El Factor China Según la Visión de George Zhibin Gu

El Factor China Según la Visión de George Zhibin Gu

George Zhibin Gu se considera a si mismo como un protagonista de la afortunada joven generación china de los ´60.

Encabeza un grupo consultor en Shenzhen, limítrofe con Hong Kong. Nacido en 1961 en Xian – la más antigua capital de China -. El Dr. Gu tiene un Máster en física y en matemáticas y en 1987 obtuvo un PhD en matemáticas en la Universidad de Michigan, Estados Unidos. País en el que vivió durante 13 años.

Se unió a Wall Street en 1990, primero en New York y luego en San Francisco.

Retornó a China para representar a Lazard en 1994. Más tarde se independizó con sus propios asociados. Presta consultoría en inversiones y cada vez más consultoría en management, tanto para multinacionales como para empresas chinas.

George Gu ayuda a las compañías internacionales a invertir en China y a las empresas chinas a expandirse en mercados internacionales. Hasta ahora ha trabajado en capital de riesgo, F&A, joint ventures, expansión de negocios y reestructuración.

Se considera a sí mismo “un generalista con foco en estrategias “. “Mi pasión es el coaching y dar conferencias públicas “, comentó a Gurusonline. Dr. Gu es autor de “China Beyond Deng: Reform in the RPC” (Mcfarland & Co Inc, 1991) y de “China’s Global Reach: Markets, Multinationals and Globalization”, a ser publicado por Haworth Press, New York en el otoño de 2005.

La entrevista con George Zhibin Gu

Primera idea: “Hoy, la mayoría de los chinos preferiría ser los primeros en seguir al líder. Ese es un juego seguro y una mejor alternativa”

El total compromiso de China con el mundo significa Daguo Xintai (“mentalidad de poder global “) o Heping Jueqi (“surgimiento pacífico” como Zheng Bijian introdujo en 2003). ¿Tiene China una “misión” como poder global como tuvieron en los pasados 650 años los portugueses, los holandeses, los británicos y los norteamericanos?

Curiosamente, el mundo exterior siente más los efectos de este rápido desarrollo chino.
La mayoría de los chinos están más preocupados en mejorar sus estándares de vida y en conseguir más oportunidades.

Están poco preocupados por el futuro rol de China en el mundo. A menudo se sorprenden cuando los visitantes extranjeros les comentan que el siglo XXI será chino.

Habiendo dicho esto, hay un convencimiento común que una China rápidamente desarrollada revertirá la historia sólo en este sentido: Los chinos serán tratados como iguales en la economía mundial.

Por aproximadamente 200 años, los chinos han sido tratados como inferiores.

Finalmente, en este cambio para mejor, China no está lista para nada para jugar un rol significativo en el escenario mundial. Quizás sea porque China ha sufrido terriblemente en el pasado por pensar que era el centro.

Hoy, la mayoría de los chinos preferirían ser los primeros detrás del líder. Este es un juego seguro y una mejor alternativa.

Aún cuando varias naciones europeas han aprendido su lección del pasado reciente. Ser un líder mundial puede también traer problemas no deseados. Los EE.UU. aún tienen que aprender eso.

¿La emergente Asia- más que el déficit de los EEUU. y el nuevo terrorismo- puede ser el obstáculo principal para la consolidación del rol hegemónico de los EE.UU.? ¿Piensa que finalmente el siglo XXI será realmente la “centuria de Asia”?

Asia podría ejercer un liderazgo global de diferentes formas. Existen incontables méritos en Asia. Los asiáticos tiene fuertes lazos familiares, educación y realmente trabajan duro. Su mejor mérito es: Enfrentan situaciones difíciles con una sonrisa y trabajan más duro.

Estos son algunos de los méritos que el resto del mundo puede aprender. En la medida que Asia gane más progreso económico, el resto del mundo tendrá más interés en aprender de ellos. Lo que invertirá las tendencias históricas recientes.

Para mí, el siglo XXI pertenece al mundo, no sólo a Asia/China. En éste siglo, el compartir y el bien común serán más significativos que nunca. Como resultado, más naciones se beneficiarán. Esta es una tendencia que sólo puede crecer.

Pues ahora el mundo está estrechamente ligado por los negocios y la economía. Un auto producido en Detroit tiene un motor hecho en Europa y ruedas hechas en Asia –con materias primas de América Latina y Australia. Demanda un trabajo compartido y los beneficios van más allá de un solo país.

También, en el siguiente nivel, la fortaleza de China e India radica en su estructura de bajos costos. Pero las naciones desarrolladas pueden fácilmente aprovechar este mercado. Se benefician más que nadie. También los consumidores en los países desarrollados pueden disfrutar de los productos más económicos.

Por eso, el siglo XXI le pertenece a todo el mundo. Presenta una gran plataforma para la convergencia de las civilizaciones globalizadas, aunque sólo en su comienzo. Aún así muestra una clara dirección para el mundo, a pesar de las nuevas preocupaciones y conflictos.

Segunda idea: “Aún si los EE.UU. no desean ser más abiertos, será más consciente de la existencia de los otros. En resumen, gradualmente surgirá un nuevo balance de poder, muy probablemente en forma indirecta. ”

¿Puede China surgir como un retador global de la hegemonía norteamericana? ¿O su emergencia será episódica como el corto despegue japonés como retador económico global en los ’80?

Con toda seguridad, el resurgimiento actual de China e India impactará el balance global. Pero podría venir de un contexto diferente. O sea, puede venir gradual e indirectamente. Esto se debe a que India y China tienen el 40% de la población mundial. Si duplican sus ingresos en la próxima década, el resto del mundo lo va a notar. Su enorme tamaño ya tiene un enorme significado.