El Arte de la Guerra en la Estrategia

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El libro El arte de la guerra de Sun Tzu, a pesar de contar con una antigüedad de más de dos mil años, es un bastión de sugerencias para la conformación de estrategias.

La creciente competencia en la globalización obliga a las organizaciones a realizar mejores estrategias para enfrentar la evolución de los caprichosos mercados mundiales.

Sun Tzu invoca a ganar la guerra sin luchar. Tanto en el libro como en este material esta idea tiene un significado relevante si se piensa a la organización como un sistema.

Se sugiere a quien lee esta nota la familiarización con el libro del que se intenta realizar una exegética poco común.

El Arte de la Guerra

Este material cuenta con otras tres partes. La primera de ellas se refiere a las generalidades de los sistemas y será el punto de partida para identificar las bondades que ofrecen las recomendaciones del libro de Sun Tzu.

Luego, en la segunda parte, se explica la utilidad de aprovechar al riesgo al convertir amenazas en oportunidades y, finalmente las recomendaciones clave que otorga El arte de la guerra para crear estrategias junto con las conclusiones son las partes cuarta y quinta respectivamente.

1. Sistemas

Antes de presentar al pensamiento sistémico es indispensable comprender la idea de sistema que servirá en posteriores parágrafos señalando que la profundidad de este tópico queda fuera del alcance de esta exposición. Mayor rigor en contenido puede hallarse en [2].

Sistema. Es un conjunto de a lo mínimo dos elementos tales que están relacionados de alguna forma y tales que la perturbación de un elemento afecta la totalidad. El conjunto, debe estar contenido en otro sistema que en este material se denomina supersistema.

forma-sistemaLa ilustración, es la representación de un sistema compuesto por los elementos A, B y C. Las líneas, son las relaciones que unen a los elementos y el total, está contenido en un todo mayor que es el supersistema. En un sistema, cada elemento tiene propiedades que pierde cuando se separa del todo y el total posee algunas propiedades que ningún elemento tiene en particular. Una empresa es un sistema.

Los activos y los accionistas son dos de sus elementos y una relación de interés es la rentabilidad de los activos o ROA [1] .

Una vez comprendido el concepto de sistema las condiciones para avanzar en el pensamiento sistémico son adecuadas. Las ideas básicas que a continuación se enuncian son las de análisis, conocimiento, síntesis y comprensión.

Análisis y conocimiento . El análisis comienza cuando se descompone lo que se debe estudiar para luego explicar las partes tomadas por separado. Finalmente se agregan las partes separadas para explicar el todo. El resultado de este proceso es el conocimiento.

Síntesis y comprensión . La síntesis comienza al identificar un sistema que contiene al objeto por estudiar. En una segunda etapa, se explica el comportamiento o propiedades del sistema o todo contenedor y finalmente se explica al objeto en términos de su función dentro del sistema.

El resultado de este proceso es la comprensión. Para el pensamiento sistémico, la síntesis precede al análisis mas no lo rechaza, ambos conceptos se complementan.

Para aterrizar las ideas enunciadas imagínese a un político que desea explicar el rechazo en el congreso de una reforma fiscal.

Con la herramienta del análisis, el político comenzaría estudiando al congreso a partir de las fracciones parlamentarias para luego dividir aún más el total en la observación de los diputados.

El agregado de los estudios otorga conocimiento del limitado profesionalismo de los diputados como la causa del rechazo de la reforma [2] . Con la síntesis, primero se ubica al rechazo de la reforma fiscal en el sistema político, se explicarían las condiciones de mismo y luego las funciones y repercusiones de la una reforma fiscal.

El resultado es la comprensión del rechazo de la reforma fiscal debido a un sistema político incapaz de crear mayorías aunado al poco profesionalismo de los diputados.

Las ideas presentadas hasta este punto están justificadas pues, aunque no de forma científica, las culturas orientales han usado el concepto de sistema para organizar su pensamiento y dado que el conocido libro de Sun Tzu surgió en China es posible encontrar algunas ideas del pensamiento sistémico en las recomendaciones de El arte de la guerra en la creación de estrategias.

Para finalizar esta segunda parte se enuncia un principio del pensamiento sistémico:

Principio de los sistemas. Optimizar cada parte de un sistema no implica que el sistema operará de forma óptima. Un ejemplo sencillo de lo anterior se obtiene al considerar al equipo de fútbol Real Madrid que ha contratado a los mejores jugadores del mundo y no ha obtenido los logros esperados [3] .

En cambio otro equipo español, el Valencia, con una plantilla menor, ganó la liga de fútbol española 2003-2004 y fue campeón de la copa de la UEFA 2004. Afortunadamente para el Real Madrid la fórmula que ha seguido no necesariamente es la peor.

El Riesgo

Desde un enfoque tradicional, el riesgo es entendido como una posibilidad de daño o amenaza.

A este respecto, la administración de riesgos clásica contempla en una primera instancia la detección del riesgo, posteriormente, el riesgo debe ser medido para luego con base en criterios establecidos decidir si el riesgo se retiene, se transfiere, se evita o se reduce. Finalmente se realiza un seguimiento de la evolución de los riesgos.

En el enfoque competitivo, el riesgo se observa como posibilidad de pérdida o amenaza pero también es visto como una oportunidad [4] por lo que puede ser aprovechado.

Un ejemplo de ello se tiene en el fuego, que como tal representó una amenaza para los seres humanos pero posteriormente se aprovechó y actualmente se puede manejar a favor.