Economía, Finanzas y Sociedad

Una ficción que obra como guía para comprender el sistema económico - financiero, y sus efectos en la sociedad.

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Desesperados, los gobernantes decidieron pedir el consejo de Fabián. Lo consideraban muy sabio y parecía saber cómo resolver asuntos de dinero.

Fabián los escuchó explicar todos sus problemas, y finalmente respondió, «Mucha gente no puede resolver sus problemas por sí mismos – ellos necesitan a alguien que lo haga por ellos.

Seguramente ustedes estarán de acuerdo que la mayoría de la gente tiene derecho a ser feliz y a ser provista con lo básico para vivir. Uno de nuestros grandes dichos es «Todos los hombres son iguales» – ¿No es cierto?»

Bien, la única manera de balancear las cosas es tomar el exceso de riqueza de los ricos y darla a los pobres. Introduzcan un sistema de impuestos. Cuanto más un hombre tiene, más debe pagar. Recojan los impuestos de cada persona según su capacidad, y den a cada uno según su necesidad. Las escuelas y los hospitales deben ser gratuitas para los que no puedan permitírselos. »

Les dio una larga charla sobre grandes ideales y acabó diciendo: «Oh, a propósito, no se olviden que me deben dinero . Han estado pidiendo prestado por mucho tiempo. Lo menos que puedo hacer para ayudar, es, como una atención para ustedes, que sólo me paguen el interés. Dejaremos el capital como deuda, solo paguen el interés.»

Salieron, y sin hacer mucho análisis sobre las filosofías de Fabián, introdujeron el impuesto graduado sobre la renta – cuanto más usted gana, más alta es su imposición fiscal. A nadie le gustó esto, pero, o pagaban los impuestos o iban a la cárcel.

Los nuevos impuestos forzaron a los comerciantes nuevamente a subir sus precios. Los asalariados exigieron salarios más altos lo que causó que muchas empresas cerraran, o que sustituyeran hombres por maquinaria. Esto causó desempleo adicional y forzó al gobierno a introducir más esquemas de beneficencia y más seguros de desempleo.

Se fijaron tarifas y se implementaron otros mecanismos de protección para resguardar algunas industrias y que se mantuvieran dando empleo. Algunas personas se preguntaban si el propósito de la producción era producir mercancías o simplemente proporcionar empleo.

Mientras las cosas se ponían peores, intentaron el control del salario, el control de precios, y toda clase de controles. El gobierno intentó conseguir más dinero con un impuesto a las ventas, aportes patronales, aportes salariales y toda clase de impuestos. Alguien observó que en el camino desde la cosecha del trigo hasta la mesa de los hogares, había cerca de 50 impuestos sobre el pan.

Los «expertos» se presentaron y algunos eran elegidos para gobernar, pero después de cada reunión anual aparecían sin soluciones, a excepción de la noticia de que los impuestos debían ser «reestructurados», pero siempre, luego de las reestructuraciones la suma total de impuestos aumentaba.

Fabián comenzó a exigir sus pagos de interés, y una porción más grande y más grande del dinero de los impuestos era necesaria para pagarlo.
Entonces vino la política partidaria – la gente discutía sobre qué partido político podría solucionar lo mejor posible sus problemas. Discutieron sobre las personalidades, idealismo, los slogan, todo excepto el problema real. Los consejos deliberantes estaban en problemas.

En una ciudad el interés de la deuda excedió la cantidad de impuestos que se recaudaron en un año. En todo el país el interés sin pagar siguió aumentando – se cargó interés sobre el interés sin pagar. Gradualmente, mucha de la riqueza real del país fue comprada o controlada por Fabián y sus amigos y con ello vino el mayor control sobre la gente. Sin embargo, el control no era todavía completo. Sabían que la situación no sería segura hasta que cada persona fuera controlada.

La mayoría de la gente que se oponía al sistema era silenciada por presión financiera, o sufría el ridículo público. Para lograr esto, Fabián y sus amigos compraron la mayoría de los periódicos, T.V. y las estaciones de radio.

