El Liderazgo de las Hispanas

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Marisa Rivera Albert, presidenta del National Hispana Leadership Institute, diserta sobre el liderazgo de las hispanas en los Estados Unidos.

A nuestras madres, a nuestras abuelas, a nuestras tías, a nuestras vecinas, a nuestras maestras, a las amigas, a las hermanas, a todas esas mujeres que no son reconocidas como heroínas pero que de generación en generación, han construido la fundación para que nosotras estemos aquí hoy.

Nosotras estamos hoy exponiendo la participación de la mujer en el proceso político y social de nuestros países. El siglo XX fue llamado un siglo extraordinario para la mujer y ciertamente fue realmente extraordinario pues si me pongo a pensar hace 80 años o aquí en Argentina por ejemplo, hasta 1947, no teníamos ni el derecho a votar, el derecho a participar en elecciones, no teníamos el derecho a tener un trabajo fuera de la casa, a participar de las fuerzas armadas o del ejército, no teníamos el derecho su propio control de la natalidad, ni poseer propiedad privada privada, cuando pienso en los avances ocurridos en el último siglo, no dejo de pensar que fueron nuestras madres, nuestras abuelas, nuestras tías y las luchas por las que ellas atravesaron para que nosotras pudiéramos estar aquí.

Hoy en día nosotras estamos haciendo cosas que nuestras madres, que nuestras abuelas no podían siquiera soñar, ni imaginar. Las mujeres nos estamos promoviendo para puestos políticos, estamos haciendo nuestros propios negocios en cantidades impresionantes.

Para poner un ejemplo, en los EE.UU. son justamente las mujeres las que tienen la energía, las que están abriendo más negocios, cada día 1600 nuevos negocios son abiertos por mujeres. Lo que hace movilizar a la economía de los EE.UU. es precisamente las pequeñas empresas.

Y son precisamente los negocios de las latinas los que están creciendo a pasos agigantados. Esto es muy importante, porque la economía mundial está pasando por una fase espantosa, no sólo para algunos países y son precisamente esas pequeñas empresas gerenciadas por mujeres las que están moviendo montañas, la que están poniendo en movimiento esas economías.

Por otro lado, estamos ocupando puestos de influencia y de alto rango en los gobiernos y en los trabajos corporativos. En la política, las mujeres han hecho sentir su presencia en puestos oficiales y como votantes.

Por ejemplo, en EE.UU. donde el voto no es obligatorio y cuesta mucho que la gente vaya a votar, pues son las mujeres las que más concurren a las urnas, 8.000.000 más de votantes que los hombres. Y yo pienso, ¿si tenemos el poder de llevar a alguien a la Casa Blanca por qué no lo estamos haciendo?

El siglo XX marcó un momento decisivo para muchas mujeres, hoy en día las mujeres se hacen escuchar, ya no están más confinadas a sus hogares. Podemos decir que la mujer en el ámbito social y político sí ha progresado, pero en cuanto a la igualdad de oportunidades y de participación en las estructuras de poder, y de la toma de decisiones, en puestos de influencia, existen todavía mucha discriminación y poca igualdad.

Todavía nos quedan muchas barreras por derrotar, todavía no tenemos igualdad en los salarios, el acoso sexual en los empleos y la violencia doméstica son problemas que influyen en el poco progreso de la mujer. El 51 % de la población mundial es femenino, en algunos países las mujeres constituyen el mayor porcentaje en la población laboral y en algunas profesiones, como por ejemplo: hotelería, restaurantes, trabajos sociales y de salud, educación, sin embargo eso no se traduce en un mayor acceso a los cargos directivos.

Es de principal importancia sensibilizar a los funcionarios del gobierno y a la población sobre los temas relativos a la mujer. Y quiero enfatizar que todos los temas son temas de la mujer.

Tenemos que prepararnos para ocupar esos lugares y ser partícipes del desarrollo de nuestros países. Soy Presidenta del Instituto de Liderazgo para mujeres hispanas en EE.UU. Nuestro propósito es preparar y equiparar a nuestras mujeres con los conocimientos y habilidades adecuadas para ejercer puestos ejecutivos y de alto cargo.

