Cualidades Emprendedoras

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Estaba leyendo una nota de El Club de la Efectividad que me dejó pensando. La nota en cuestión es “Hacer llover” y explica las diferencias entre los “implementadores” y los “creadores” de negocios, e ilustra la cuestión con esta metáfora:

Es fácil vender paraguas.
Lo difícil es hacer llover…

Y por crear un negocio, el autor se refiere a crear las situaciones para que el mismo suceda.

Utilizando el ejemplo, el creador no sería quien tuvo la idea del paraguas o lo diseñó, sino la persona que en cada situación “hace que llueva”, o sea que crea las condiciones para que el negocio sea posible y se desarrolle.

Y enumera las 5 características que deben tener las personas que, según el autor, “hacen llover”.

Una de las mencionadas características del creador es:

Perspectiva y límites claros: quienes saben “hacer llover” no toman el rechazo de manera personal, pero comprenden cuando es tiempo de “estrechar la mano y pasar al siguiente”. No dejan que su ego decida acerca de las oportunidades comerciales y pueden distinguir intuitivamente un buen negocio (posibilidad de pago, valores congruentes, expectativas razonables) de uno malo (objetivos falsos, finanzas poco seguras, valores cuestionables).

Y a mi me pareció que esta característica es, en genaral, uno de los puntos débiles de las mujeres emprendedoras que solemos tomarnos los rechazos de forma personal.

Posiblemente sea nuestra mayor familiaridad con el mundo de lo “privado” (lo relacionado con el entorno familiar) que nos juega malas pasadas cuando actuamos en el mundo de “lo público”, históricamente el campo de desempeño masculino.

Por eso muchas veces sobrevaloramos la relación personal en desmedro de la comercial.

Y por supuesto no está mal valorar la relación humana, pero creo que deberíamos analizar un poco más la situación, quizás separar un poco esos 2 canales y tener una mayor percepción de cuando es tiempo “estrechar la mano y pasar al siguiente”.

Opiniones por favor…