La Planificación Sucesoria es un proceso de elección de metas, y los pasos para lograrlas, a fin de que la transmisión hereditaria o la sucesión en una empresa responda a los intereses y deseos del heredante y a las necesidades de su entorno afectivo, en un marco de equidad.
En esta definición aparece una palabra novedosa, heredante, que hemos acuñado para denominar a quien toma a su cargo nada menos que pensar en su herencia, en sus seres queridos, en su patrimonio, y adopta las medidas que considera más adecuadas, para evitar, prevenir y resolver conflictos, y para acotar la incertidumbre del futuro.
Todo ello, en un marco ético: la equidad. Por lo tanto, un heredante puede pensar en la manera de proteger a un hijo con discapacidad, o a los padres ancianos, o las maneras de premiar a un hijo que se hizo cargo del cuidado de sus padres mayores, o que hizo crecer la empresa familiar, aun si ello significa modificar el concepto básico de la igualdad entre los herederos de igual clase (todos los hijos, o todos los sobrinos, heredan por igual, si el heredante no hace algo para modificar ese principio).
La consulta puede originarse en distintas partes involucradas, y de diferente manera:
Para muchos, un psicólogo está asociado con la idea de enfermedad mental. Es, en esa imagen, el que va a revisar a una persona antes de decidir su internación. “Yo no estoy loco como para ir a un psicólogo”, dicen algunos.
Para otros, en cambio, el psicólogo es un interlocutor permanente, con quien se hablan las cuestiones más íntimas. Según la escuela a la que cada profesional pertenece, algunos interactúan con sus consultantes dándoles consejos, en tanto que otros analizan, y ponen de manifiesto, las cuestiones de la psiquis involucradas en cada actividad de la vida, sin emitir opinión alguna.
Por otra parte, hay psicólogos que intervienen en la dinámica familiar, y entonces tienen entrevistas de pareja, o con diversos integrantes de una familia, para descubrir tendencias en esas relaciones, que conspiran contra el bienestar de los integrantes de ese grupo.
En relación a la Planificación Sucesoria, el psicólogo puede intervenir de diferentes maneras:
El hecho de poder revisar los vínculos entre las personas (en particular, cuando están involucrados los seres queridos) y modificar conductas que nos generan daño, o afectan a quienes queremos, trae como beneficio poder vivir mejor, y disfrutar del afecto con menos conflictos.
La Planificación Sucesoria hace un aporte permanente para el mejoramiento de los vínculos de las personas entre sí, y con su patrimonio actual, el que habrán de recibir, y el que van a legar. En muchos casos, la mirada y la palabra del profesional de la psicología resulta clave para el éxito de ese proceso.
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