Los síntomas sociales tienen que ver con la relación interhumana en la red social en la que nos manejamos: capacidad de liderazgo, capacidad de influencia, cuestiones de creatividad.
Cuando uno inicia un camino de autoconocimiento, va a descubrir cual es la variable adecuada para determinar si tiene, en ese momento, distress, recordando que cada persona tiene sus propios "anzuelos". Reconocerlos implica poder hacer un diagnóstico y emprender, de esta manera, el camino de la mejoría. Uno es el que se modifica y cambia de posición frente al estresor cuando lo ha reconocido.
Se comporta como una cadena de cuatro eslabones. Primero se percibe la circunstancia que resulta amenazadora (estresor), luego se produce una modificación en el sujeto: taquicardia, transpiración, cambio en el humor. Si esto sigue avanzando, se pasa al tercer eslabón, que son los síntomas: dolor de cabeza, acidez de estómago, no duermo, etc. El cuarto eslabón es la enfermedad, si no se consiguió la desmotivación.
Hay diferencias físicas y psicológicas:
Por supuesto, nadie es totalmente tenso o calmo. Hay grados intermedios.
Podemos, además, hablar de distintos tipos de personalidades.
Las A o autoestresoras, son altamente competitivas.
Las B. son el otro extremo: tranquilos, no se hacen problemas por
nada. Las personalidades no son puras, sino que son los dos extremos
del continuum. Cada persona se ubica en un punto intermedio.
Por ejemplo, podemos decir que alguien tiene personalidad A en un 90/100. Además se combina con el tipo de reactor. La peor combinación posible es ser reactor tenso y tener personalidad A.
Tipologizados, serían:
Consiste en obtener un diagnóstico adecuado que de sustento a las tres columnas del tratamiento que son: médica, conductual y filosófica. En la primera se trabaja sobre las base de ejercicios físicos aeróbicos, nutrición, técnicas de relajación psico-física, etc. Conductualmente, se provocan cambios hacia conductas menos competitivas. Filosóficamente, se va a trabajar con escalas de valor.
El manejo del estrés es una posibilidad absolutamente concreta y que hoy se está efectivizando en el primer mundo, tanto a nivel individual como organizacional. Esto se hace muy avanzadamente en Estados Unidos y en algunos países europeos donde, por ejemplo España, tiene un desarrollo muy importante.
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