Cuando Compartir Espacio de Oficina

Si necesita ampliar su espacio de trabajo pero no quiere arriesgarse económicamente, pruebe compartir la oficina de otra empresa cuyo negocio sea complementario al suyo. Posiblemente tengan una cultura de trabajo similar y hasta es muy probable que ambas partes se beneficien ampliando sus horizontes comerciales y su red de conexiones y recursos.

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Si su oficina hogareña ya le queda chica (¡Excelente!) pero necesita que la ampliación no le lleve las ganancias, una buena opción sería subalquilar espacio en otra oficina cuya temática sea compatible.

Muchas empresas desean rentar su espacio excedente a emprendedores en desarrollo. Probablemente se hayan achicado o quizás alquilaron una oficina más grande previendo un futuro crecimiento y ya no necesitan el espacio.

Cualquiera sean los motivos, buscan compartir los gastos del alquiler y los recursos.

Esta es una muy buena noticia para las personas emprendedoras en una fase de expansión. Veamos, por ejemplo, el caso de Jane.

Ella es una productora teatral en New York necesitada de un espacio de oficina a bajo costo, con un contrato corto que le permitiera manejarse con la naturaleza cíclica de la temporada teatral de la ciudad.

No quería quedar atrapada en un contrato caro previendo la posibilidad de que la temporada no fuera tan buena y se viera obligada a achicarse.

Pero también sabía que si comenzaba a producir varios espectáculos a la vez, las necesidades de personal aumentarían… Lo que ella necesitaba era flexibilidad.

Jane es una persona creativa en un negocio creativo. Sus shows eran innovadores y debía mostrarse en consecuencia. Joven, bien agraciada, iba a la oficina en bicicleta (recuerde que estamos en NYC), prefería jeans de diseñadores a los trajecitos de ejecutiva.

De hecho odiaba esos trajecitos sastre: “…demasiado corporativo, parezco una banquera…” me dijo. “No somos el tipo de gente que trabaja en esos cubículos de Madison Avenue.”

Compartir espacio de oficina es una buena alternativa para la gente que busca excelente ubicación o una estética más casual. Un concepto muy simple y sencillo de implementar.

Al compartir la oficina de otra empresa tiene la oportunidad de crear el entorno de trabajo que mejor le siente a usted, a su negocio y a su estilo. Le permitirá crear la cultura que hable acertadamente sobre quien es usted y en lo que cree. Puede elegir el entorno perfecto para el crecimiento de su negocio.

Pero compartir la oficina también le permitirá extender el alcance de su networking y compartir recursos, a todas luces un valor añadido.

Muchas empresas están interesadas en compartir su oficina con otra empresa complementaria. En el caso de Jane, por ejemplo, mudó su productora de espectáculos a un espacio compartido con un productor de rock y un abogado especializado en el mundo del espectáculo.

No solo los 3 están interesados en crear un entorno de negocios distendido en su loft a la moda, sino que Jane contrató los servicios del abogado y está en proceso de producir un show con el productor de rock. El acuerdo funcionó de maravillas para las tres partes involucradas.

No todos los ejemplos terminan tan bien como el de Jane, pero la mayoría pueden funcionar bien, sobre todo si tiene en mente que el espacio no es administrado por profesionales. Cuando es una empresa la que presta el servicio de alquiler de oficinas temporarias la cosa está más organizada.

Pero cuando se trata de empresas pequeñas, aun de unipersonales, tenga en cuenta que los otros “inquilinos” son gente como usted: contadores, abogados, artistas, diseñadores, etc. Son gente común y como tales no siempre serán unos grandes caseros.

Puede que la copiadora esté siempre ocupada o que la recepcionista masque el chicle en forma un poco ruidosa. También puede que tenga que convivir con alguien que pone la música muy alta.

Todo esto es parte impredecible de lo que significa compartir un espacio con extraños, pero si investiga un poco es probable que consiga un lugar en una de esas oficinas soñadas, no desespere.

En resumen

Si necesita ampliar su espacio de trabajo pero no quiere arriesgarse económicamente, pruebe compartir la oficina de otra empresa cuyo negocio sea complementario al suyo.

Posiblemente tengan una cultura de trabajo similar y hasta es muy probable que ambas partes se beneficien ampliando sus horizontes comerciales y su red de conexiones y recursos.