Y seleccionaron cuidadosamente a la gente para operarlas. Muchas de estas personas tenían un deseo sincero de mejorar el mundo, pero nunca se dieron cuenta cómo los utilizaban. Sus soluciones se ocuparon siempre de los efectos del problema, nunca de la causa.

Había varios periódicos – uno para el ala derecha, uno para el ala izquierda, uno para los trabajadores, uno para los patrones, etcétera. No importaba mucho en cual usted creyera, siempre y cuando usted no pensara en el problema real.

El plan de Fabián casi estaba en su terminación – el país entero le debía dinero a él. Con la educación y los medios, él tenía el control de las mentes de la gente. Podían pensar y creer solamente lo que él deseaba que pensaran. Los medios fijaban los temas y los debates.

Una vez que un hombre tiene mucho más dinero que el que puede gastar para sus placeres, ¿qué desafío queda para excitarlo? Para aquellos con una mentalidad de clase dominante, la respuesta es el poder – poder puro y completo sobre otros seres humanos. Colocaron idealistas en los medios de comunicación y en el gobierno, pero los controladores reales que Fabián buscaba eran los que tenían mentalidad de clase dominante.

La mayoría de los orfebres se habían dirigido por este camino. Conocían la sensación de gran abundancia, pero ya no los satisfacía. Necesitaban desafíos y emoción, y el poder sobre las masas se convirtió en el gran juego.

Creyeron que eran superiores a todos los demás. «Es nuestro derecho y nuestro deber gobernar. Las masas no saben qué es bueno para ellos. Necesitan ser dirigidos y organizados. Gobernar es nuestro derecho de nacimiento.»

A través del país Fabián y sus amigos poseían muchas oficinas de préstamos.
Es cierto que eran de propiedad privada y de diferentes dueños. En teoría estaban en competencia unos con otros, pero en realidad trabajaban juntos. Después de persuadir algunos de los gobernadores, instalaron una institución que llamaron La Reserva Central de Dinero. Ni siquiera usaron su propio dinero para hacer esto – crearon crédito contra una parte de los depósitos de la gente.

Esta institución parecía regular la fuente del dinero y ser una institución perteneciente al gobierno, pero extrañamente, no se permitió a ningún gobernador o servidor público ingresar a la Junta Directiva.

El gobierno dejó de pedir prestado directamente de Fabián, pero comenzó a utilizar un sistema de Bonos contra la Reserva Central de Dinero. La garantía ofrecida era el rédito estimado de los impuestos del año próximo. Esto estaba en línea con el plan de Fabián – alejar las sospechas de su persona y dirigir la atención hacia una aparente institución del gobierno. Detrás de la escena, él todavía tenía el control.

Indirectamente, Fabián tenía tal control sobre el gobierno que ellos estaban obligados a seguir sus instrucciones. Él solía jactarse: «déjenme controlar el dinero de una nación y no me importa quién haga sus leyes». No importaba mucho qué partido fuera elegido para gobernar. Fabián tenía el control del dinero, la sangre vital de la nación.

El gobierno obtuvo el dinero, pero el interés fue cargado siempre en cada préstamo. Más y más se gastaba en esquemas de beneficencia y en seguros de desempleo, y no pasó mucho tiempo antes de que el gobierno encontrara difícil incluso de pagar el interés, sin hablar del capital.

Pero todavía había gente que se preguntaba: «El dinero es un sistema hecho por el hombre. Seguramente puede ser ajustado para ponerlo al servicio de la gente, y no que la gente este al servicio del dinero». Pero cada vez había menos personas que se hacían esta pregunta y sus voces se perdieron en el loca búsqueda del dinero inexistente para pagar el interés.

Los gobiernos cambiaron, los partidos políticos cambiaron, pero la políticas de base continuaban. Sin importar qué gobierno estaba en el «poder», la meta final de Fabián se acercaba más y más cada año. Las políticas de la gente no significaban nada. La gente pagaba impuestos al límite, no podían pagar más. Maduraba el momento para el movimiento final de Fabián.

