El Preservativo Femenino

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Este método de barrera puede ser especialmente útil para las mujeres que corren el riesgo de contraer ETS y que tienen dificultad en convencer a sus compañeros de que usen el condón de látex.

El condón femenino es un método anticonceptivo de barrera sumamente eficaz para evitar el embarazo, siempre y cuando su uso sea correcto y sistemático. Todavía no se ha investigado qué tan bien protege este método, relativamente nuevo, contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Su capacidad de proteger contra las ETS, incluido el VIH, es teórica pero prometedora.

Este método de barrera controlado por la mujer puede ser especialmente útil para las mujeres que corren el riesgo de contraer ETS y que tienen dificultades para convencer a sus compañeros a que usen los condones de látex. El condón femenino se comercializa con el nombre de “Reality” en Norteamérica y de “Femidom” en Europa. La Administración de los Estados Unidos de Alimentos y Medicamentos (FDA) lo aprobó para comercializarlo en los Estados Unidos en 1993.

Más fuerte que el látex

Los condones femeninos están hechos de plástico de poliuretano, que es más resistente que los condones de látex masculinos, con lo cual existe un potencial de roturas menos frecuentes, mayor comodidad y un período de conservación más largo, aun cuando las condiciones de almacenamiento sean desfavorables.

Este dispositivo consiste en una funda suave y holgada y con dos anillos flexibles de poliuretano en cada extremo. Un anillo está en el extremo cerrado de la funda y sirve como mecanismo de colocación y de fijación en el interior de la vagina. El anillo exterior forma el borde externo del dispositivo y permanece fuera de la vagina después de la colocación, con lo cual ofrece protección a los labios y a la base del pene durante el acto sexual. Este diseño puede reducir el potencial de transferencia de organismos infecciosos entre los compañeros sexuales, en particular las enfermedades ulcerosas genitales.

A diferencia de los condones masculinos de látex, que se debilitan con el uso de lubricantes a base de aceite, el condón femenino puede usarse con cualquier tipo de lubricante sin que se ponga en peligro su resistencia. Ya viene lubricado, pero las usuarias pueden ponerle más lubricante.

Viene en un sólo tamaño y se usa una sóla vez

Si bien es cierto que este dispositivo ha sido aprobado actualmente para que se use una sola vez, se están realizando estudios para determinar si el condón femenino puede limpiarse y usarse más de una vez sin reducir su eficacia ni poner en peligro su seguridad. No hace falta que lo ajuste un profesional de la salud, porque el dispositivo no tiene que quedar exactamente encima del cuello del útero.

Eficacia anticonceptiva

Por lo que a su capacidad de evitar el embarazo se refiere, el condón femenino es similar a otros métodos de barrera, tales como el diafragma y el condón masculino de látex. A fin de determinar la eficacia anticonceptiva, Family Health International (FHI) y el Contraceptive Research and Development Program (CONRAD — Programa de Investigación y Desarrollo en Materia de Anticoncepción) realizaron un ensayo clínico del condón femenino en nueve centros; seis en los Estados Unidos y tres en América Latina. En cuanto a las 377 mujeres que participaron en el ensayo, la tasa de embarazo semestral de las tablas de vida fue del 15,1 por 100 mujeres (12,4 por 100 en los Estados Unidos y 22,2 por 100 en los centros latinoamericanos). Esta tasa de fracaso típica en los centros estadounidenses fue similar a las tasas de fracaso semestrales del diafragma, la esponja vaginal y el capuchón cervical durante el uso típico.

¿Qué sucede si el dispositivo se utiliza correctamente durante cada acto sexual? En el estudio de colaboración de FHI/CONRAD, la tasa de fracaso semestral durante el uso perfecto del condón femenino fue de 4,3 por 100 mujeres. La comparación de los datos estadounidenses con los datos de otros estudios indica que la probabilidad de fracaso durante el uso perfecto del condón femenino es similar a la del condón masculino y del diafragma, y ligeramente más baja que la del capuchón cervical y la esponja.

Prevención de las ETS y el Sida

De acuerdo con los estudios de laboratorio, el condón femenino es impermeable a varios organismos de las ETS, incluido el VIH y otros virus. Sólo un estudio relativo al uso humano se ha realizado para evaluar las propiedades profilácticas del condón femenino. En dicho estudio, 104 mujeres que anteriormente habían sido diagnosticadas y tratadas por tricomoniasis vaginal recurrente fueron asignadas a un grupo que usaría el condón femenino o a un grupo de control (las voluntarias que indicaron que no usarían el condón). Cada grupo fue observado durante un período de 45 días de su actividad sexual acostumbrada. Hubo reinfección con tricomonas en siete de los 50 controles (14 por ciento) y cinco de las 34 usuarias no perfectas (14,7 por ciento), pero en ninguna de las 20 usuarias perfectas del condón femenino. FHI y la Organización Mundial de la Salud realizarán por lo menos un estudio acerca del uso del condón femenino y la infección cervical. Hasta entonces, la eficacia respecto al uso de los condones femeninos para la prevención de las ETS sigue siendo teórica pero prometedora.

