Como Superar la Procrastinación y Ser Más Productiva

La procrastinación es un problema de autorregulación y de organización del tiempo. Te acercamos los consejos de una experta para evitar la dilación y poner manos a la obra.

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La procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro) o posposición, es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables.

Aparentemente es una de las epidemias de la vida moderna. Existen muchas formas veladas de aplazar un trabajo como por ejemplo priorizar otro que no es tan importante, perderse en los vericuetos de Internet, recopilar muchas opciones para no decidirse por ninguna (parálisis por análisis), etc.

También conocido como “síndrome del estudiante” por la costumbre que tienen muchos estudiantes de aplazar la entrega de sus trabajos hasta el último minuto de la fecha límite.

Actitud que se repite en otros grupos sociales cuando la gente espera hasta último momento para pagar una cuenta, presentar una declaración de impuestos o realizar un trámite cualquiera, lo que motiva amontonamiento en los bancos u otras oficinas donde se realicen trámites.

La procrastinación, en particular, es un problema de autorregulación y de organización del tiempo.

Presentado así el problema gracias a los datos extraídos de la Wikipedia, ahora veamos los consejos que no acerca una experta en el tema.

Como Superar la Procrastinación y Ser Más Productiva

Por Emma Tylor

He sido víctima de ese monstruo y creo que no debe existir una persona que no haya luchado en algún momento de su vida contra la costumbre de posponer, a veces, indefinidamente.

El asunto es que aplazar sistemáticamente esas tareas que deben ser hechas no solo no ayuda sino que nos hace sentir pésimo. Y cualquier hábito que nos haga sentir tan mal y nos impida concretar nuestros asuntos tiene que ser enfrentado ahora, no después, ¡ahora mismo!

Enfrentémoslo, como emprendedoras/es siempre tenemos que hacer algunas tareas que no nos gustan para nada, que no deseamos hacer.

Pero resulta que debemos estar dispuestas/os a hacerlas para poder conseguir las metas que nos propusimos, para alcanzar el éxito (siempre diferente para cada persona) que sabemos que podemos obtener.

Es necesario que sepas que la procrastinación, el diferir tareas, el dilatar, el dejar para después, como quieras llamarlo, no es algo que se supera así nomás.

Es como un músculo, cuanto más lo uses, lo ejercites, te niegues a ser su víctima, más vas a verlo desaparecer.

Ahora es el momento para romper las cadenas de la postergación. Por suerte para ti, he aprendido algunas maneras bastante efectivas de lidiar con el asunto.

Así que, amiga mía, aquí están mis mejores consejos (los que yo personalmente uso) para eliminar la dilación:

  • 1. Identifica el proyecto que estás postergando. Suena fácil, pero tienes que asegurarte de que ese proyecto en particular está claro en tu mente.
  • 2. Averiguar si esto es algo que tú misma/o tienes que hacer. ¿Es esto algo que absolutamente debes hacer tú o lo puedes delegar a un miembro de tu equipo o ser subcontratado a un contratista independiente? Si se puede delegar, tomate el tiempo para hacerlo y sácalo de tu lista de tareas.
  • 3. Desglósalo. Cuando visualizamos todo el proyecto como una larga sucesión de tareas tediosas, sin un final a la vista, naturalmente nos sentimos abrumadas. Estoy seguro de que te ha pasado por la cabeza más de una vez “¿Por qué me metí en esto? Ni siquiera va a hacer mella!”. Pero cuando separamos cada elemento que compone un proyecto, en una serie de tareas individuales con un principio definido, un medio y un final, el proyecto, que parecía tan abrumador, se vuelve más manejable.
  • 4. Pon manos a la obra y haz un poco ahora. Cuando encares un proyecto, piensa que  sólo tienes que trabajar en él durante quince minutos y luego puedes parar. Aquí es donde sucede la magia, porque una vez te adentras en él durante quince minutos, te sentirás muy bien contigo misma/o y querrás seguir adelante. Y antes de que te des cuenta, habrás terminado esa tarea.

Conclusiones

Cada vez que termines un proyecto (cualquiera sea su tamaño) felicítate y siéntete orgullosa/o de la tarea que has realizado. De a poco vas a comenzar a “programar” tu subconsciente para asociar el completar la tarea con un gran sentimiento de satisfacción. Y cuanto más ejercites la acción, más fácil se torna.

Entonces, pon manos a la obra y encara de una vez ese trabajo que vienes posponiendo desde hace tiempo.

¿Has pasado por esa situación? Por favor comparte tus ideas debajo.