Como La Dieta Antiinflamatoria Mejora tu Productividad

dieta antiinflamatoria para aumentar la productividad
Fuente: Pixabay

Hoy vamos a encarar la relación que hay entre una dieta antiinflamatoria y la productividad. ¿Tienes días en el trabajo que te sientes enérgica, inspirada y productiva, mientras que otros días te sientes cansada, ocupada y estresada, con casi nada hecho al final del día?

Cuando pasas varias horas al día trabajando, vale la pena hacer que esas horas sean saludables tanto para el cuerpo como para la mente.

Tomar algunas decisiones simples e inteligentes a lo largo de tu día de trabajo pueden ayudar a rendir más, aumentar tu creatividad y productividad a la vez que reducir la fatiga y minimizar el estrés.

Sobretodo comer bien y llevar una dieta antiinflamatoria y saludable podría ser la clave para alcanzar tu máximo potencial. ¿Cómo alimentarse bien? Vamos a verlo en este artículo…

La energía detrás de la comida

Ya sea porque que hayas experimentado el poder de los alimentos en ti, o porque conozcas a una de las muchas personas que cambiaron su dieta y se curaron después de tener malestar estomacal, migrañas, eczema, aumento de peso inexplicable o fatiga crónica, tendrás claro el poder de lo que comemos y cómo la energía de cada alimento nos puede afectar a todos los niveles, tanto en un sentido como en el otro.

Considera que cada alimento tiene su propia energía única, y que ésta va más allá de las vitaminas, minerales, grasas y carbohidratos que lo constituyan.

Comer bien no se trata solo de los nutrientes que absorbimos, sino también la energía de los alimentos llevan en sí. Cada alimento tiene cualidades y propiedades energéticas distintas, dependiendo de dónde, cuándo y cómo crece, así como la forma cómo se prepara.

La comida, la herramienta más poderosa para cambiar tu vida

La comida es algo poderoso, puede ser tanto el veneno que programa tu cuerpo para el malestar y la enfermedad, como el remedio que rejuvenece tus células y tu sistema. Puede ser el instigador de la incomodidad y la enfermedad, o la cura para ambos.

Cuando comes alimentos procesados, aditivos alimentarios, químicos, edulcorantes artificiales, jarabe de maíz con alto contenido de fructosa y otros alimentos inflamatorios, creas un ambiente tóxico. Estos alimentos y sustancias inflaman el tracto intestinal. A medida que continúas comiendo los mismos alimentos, la inflamación se propaga por todo el cuerpo.

Este tipo de inflamación está relacionada con alergias, enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, presión arterial alta, apnea del sueño e incluso depresión.

Y aquí muchos de vosotras estaréis pensando sólo en un enfoque de eliminación, de quitar alimentos y comida. Pero no se trata únicamente de esto. Para comer bien no tenemos que poner el foco solo en lo que no podemos comer y que no va bien para nuestro cuerpo, más bien la clave es enfocarse en lo que puedes comer. Comerás muchos otros alimentos que son increíblemente curativos, sin mencionar que son abundantes y deliciosos.

Estos alimentos son ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales, están llenos de maravillosas propiedades antiinflamatorias que ayudan al cuerpo a desintoxicarse y sanar, reparan y reponen las células, mejoran la energía y el metabolismo y maximizan la salud.

Realizar este cambio en lo que comes todos los días y comer bien, producirá resultados increíblemente profundos. Puede llevarte a aumentar la energía, perder peso, aliviar el dolor, producir paz intestinal y elevar el estado de ánimo. Y eso es sólo la punta del iceberg.

En nuestras vidas, comeremos alrededor de 25 toneladas de partículas extrañas del mundo exterior a través de nuestras bocas como alimento. Este alimento contendrá los nutrientes esenciales que necesitamos para la salud.

Pero también contendrá bacterias, parásitos, proteínas alimenticias de formas curiosas y una gran cantidad de compuestos que podrían tener un efecto negativo en nuestros sistemas.