Nuestro Instituto es una Organización sin Fines de Lucro que ofrece 4 semanas de entrenamiento ejecutivo a mujeres hispanas fuertemente involucradas en sus comunidades, en el estado o a escala nacional.

Nosotras distribuimos el programa de la siguiente manera: Una semana en la Universidad de Harvard, las entrenamos en negociaciones, manejo de gobierno. Otra semana las llevamos al Instituto de Liderazgo Educativo donde se entrenan en ser más eficaces como directoras, administradoras y a hacer un análisis de sus propias destrezas.

A veces vamos por el mundo y no sabemos cuáles son nuestras destrezas, en qué soy buena. Otra semana nos concentramos en asuntos de género y qué significa ser mujeres líderes en el mundo y por último vamos a Washington DC para aprender como impactar al Congreso y al Senado de los EE.UU.

Además cada participante tiene la obligación de armar un programa de liderazgo que ayude a 25 mujeres más, de ser mentoras de otras mujeres. Algunos de esos proyectos se han convertido hoy en día en organizaciones nacionales o internacionales.

Como mujeres que estamos viviendo momentos históricos tenemos muchas oportunidades que antes no teníamos, pero también muchas barreras por salvar.

En estas reuniones a mi me gusta dar las “Perlas de la Sabiduría” porque todas nosotras tenemos experiencias que compartir:

Como mujeres necesitamos apoyarnos una a las otras y formar en redes y coaliciones para tener impacto. El número importa. Debemos tener nuestras estrategias.

Tenemos que participar activamente en las campañas políticas, recordarles a nuestros candidatos que tenemos la mayoría de los votos.

Tenemos que participar en ello proceso político y proponer soluciones a los problemas de corrupción y de falta de ética. Muchas veces protestamos y protestamos pero tenemos que ser parte de la solución.

Tenemos que prepararnos para estar lista para asumir puestos de influencia. Una cuestión es pedir un puesto, pero ¿estamos preparadas para asumir esos puestos?

Tenemos que utilizar los medios de comunicación lo más frecuentemente posible. Tenemos que invitar a los medios a nuestras reuniones, así no solo nosotras sabemos lo que conversamos en esas reuniones, el resto del mundo debe saber que las mujeres nos estamos organizando.
Hay que buscar aliados en los ambientes masculinos que reconocen seriamente las destrezas femeninas y que quieran trabajar conjuntamente con nosotras.

Tengan una o varias mentoras. Utilicen los foros internacionales como el BID, Las Naciones Unidas, OEA, para dar a conocer las voz de las mujeres. Tenemos que aprender a tomar riesgos. Nuestros sacrificios no son sólo para nuestro propio beneficio, son para nosotras, pero también para nuestra comunidad, para nuestras hijas.

Hemos hecho muchos progresos pero todavía quedan muchos desafíos: Tenemos que exigir justicia e igualdad tanto en el trabajo como en nuestros hogares. La violencia doméstica es un problema público, un problema serio de salud de alcance nacional.

No sólo hay que ayudar a la víctima, es sumamente importante que la reconozcamos como un delito, necesitamos la asistencia de la justicia. El tráfico de mujeres y niñas es un problema cada vez más importante. Tenemos que hacer entender que los derechos de la mujer son derechos humanos.

Hay que facilitar el acceso al crédito

Aunque las mujeres hemos protestado tremendamente en el área social y política, tenemos una gran distancia por recorrer: las mujeres estamos interesadas en la economía, en el control del crimen, en los impuestos, en la seguridad nacional, en todos los asuntos sociales igualmente que los hombres. Todos los asuntos políticos afectan a la mujer de manera directa o indirecta y necesitan de su perspectiva.

Finalmente, el mundo es cada vez más chico, la seguridad nacional y la seguridad humana son parte del proceso de la paz mundial. Las mujeres tenemos que formar parte del proceso de paz mundial o no veremos la paz en el mundo.

Una cosa es bien cierta, las mujeres no daremos marcha atrás y nunca será lo mismo que antes.

Ver también las ponencias: