El Arte de la Confrontación

1
1470

Vía deRevistas (la misma gente que edita Resumidos) recibí un resumen de un artículo de la prestigiosa revista BusinessWeek que trata el tema de la comunicación en las empresas.

Por supuesto que la revista, como la mayoría de las revistas de negocios tipifican la figura del empresario, como un señor medio agresivo y de carácter fuerte.

Aún así creo que la nota tiene algunos puntos que sería interesante debatir. Ya sabes que puedes dejar tu comentario al pie.

El Arte de la Confrontación

Por BusinessWeek

En un mundo empresarial plagado de trabajadores y jefes que presentan sus planteamientos y soluciones a los asuntos laborales con posturas, espíritus y caracteres tan diferentes, que van desde la tónica agresiva hasta la asertiva, es bastante normal pensar que la colaboración y confrontación dada dentro de un equipo de trabajo se traten de términos opuestos.

Sin embargo, ocurre lo contrario: ambas actitudes se mezclan entre sí para alcanzar fines comunicativos y persuasivos.

En los negocios es necesario ser asertiva/o para establecer contratos, rechazar trabajos mal elaborados, criticar estrategias e incluso despedir o defender a empleados.

Es por ello que muchas empresarios descartan la vía de la confrontación para así evitar mostrar desaprobación y caer en situaciones en las que se pueda desatar su ira. Para ellos, la agresividad se muestra peligrosa y vergonzosa, y el criticismo, hiriente.

Si bien la confianza y la personalidad de empresarias y empresarios desempeñan un factor importante en el ámbito de la negociación, el no actuar con cierto grado de confrontación puede implicarles horas de trabajo adicionales corrigiendo los errores de otros empleados o la adjudicación de una imagen debilidad que tolera la mediocridad.

Tampoco tomar una posición confrontadora es muy útil, pues se corre el riesgo de ser catalogado como antipática/o.

La clave de la confrontación radica principalmente en crear una empatía con la persona, la cual se logra incluyendo en el discurso hechos en vez de impresiones, ofreciendo alternativas para las objeciones, orientando los comentarios hacia las acciones (no hacia el actor), y construyendo un ambiente de respeto y apoyo.