10% del dinero todavía estaba en forma de billetes y monedas. Esto tenía que ser suprimido de manera tal de no despertar sospechas. Mientras la gente utilizara efectivo, estaría libre para comprar y vender como quisiera – la gente todavía tenía cierto control sobre sus propias vidas.

Pero no era siempre seguro llevar billetes y monedas. Los cheques no eran aceptados fuera del país, y por lo tanto se buscó un sistema más conveniente. Fabián tenía de nuevo la respuesta. Su organización le dic a cada uno una tarjeta plástica que mostraba el nombre de la persona, la fotografía y un número de identificación. En cualquier lugar donde esta tarjeta fuera presentada, el comerciante telefoneaba a la computadora central para controlar el crédito. Si tenía crédito, la persona podría comprar lo que desee; hasta cierta cantidad.

Al principio, a la gente se le permitió gastar una cantidad pequeña en crédito, y si esto se pagaba dentro del mismo mes, no se cobraba ningún interés. Esto estaba muy bien para el asalariado, pero ¿qué pasaría con los empresarios?. Ellos tenían que instalar maquinaria, fabricar las mercancías, pagar los salarios etc., vender todas sus mercancías y recién pagar el crédito. Si se excedían un mes, lo cargaban con un 1,5% por cada mes que la deuda era debida. Esto ascendía al 18% por año.

Los empresarios no tenían ninguna opción mas que agregar el 18% sobre el precio de venta. Pero todo este dinero o crédito adicional (el 18%) no había sido prestado a nadie (no estaba en circulación). En todo el país los empresarios tenían la imposible tarea de pagar $118 por cada $100 que pidieron prestados – pero los $18 adicionales nunca habían sido creados en el sistema. No existían.

Fabián y sus amigos aumentaron aún más su posición social. Eran mirados como pilares de respetabilidad. Sus declaraciones en finanzas y en economía eran aceptadas con convicción casi religiosa.

Bajo la carga de impuestos cada vez más altos, muchas pequeñas empresas se derrumbaron. Licencias especiales eran necesarias para varias operaciones, de modo que las empresas restantes encontraran muy difícil participar. Fabián poseía y controlaba todas las compañías grandes que tenían centenares de subsidiarias. Éstos parecían estar en competencia unos con otros, sin embargo Fabián los controlaba a todos. Eventualmente, todos los otros competidores fueron forzados a cerrar. Los plomeros, los carpinteros, los electricistas y la mayoría de las industrias pequeñas sufrieron el mismo destino – fueron tragados por las compañías gigantes de Fabián que tenían protección del gobierno.

Fabián quería que las tarjetas plásticas reemplazaran a los billetes y las monedas.
Su plan era que cuando todos los billetes fueran retirados, sólo los negocios que usaran el sistema de tarjeta contra la computadora central podrían funcionar.

Él planeó que eventualmente alguna gente perdería sus tarjetas y estaría entonces imposibilitada de comprar o vender nada hasta que se hiciera una prueba de identidad.

El quería imponer una Ley, que le daría el control total – una ley obligando a todos a tener su número de identificación tatuado en la mano.

El número sería visible sólo bajo una luz especial, conectada a una computadora. Cada computadora estaría conectada a la computadora central gigante y así Fabián podría saber todo sobre todos.

Notas

A propósito, la terminología usada en el mundo financiero para este sistema es «Encajes Bancarios».

La historia que usted ha leído es, por supuesto, ficción. Pero si usted la encuentra preocupantemente cercana a la realidad y quiere saber quién es Fabián en la vida real, un buen punto de partida es un estudio de las actividades de los orfebres ingleses en siglos 16 y 17.

Por ejemplo, El Banco de Inglaterra comenzó en 1694. El Rey Guillermo de Orange estaba en dificultades financieras como resultado de una guerra con Francia. Los orfebres «le prestaron» 1,2 millones de libras (una cantidad impresionante en esos días) con ciertas condiciones:

  • a.- El tipo de interés iba a ser del 8%. Debe recordarse que la Carta Magna indicaba que cobrar intereses era penado con la muerte.
  • b.- El rey debía conceder a los orfebres una carta para el Banco que les daba el derecho de emitir crédito.

