando desarrollo nuevas unidades de negocios busco a la gente por sus actitudes y luego las formo para las habilidades.

Para terminar y aunque dicen que la experiencia ajena no sirve, es más, dicen que la experiencia es un peine que te dan cuando te quedaste calvo 😉 quisiera dejarles algunas reflexiones:

  • Huyan de los quejosos y pesimistas como de la peste. La mala noticia es que el fracaso es contagioso, la buena, es que el éxito, también lo es.
  • El mundo cambia constantemente. Tenemos que aprender a planificar nuestra formación de acuerdo a los proyectos que queramos desarrollar.
  • El futuro no es inevitable, no está ligado irremediablemente a un pasado, es lo que construimos todos los días.
  • Nos estamos quedando sin sueños. Atrevámosnos a soñar. Construyamos un mapa de adónde queremos llegar y aceptemos que los errores son otra estación más en nuestro camino. Que nos sirvan para ajustar el rumbo como hacen los pilotos de los aviones comerciales que están el 90% del viaje fuera de ruta y corrigen continuamente.

Gracias.