Centros de Capacitación Vocacional Para Mujeres de los Paises Bajos

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puntos a considerar antes de emprender

A continuación se presenta la experiencia de los Centros de Capacitación Vocacional para Mujeres de los Países Bajos. El modelo ha sido muy exitoso debido a su enfoque integral y empresarial.

Los niveles de deserción son mínimos y un porcentaje muy alto de graduadas consigue un empleo pocos meses después de haber terminado sus estudios.

Si bien el modelo ha sido diseñado para un contexto diferente, el enfoque básico del modelo tiene relevancia para la formación profesional de otros países.

Los centros de capacitación vocacional para mujeres en Holanda se crearon para enfrentar la problemática de:

  • La dificultad de reinsertarse al mercado laboral de mujeres con un nivel académico bajo después de haberse dedicado a sus familias y
  • La dificultad de las mujeres extranjeras al insertarse al mercado laboral.

La dificultad de las mujeres extranjeras al insertarse al mercado laboral.
Los programas se dirigen específicamente a mujeres que quieren aprender una carrera técnica.

El enfoque empresarial: clave del éxito

La característica más importante es el enfoque empresarial de los centros.
En este enfoque, se percibe la capacitación como actividad emprendedora, donde ésta se caracteriza por:

  • Ser efectiva en la preparación de profesionales en áreas con demandas reales de trabajo.
  • Ser lo más corta posible,
  • Tener el mínimo posible de desertores y
  • Llevar a oportunidades de trabajo en el largo plazo.

Para cumplir con estos requisitos, se trata continuamente de armonizar la oferta con la demanda laboral y vincular empleados y empleadores potenciales. Los estudios de mercado continuos cumplen un papel esencial en este enfoque. El éxito del modelo se relaciona con la visión de “cliente” que dirige las políticas y acciones de los colegios.

Los centros de capacitación vocacional consideran que tienen dos clientes importantes: las mujeres participantes del programa y las empresas que emplearán a estas mujeres en el futuro.

El éxito del centro de capacitación depende de la forma como pueda satisfacer las necesidades de ambos clientes. En el caso de las mujeres, las necesidades son lograr un empleo remunerado en el corto plazo; para las empresas, el interés consiste en recibir profesionales bien capacitadas que puedan responder a las tendencias y exigencias recientes.

Los estudios de mercado se dirigen sobre todo a identificar alternativas de capacitación y se basan en un enfoque de: “dónde podemos agregar valor como colegio”. Los estudios de mercado llevan a adaptaciones continuas de cursos existentes y al diseño de nuevos cursos que facilitan el monitoreo permanente del mercado.

Específicamente, la identificación de nuevos cursos que responda a una demanda reciente en el mercado laboral, crea oportunidades para las mujeres y les da una ventaja comparativa.

En la efectividad del desarrollo de nuevos cursos y la adaptación continua de cursos existentes, el factor decisivo es la capacidad dentro del colegio para identificar e intuir nuevas oportunidades.

Otro aspecto importante, es comprobar la factibilidad del curso, lo que requiere la identificación de tendencias de desarrollo mediante: noticias que pronostican la falta de capital humano capacitado en un sector particular, cambios en el área de automatización, indicadores de desarrollo tecnológico, acuerdos sindicales que contemplan el aumento de personal femenino, sugerencias de estudiantes graduadas con respecto a necesidades dentro de las empresas, que implican el desarrollo de una nueva carrera indicadores de incremento de empleos en determinados puestos, acuerdos políticos y legislación.

Un ejemplo práctico fue la creación de un curso para asistentes emprendedores. Se observó muchos anuncios en los periódicos buscando que pudieran desempeñar trabajos muy diversos dentro de las pequeñas empresas. La demanda de profesionales generalistas causó la creación de una carrera dirigida a formar asistentes emprendedoras.

Otros aspectos importantes adicionales, en la realización de estudios de mercado, son el diseño de carreras nuevas, la promoción de los centros vocacionales y la búsqueda de organizaciones colaboradoras. En este sentido, se mencionan universidades, organizaciones gremiales y sindicales, además del apoyo del sector empresarial.