Antes de esto, sus operaciones de emitir recibos por más dinero de el que tenían en depósito eran totalmente ilegales. La carta del rey lo hizo legal. En 1694 William Patterson obtuvo la carta para El Banco de Inglaterra. © Larry Hannigan, Australia.

Citas

Enciclopedia Britannica, 14ava edición – » Los Bancos crean crédito. Es un error creer que el crédito de los bancos es generado en parte por los depósitos de dinero dentro de los Bancos. Un préstamo hecho por un Banco es una adición clara a la cantidad de dinero en la comunidad. »

Lord Acton, Lord Jefe de Justicia de Inglaterra, 1875 – » La batalla que se ha filtrado bajo los siglos y que tendrá que ser luchada más pronto o más tarde es la gente vs. los Bancos. »

Mister Reginald McKenna, presidente del Banco de Midland en Londres – «Estoy asustado, ya que a los ciudadanos ordinarios no les gustará saber que los bancos pueden crear y destruir dinero a su gusto. Y que los Bancos controlan el crédito de la nación, dirigen la política de los gobiernos, y tienen en sus manos el destino de la gente».

Sr. Phillip A. Benson, presidente de la asociación de los banqueros americanos, de junio el 8 de 1939 – «no hay manera más directa de capturar control de una nación que a través de su sistema del crédito (de su dinero).»

Revista del banquero de los E.E.U.U., de agosto el 25 de 1924 – » el capital debe protegerse a sí mismo de todas las maneras posibles, por combinación y legislación. Las deudas se deben exigir, los bonos e hipotecas deben exigirse lo más rápido posible. Cuando, por los procesos de la ley, la gente pierda sus hogares se volverán más dóciles y se gobernará más fácilmente con la influencia del brazo fuerte del gobierno, aplicado por una potencia central monetaria bajo el control de los principales financistas. Esta verdad es bien conocida entre nuestros principales hombres ahora empeñados en formar un imperio financiero para gobernar el mundo. Dividiendo a los votantes a través del sistema político partidario, podemos hacer que pierdan su energía en luchar sobre cuestiones sin importancia real. Así, mediante acciones discretas podemos asegurar para nosotros lo que ha sido tan bien planeado y tan exitosamente ejecutado.»

Sir Denison Miller – durante una entrevista en 1921, cuando le preguntaron si él, a través del Banco de la Commonwealth, había financiado a Australia durante la primera guerra mundial por $700 millones, él contestó; » Así fue, y habría podido financiar al país por una suma similar y haber hecho que la guerra continúe» Preguntado si esa cantidad estaba disponible para los propósitos productivos en esta época de paz, él contestó «sí».

De «Entregue Nuestro Botín» (Hand Over Our Loot), No. 2, por Len Clampett: «Hay cuatro cosas que deben estar disponibles para el que el trabajo pago se desarrolle: El trabajo que debe hacerse; Los materiales para hacer el trabajo; La gente para hacer el trabajo;El dinero para pagar el trabajo que se hará.

Si cualesquiera de esas cuatro cosas faltan, ningún trabajo pago puede realizarse. Es un sistema naturalmente autorregulador. Si hay trabajo para hacer, y el material está disponible y está la gente dispuesta a hacerlo, todo lo que tenemos que hacer es crear el dinero. Absolutamente simple. »

«Pregúntese porqué se sucedieron las depresiones económicas. Lo único que faltaba en la comunidad era el papel moneda para comprar mercancías y servicios. La gente para trabajar estaba disponible. El trabajo a realizar todavía estaba allí. Los materiales no habían desaparecido, y las mercancías estaban fácilmente disponibles en los comercios, o podían ser producidas a cambio de papel moneda.»

