Formación de Mujeres Para Participar en Áreas de Trabajo No Tradicionales

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Con la apertura económica de la región, las exigencias competitivas para las empresas son cada vez más altas.

En las publicaciones sobre competitividad y gestión empresarial se pone cada vez más énfasis en la importancia del capital humano, la creatividad y los esfuerzos por romper paradigmas para lograr los niveles de innovación y flexibilidad requeridos para competir.

Para lograr los niveles competitivos necesarios, el aprovechamiento de todo el potencial humano en la región constituye un elemento clave.

Con un adecuado uso de estos recursos se pueden lograr los cambios necesarios en estructuras empresariales tradicionalmente rígidas y reemplazarlos por esquemas que permitan y aprovechen aportes amplios desde todos los niveles de la empresa.

Además de los cambios en las empresas existentes, este proceso de modernización de las bases productivas debe incluir la identificación de nuevas oportunidades y la creación de empresas innovadoras. Lo anterior implica también una revalorización de los aportes de las mujeres en el proceso de agregación de valor en las economías de la región.

En este contexto, se deben tomar en cuenta las siguientes consideraciones: Para liderar el proceso de modernización de la región se debe aprovechar el mejor de los recursos (potencialmente) disponibles.

En este sentido, los resultados de diversas investigaciones sugieren que, en términos numéricos, el recurso femenino es subutilizado. Otros estudios indican que existen diferencias en las habilidades de hombres y mujeres.

Para responder a los retos competitivos, las fortalezas específicas de las mujeres, como son la dedicación, el compromiso y la creatividad pueden mostrarse claves.

Asimismo, las mujeres aportan puntos de vista diferentes que se pueden traducir en soluciones más integrales. El presente documento trata de identificar los factores que obstaculizan y fomentan la participación de las mujeres en áreas no tradicionales, en tres distintos niveles:

  • La preparación para el trabajo mediante la formación.
  • La participación en el sector productivo.
  • Factores culturales.

Entre otras fuentes y estudios consultados, el presente documento se basa en gran medida en dos estudios realizados por CEGESTI: Estrategias para el sistema de educación técnica de formación e incorporación productiva de las mujeres adolescentes (Programa Mujeres Adolescentes/CEGESTI 1997) Investigación sobre la participación de la mujer en los niveles gerenciales y profesionales de la industria costarricense (CEGESTI 1994).

La formación técnica y profesional: ¿Preparación para la segregación?

En el caso de Costa Rica las universidades nacionales y las instituciones de formación técnica, públicas y privadas forman la principal fuente para la capacitación de profesionales y técnicos. En los colegios técnicos públicos de Costa Rica se matricularon más de 16000 estudiantes en 1996, casi la mitad (49%) son mujeres.

Las especialidades técnicas que ofrecen los colegios se agrupan en tres modalidades, la modalidad industrial, la agropecuaria y la comercial y de servicios.

En la modalidad Industrial, donde se encuentran las especialidades con mayor potencial de demanda de personal técnico (Artes Gráficas, Diseño Publicitario, Electromecánica, Fotomecánica, Impresión Offset, Mecánica de Precisión y Mecánica General entre otras), hubo solo un 16.7% de la matrícula femenina en 1996, en comparación con el 40.7% de matrícula masculina.

Cabe señalar que dentro de la modalidad, las mujeres se inscriben mayoritariamente en las especialidades de industria del vestido y decoración de interiores (el 64% de la matrícula femenina de la modalidad industrial se inscribe en estas dos especialidades, que son tradicionalmente femeninas).

Específicamente el sector textil sufrió una contracción considerable. La participación de mujeres en especialidades no tradicionales, aunque mostró un crecimiento leve en los últimos años, sigue siendo muy baja.

Tabla No. 1: Matrícula por sexo de algunas especialidades de la modalidad industrial 1996
Especialidad
Mujeres %
Hombres %
Electrónica
5
94
Electrotecnia
2.5
97.5
Electromecánica
4
95
Mecánica de precisión
2
98
Mecánica general
4
95
Mecánica automotriz
2
98
Construcción civil
2.5
75
Dibujo arquitectónico
19
81
Industria del vestido
88
12

 

En contraste con la modalidad industrial, el 67% de la matrícula femenina se encuentra en la modalidad comercial y servicios, donde se matricula solo un 30% de los hombres. De las mujeres matriculadas en esta modalidad, un 85% se inscribe en las especialidades secretariado y contabilidad.

Esto significa una concentración alta en estas especialidades (casi el 60% de la matrícula femenina total) para la participación de las mujeres en general.

Los datos permiten ver que existe una división sexual en la educación: modalidad industrial para hombres y modalidad servicios para las mujeres.

Una consecuencia de esta división son las oportunidades laborales desiguales para hombres y mujeres, otra es la disponibilidad limitada de capital humano femenino para empresas no tradicionales.

Esta segregación se repite también en el ámbito de los profesores, donde la participación de las profesoras se concentra en la modalidad comercial y de servicios. En esta modalidad, el 78% de los profesores son mujeres, en la modalidad industrial, las profesoras están ausentes en las especialidades no tradicionales. La segregación fortalece a estereotipos existentes y tiene un impacto modélico en la población estudiantil.

Una situación similar se encuentra en los puestos administrativos de los colegios. En los puestos de directores y coordinadores técnicos y de empresa, donde se toman decisiones y se encargan de relaciones fuera de la institución educativa, se encuentra un porcentaje bajo de mujeres.