El contenido de los cursos: eliminar lo innecesario y agregar valor adicional

Para poder cumplir con las necesidades del grupo estudiantil, las carreras tienen que ser breves, ya que muchas de las mujeres tienen familia y no están en condiciones para estudiar durante un tiempo prolongado. Por esta razón, mediante la vinculación constante con el mercado laboral y un inventario de las funciones que desempeñan mujeres trabajando en esta área, se eliminan contenidos que no agregan valor.

Así mismo, se da mucho énfasis al fortalecimiento de habilidades y calidades específicas de las mujeres, como son la habilidad de comunicación y el sentido de responsabilidad, con el objetivo de crear ventajas comparativas.

Por ejemplo, una crítica frecuente sobre el personal técnico, es su debilidad y dificultad para explicar el trabajo que están haciendo, saber por qué están aplicando una técnica particular o de visualizar su trabajo dentro del trabajo total. Durante los cursos se desarrollan constantemente estas capacidades, lo que se traduce en una muy buena imagen de las egresadas.

Además, se incluyen talleres de desarrollo de destrezas que permiten fortalecer la posición de las mujeres en el mercado laboral. En este marco, se consideran específicamente capacidades no técnicas relacionadas con su desempeño en el interior de la organización, como pueden ser capacitación en manejo de reuniones, relaciones interpersonales, comunicación con jefes, colegas y clientes.

Orientación, seguimiento y guía como constantes en el proceso. Las carreras ofrecidas tienen una duración de 18 meses y son pesadas. Los bajos índices de deserción se logran mediante el papel sumamente activo que asumen los departamentos de orientación.

El trabajo de orientación se inicia en el momento de la inscripción. Con el propósito de evitar desilusiones y frustraciones, se realizan talleres de dos días para analizar las motivaciones de las estudiantes, presentar información sobre los puestos relacionados con la carrera y se analiza junto con las estudiantes las afinidades personales y los requerimientos de la carrera.

Estos procedimientos facilitan una selección consciente y la motivación inicial. Durante el curso, se realizan reuniones de seguimiento con cada estudiante, donde se incluye la discusión de problemas personales. Esto permite lograr que las estudiantes estén altamente motivadas.

Diferentes acciones soportan la orientación hacia el empleo, como por ejemplo, visitas a alumnas graduadas o talleres en los que las alumnas graduadas explican aspectos de su trabajo y visitas a empresas. La calificación de un capital humano altamente capacitado, requiere tanto de programas de estudio como de personal docente adecuado.

En organizaciones de servicios, como lo son los colegios, la calidad del servicio depende del personal. En este marco, el personal involucrado con la capacitación de mujeres, debe disponer de capacidades como:

  • Mantenerse actualizado en lo que se refiere al desarrollo y nuevos avances de su especialidad y de las profesiones objetivo del curso.
  • Estar dispuesto a adquirir conocimientos e ideas nuevas.
  • Tener conocimiento, interés y afinidad con el grupo meta.
  • Tener capacidad para adaptar metodologías didácticas a las necesidades del grupo meta.
  • Ser capaces de generar pensamientos innovativos; deberían percibir la capacitación como medio para ayudar al grupo meta a encontrar un empleo adecuado.
  • Tener conocimiento, interés y afinidad con el grupo meta.
  • Estar dispuestos a contribuir activamente en discusiones sobre la actualización de cursos y deben ser capaces de introducir conceptos nuevos.
  • Ser capaces de pensar y actuar con un enfoque de mercado.

La receta básica

En resumen, con base en el enfoque de la capacitación como actividad emprendedora y en la percepción tanto de las estudiantes como de los empleadores como clientes, se pueden diferenciar tres tareas principales para los colegios:

  • ¿Cómo adaptar la capacitación a las necesidades de las empresas?
  • ¿Cómo lograr que las empresas acepten a las mujeres?
  • ¿Cómo mantener la motivación de las mujeres, tomando en cuenta los múltiples problemas y obstáculos que enfrentan?

La realización de los estudios de mercado, la orientación continua, el diseño de los programas de capacitación y de metodologías de enseñanza, así como el perfil de los profesionales que laboran en los colegios, constituyen el fundamento de estas tareas básicas.

Bibliografía

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