La FDA de los Estados Unidos recomienda el uso del condón masculino de látex como medida preventiva sumamente eficaz contra las ETS, pero el uso del condón femenino es una opción cuando el compañero se niega a usar el condón masculino.

Ventajas y desventajas del preservativo femenino

Este dispositivo único ofrece varias ventajas:

  • El condón femenino no aprieta el pene, como lo hacen los condones masculinos. Como resultado, la sensibilidad puede ser mejor para los hombres. Del mismo modo, las mujeres han dicho que la pérdida de sensación es mínima cuando usan el producto. A diferencia del látex, el material de poliuretano del condón femenino permite la transferencia de calor corporal, lo cual puede mejorar la sensación.
  • Puesto que el condón femenino cubre gran parte de los órganos genitales femeninos externos, constituye una barrera más amplia y, en cierto modo, puede ofrecer más protección que los condones masculinos contra las enfermedades ulcerosas genitales, tales como el herpes y el chancro blando.
  • La mujer es quien se coloca el dispositivo. Para la mujer que corre el riesgo de contraer ETS, el condón femenino ofrece una opción profiláctica en caso de que su compañero se niegue a usar un condón masculino.
  • Las preferencias de lubricación son variadas. Puesto que el condón femenino puede usarse con cualquier tipo de lubricante sin que se ponga en peligro la integridad del dispositivo, ésta es una ventaja en los países donde es difícil obtener lubricantes a base de agua.
  • Para algunas mujeres es más conveniente usar el condón femenino que otros métodos de barrera femeninos. Se puede usar sin espermicida. Al igual que el diafragma, el capuchón cervical y la esponja, puede insertarse mucho antes del acto sexual, aunque posiblemente no sea cómodo hacerlo.

Como sucede con cualquier método anticonceptivo, el condón femenino tiene sus desventajas:

  • El condón femenino es relativamente costoso. El precio medio en los Estados Unidos es de aproximadamente $2,50 cada uno, unas cinco veces más que el precio de un condón masculino de látex. (Si el dispositivo se puede usar más de una vez con seguridad y eficacia, su costo para la usuaria sería menor.)
  • Cubre los órganos genitales exteriores de la mujer. Si bien es cierto que esa característica puede ofrecer mejor protección contra las enfermedades de transmisión sexual, a muchas parejas les parece poco atractivo, lo cual se cita frecuentemente como motivo para dejar de usar el dispositivo.
  • Algunas usuarias se quejan de que hace ruido durante el uso. Si se usa vigorosamente, existe la posibilidad de que se empuje hacia adentro de la vagina.
  • Aunque es muy raro que ocurra, hubo rotura en el 1 por ciento de los condones femeninos que se emplearon en un ensayo clínico. (Este porcentaje es menor que la tasa de rotura prevista de los condones de látex, que se sitúa entre el 2 y el 5 por ciento de los dispositivos empleados.)

Lo que gusta o disgusta

Durante más de seis años, FHI ha evaluado la aceptabilidad del condón femenino entre diversas poblaciones. Las quejas más comunes eran que a la gente no le gustaba el anillo interior ni el movimiento del dispositivo durante el uso. Hubo pocas quejas relacionadas con la colocación, aunque algunas mujeres dijeron que les había tomado más de un intento acostumbrarse a colocar el condón. Muchas mujeres declararon que les había gustado usar el dispositivo y que lo recomendarían a otras.

El aspecto e incluso el concepto de esta primera generación de condones femeninos es poco familiar para la mayoría de la gente. Es posible que las opiniones cambien a medida que la gente se acostumbre más al dispositivo.

Referencias

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2. Farr G, Gabelnick H, Sturgen K, et al. Contraceptive efficacy and acceptability of the female condom. Am J Pub Health 1994; 84:1960-64.

3. Feldblum P, Joanis C. Modern Barrier Methods: Effective Contraception and Disease Prevention. Durham: Family Health International, 1994.

4. The Female Health Company, Division of Wisconsin Pharmacal. Reality Female Condom: An Alternative for Women. Chicago: Wisconsin Pharmacal, 1994.

5. Ford N, Mathie E. The acceptability and experience of the female condom, Femidom among family planning clinic attenders. Br J Fam Plann 1993; 19:187-92.

6. Soper DC, Shoupe D, Shangold GA, et al. Prevention of vaginal trichomoniasis by compliant use of the female condom. Sex Transm Dis 1993; 20:137-39.

7. Trussell J, Sturgen K, Stricker J, et al. Comparative contraceptive efficacy of the female condom and other barrier methods. Fam Plann Perspect 1994; 26:66-72.

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