La conexión comida-emociones

Tanto la investigación científica como la experiencia personal, demuestran que lo que comemos afecta la forma en que pensamos y actuamos. Aún así, la mayoría de las personas no reconocen la conexión entre su comida y su estado de ánimo. Piensa por un momento cómo te sientes a lo largo del día. ¿A veces te sientes confusa y cansada después del almuerzo? ¿Enojada e irritable entre comidas? ¿Energizada por una comida saludable?

La comida sin duda cambia tu estado de ánimo. Los ejemplos más extremos son el café o el alcohol, que cambian tu estado de ánimo en minutos.

Por esta razón, no se podrían ni siquiera clasificar como alimentos sino como drogas. Y la epidemia actual de mal humor está definitivamente vinculada a una menor calidad y cantidad de alimentos reales: los estados de ánimo negativos provienen de la comida “basura”.

Inflamación y productividad

Inflamación crónica

La inflamación es el concepto base de una respuesta de sanción del cuerpo. Es la manera que nuestro cuerpo tiene para cuidar y llevar más actividad inmunológica a una determinada área que lo necesita.

Entonces un proceso inflamatorio es un proceso natural que tiene nuestro cuerpo para curarse, hasta que alcanza el equilibrio que se supone que tiene que alcanzar, y cesa cuando se supone que tiene que cesar. Si la inflamación persiste o se queda en una zona que no necesita un proceso inflamatorio, o sea se sale de su espacio-tiempo natural, se produce una inflamación crónica que lleva a varios problemas, más o menos graves.

Cómo una dieta inflamatoria afecta a la productividad

Numerosas investigaciones científicas han confirmado que los alimentos que consumimos pueden afectar nuestra salud y longevidad. La dieta moderna, llena de alimentos procesados, carece de nutrientes esenciales debido a patrones de alimentación que llevan a su ingesta inadecuada.

Esta dieta inflamatoria puede conducir al desarrollo de enfermedades coronarias (del corazón). También causa diabetes, hipertensión y obesidad. Estas condiciones de inflamación crónicas pueden llevar a la pérdida de productividad en casa y en el trabajo y tener un impacto negativo en la calidad de vida. Cuando hay un desequilibrio en tu cuerpo, tu mente también sufre y no funciona correctamente.

Una dieta inflamatoria no te proporciona suficiente energía para tus necesidades diarias. Por el contrario,

  • Causa fatiga
  • Causa mala salud mental
  • Provoca irritabilidad
  • Aumenta el estrés y la depresión
  • Disminuye tu nivel de energía
  • Reduce tu capacidad de pensar con claridad y trabajar con eficacia

Como resultado, esta manera de comer tiene un impacto negativo en tu productividad, especialmente si trabajas en un entorno creativo.

La solución está en la dieta antiinflamatoria

Comer bien y sano significa consumir una variedad de alimentos (preferiblemente crudos) de todos los grupos de alimentos con las cantidades adecuadas de nutrientes para mantener tu salud y tener energía.

Estos nutrientes deben incluir proteínas, carbohidratos, grasas, agua, vitaminas y minerales. Específicamente, una dieta antiinflamatoria – como la que encuentras descargable en www.antoniosilvestro.com – tiene un impacto positivo en el desarrollo celular en el cerebro, y los beneficios son numerosos:

  • Ayuda a reducir el nivel de estrés. Los estudios han revelado que las personas que mantienen hábitos alimenticios saludables tienen menos probabilidades de sufrir depresión o trastornos del estado de ánimo. Cuando comes alimentos antiinflamatorios, puedes manejar tu estrés más rápidamente y concentrarte mejor en tu trabajo.
  • Ayuda a mantenerte física y mentalmente activo. Los nutrientes que están presentes en nuestros alimentos no sólo afectan nuestra salud física sino también mental.

Los nutrientes saludables mejoran el funcionamiento del cerebro permitiéndole gestionar mejor los desafíos del trabajo. Los siguientes nutrientes pueden mejorar la salud del cerebro y la productividad general:

  • folato, que se encuentra en legumbres y verduras de hojas verdes
  • omega-3, ácidos grasos que se encuentran en las nueces y las semillas de lino, además de, como todos sabemos, el pescado
  • Vitamina C, que encontramos en frutos del bosque y cítricos.
  • Vitamina E, que encontramos en los frutos secos y aceite de oliva virgen extra.