Extracto de una carta escrita por Rothschild Brothers de Londres a una firma de banqueros de Nueva York el 25 de de junio de de 1863: «Los pocos que pueden entender el sistema (cheques y créditos) estarán tan interesados en sus beneficios, o serán tan dependientes de sus favores, que no habrá oposición por parte de ese grupo. Mientras que, por otra parte, la gran cantidad de gente mentalmente incapaz de comprender la enorme ventaja que el capital deriva del sistema, llevará sus cargas sin queja y quizás sin incluso sospechar que el sistema es hostil (que hace daño) a sus intereses.» La cita siguiente fue reimpresa en el «Idaho Leader», E.E.U.U., el 26 de agosto de 1924, y se ha leído en Hansard dos veces: por la John Evans M.P., en 1926, y por M.D. Cowan M.P., en la sesión de 1930-1931.

En 1891 una circular confidencial fue enviada a los banqueros americanos y a sus agentes, conteniendo las siguientes declaraciones:
«Autorizamos a nuestros agentes de préstamo en los estados occidentales a prestar nuestros fondos sobre garantía de propiedades inmobiliarias, con vencimiento en septiembre 1 de 1894, y no después de esa fecha.

El primero de septiembre de 1894, no renovaremos nuestros préstamos bajo ninguna condición. El primero de septiembre exigiremos nuestro dinero – ejecutaremos las hipotecas y nos haremos acreedores en posesión de las tierras.

Podemos tomar dos tercios de las granjas al oeste del Mississippi y miles de ellas al este del gran Mississippi también, fijando nuestro propio precio. Podremos también poseer las tres-cuartas partes de las granjas del oeste y el dinero de todo el país. Entonces los granjeros serán arrendatarios, como en Inglaterra.» (N.del T: arrendar=alquilar, los granjeros perdían la posesión de sus tierras mediante esta maniobra, por lo que quedaban obligados a «alquilar» tierras para trabajarlas, pagando el correspondiente alquiler a los banqueros)

De «Entregue Nuestro Botín», No. 2
En los Estados Unidos, la emisión de dinero es controlada por la Junta de la Reserva Federal. Este no es un departamento gubernamental si no una Junta de Banqueros Privados. La mayoría de nosotros creería que la reserva federal es una institución federal del gobierno nacional….Esto no es verdad… en 1913, el presidente Woodrow Wilson firmó el documento que creó la reserva federal, y condenó al pueblo norteamericano a la esclavitud por deudas hasta que llegue el tiempo en que el pueblo despierte de su atontamiento y derroque esta tiranía viciosa.»…

«Para entender cómo funciona la emisión del dinero en una comunidad se puede ejemplificar comparando el dinero en la economía con los boletos en un sistema ferroviario. Los boletos son impresos por una imprenta que es pagada por su trabajo. La imprenta nunca demanda la propiedad de los boletos… Y no podemos nunca imaginar a una compañía ferroviaria que se niegue a dar asientos de pasajeros en un tren porque no ha impreso los boletos suficientes. Con el mismo razonamiento, un gobierno nunca debería negar a la gente el acceso al comercio normal, excluyéndola de la economía, diciendo «que no tiene el suficiente dinero (papel moneda)». (Cómo la compañía ferroviaria, simplemente debe mandar imprimir los boletos faltantes).

Suponga que el gobierno pide prestado $10 millones a los bancos. Sólo les cuesta a los banqueros algunos cientos dólares para imprimir los fondos, y unos pocos más para hacer la contabilidad. ¿Usted cree que es justo que nuestros ciudadanos deban luchar para conseguir cada centavo para mantener sus hogares y familias juntas, mientras que los banqueros engordan con estos beneficios?

El crédito creado por un Banco del Gobierno es mejor que el crédito creado por los Bancos Privados, porque no hay necesidad de recuperar el dinero cobrándole impuestos a la gente, y no hay ningún interés asociado que incremente los costos. La obra pública construida con el crédito del Banco del Gobierno es el activo que substituye el dinero creado cuando el trabajo finaliza.

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