Como Enfrentar la Frustración de Nuestros Propósitos

La semana pasada, en uno de los Marketing Action Groups que dirijo, traje el tema de los “propósitos frustradas.” Cuando pregunté si alguien del grupo había experimentado frustraciones en lo referente al marketing de sus servicios, ¡abrí una compuerta!

Entonces, permítame preguntarle…

¿Alguna vez tuvo la intención de realizar alguna actividad de marketing o un proyecto y se detuvo en seco? ¿Que pregunta tonta, no? Posiblemente le haya ocurrido una docena de veces. Usted define un objetivo. Intenta ponerlo en práctica. No funciona. Propósito frustrado.

Quizás el conocimiento más importante que puedo compartir con usted sobre la frustración de intenciones o propósitos es decirle que son neutrales, no significan nada en sí mismos.

Usted prueba algo y no funciona. ¡Gran cosa! Nada nuevo. Pruebe otra hasta que encuentre una forma de hacerlo funcionar.

¡Ojala nos tomáramos las frustraciones de esa manera!.

Pero no, cuando se frustra un propósito, le otorgamos algún significado generalmente relacionado con nosotros y frecuentemente con otra persona o cosa.
Cuando sus propósitos de marketing se ven frustrados ¿significa para usted alguna de las siguientes cosas?

  • ¿Qué nunca será buena/o en marketing?
  • ¿Qué sus servicios son inservibles?
  • ¿Qué la gente no está interesada en lo que usted ofrece?
  • ¿Que no es interesante o persuasiva?
  • ¿Que nunca conseguirá suficientes clientes?

Todas ellas son posibles evaluaciones o interpretaciones que muchos de nosotros “compramos”. Y en la medida que adherimos a esas interpretaciones, actuamos consistentemente con ellas. ¿Usted reacciona así?

  • ¿Se siente mal, confundida/o y frustrada/o?
  • ¿Evita todas las acciones de marketing?
  • ¿Se culpa o culpa a otros?
  • ¿Encuentra excusas “razonables”?
  • ¿Toma decisiones de largo plazo no demasiado sabias?

¡Y todo esto por un simple propósito frustrado! Pero si intentamos hacer crecer nuestros negocios, hacer el marketing de nuestros servicios y tener éxito, también es seguro que alguna vez nuestros propósitos fallarán.

¿No tendría más sentido asignar una interpretación diferente cuando fallamos? ¿Una interpretación que nos potencie en vez de descalificarnos? El “truco” consiste en hacerlo en forma consciente.

Cuando sus propósitos de marketing se frustran, eso podría también significar lo siguiente:

  • Que está aprendiendo a hacer marketing
  • Que está aprendiendo a comunicar el valor de su propuesta
  • Que sólo algunas personas no están interesadas en su propuesta (sencillamente, no se puede conformar a todo el mundo)
  • Que puede aprender a ser más persuasiva/o
  • Que finalmente va a conseguir más clientes

¿No es esto cierto a más cierto que sus primeras interpretaciones? Si se hace esa pregunta honestamente verá que el significado de cualquier propósito fallido está sujeto a cierta interpretación.

Mi experiencia es que si enfrento el problema de esa manera las posibilidades se abren en vez de cerrarse. Siento que tengo desafíos en vez de fracasos. Siento que he aprendido algo en vez de sentir que perdí algo.

Por favor no vea eso sólo en forma conceptual. No tendrá demasiado impacto. En cambio identifique una situación que le haya ocurrido hace poco y en la que sus propósitos no se concretaron. ¿Qué se dijo sobre eso? ¿Cómo reaccionó, como se sintió?

Ahora busque una nueva interpretación y vea que pasa. Seguramente se sentirá mucho mejor.

Conclusiones: Muchos de nuestros propósitos se verán frustrados. Así es la vida. Pero, ¿le atribuirá usted inconscientemente una interpretación descalificatoria o una que la potencie? ¡Es su elección!

Compartir
Robert Middleton de Action Plan Marketing ayuda a los profesionales independientes a atraer más clientes. Por favor visite el site de Robert para leer otros artículos y recursos de marketing.