Comer para cargarse de energía

Una dieta antiinflamatoria debe incluir alimentos saludables que nos energicen y alimenten nuestro cerebro. Los alimentos que contienen carbohidratos de bajo índice glucémico, proteínas y grasas saludables proporcionan al cerebro una energía constante. Eso significa que debes comer frutas y verduras, granos enteros, semillas, nueces y aceites saludables para sentirte lleno de energía. Comer bien es más fácil de lo que parece.

Alimentos que deben estar en una dieta anti inflamatoria

Aquí tienes una pequeña lista de alimentos que te ayudarán a pensar y trabajar mejor:

Arándanos

Estas bayas tienen una gran combinación de antioxidantes y una gran cantidad de ácido gálico, que puede proteger nuestro cerebro de la degeneración y el estrés oxidativo, aumentando nuestro enfoque y memoria. Si quieres saber más sobre los beneficios de los arándanos, haz click aquí.

Almendras

Estos sabrosos frutos secos son ricos en ácidos grasos saludables, antioxidantes y proteínas vegetales. Apoyan la función cerebral saludable y previenen el deterioro cognitivo.

Cereales integrales

Te ayudarán a mantenerte mentalmente alerta todo el día. Comer cereales integrales, preferiblemente sin gluten (sustancia inflamatoria).

Semillas de calabaza

Las semillas son ricas en zinc, que es vital para mejorar la memoria y las habilidades de pensamiento.

Verduras de hojas verdes

Estas verduras contienen muchos antioxidantes que ayudan a mejorar la capacidad de aprendizaje.

Pasas

Las pasas son ricas en antioxidantes pero son bajas en grasa y calorías. Eso las hacen perfectas para una merienda saludable y para aumentar tu energía y productividad.

Sustituye tu café

Aunque el café es la bebida de moda cuando hablamos de productividad y trabajo, yo personalmente no creo que sea de gran ayuda para este propósito específico. La cafeína es una sustancia inflamatoria que irrita el sistema digestivo y tomado todos los días llevaría a molestias a nivel intestinal.

Para este propósito tenemos otros alimentos aliados, o sea el té verde y el chocolate negro (superior al 70%). El chocolate negro es rico en flavonoides que aumentan el flujo de sangre al cerebro. Puede aumentar la memoria, la capacidad de atención y las habilidades para resolver problemas. El té verde contiene teanina que puede ayudarte a enfocarte y concentrarte.

Muévete a menudo

En un estilo de vida y dieta antiinflamatoria incluimos el ejercicio físico. Nuestros cuerpos están diseñados para moverse con frecuencia, y eso incluye más que solo el ejercicio planificado.

Si estás sentada todo el día, asegúrate de moverse al menos cada hora. Levántate para llenar un vaso de agua, ves a hablar con tus compañeros de trabajo en lugar de enviarle correos electrónicos, haz algunos estiramientos directamente en tu escritorio o sal a caminar para mantenerte activo.

Conclusión

Los alimentos que comemos influyen en todos los aspectos de nuestra vida: nuestro bienestar físico, salud mental y rendimiento en el trabajo. Comer bien tiene que ser una prioridad, usando así comida a tu favor.

Si practicas una buena nutrición basada en alimentos antiinflamatorios – recuerda que tienes una guía sobre dieta antiinflamatoria en mi web www.antoniosilvestro.com –  te ayudará a mantenerte saludable y mejorar tu productividad en el lugar de trabajo y en tu vida personal.

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Lo confieso, la nutrición es mi pasión y mi vida. Vengo de una familia en la que la alimentación es la base de los encuentros sociales. Este factor, junto con el inicio de una dieta vegetariana, fue el detonante que me permitió ver la relación directa entre mi alimentación y mi estado físico, emocional y mental. Vivo viajando por el mundo con mi familia, y siento que ésta es y ha sido mi mayor escuela. También me he formado profesionalmente en el «instutute of integrative nutrition» de Nueva York, donde entendí que no hay una dieta perfecta para todos y que cada cual necesita encontrar la suya. Recuerda: la salud está en nuestras manos o, más bien, en nuestro plato.