Brilla: Cómo Irradiar Energía, Innovación y Éxito – Reseña del libro de Lynda Gratton

¿Qué significa “brillar” en el trabajo? ¿De qué depende que en una organización existan “puntos calientes” de innovación y que sus profesionales estén llenos de energía? Lynda Gratton, psicóloga y profesora de Práctica Empresarial, en la London Business School, explica qué significa brillar en el trabajo y cómo las personas se unen para crear los denominados puntos calientes de innovación.

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Me acerqué a la obra de Lynda Gratton, profesora de la London Business School, por comentarios de Carlos Herreros que fue alumno suyo en Londres.

Para quienes no conozcan a Carlos, es el autor de un excelente estudio sobre la tienda Zara que publicamos hace ya algunos años.

En esta nota vamos a conversar sobre su libro Glow (Brilla: Cómo irradiar Energía, Innovación y Éxito) que presenta un modelo que consta de tres principios: una mente cooperadora, la capacidad para saltar barreras y explotar la energía latente.

En síntesis sería un modelo: Cooperar, Superarse, Inspirar.

Pero ¿Qué significa “brillar” en el trabajo? ¿De qué depende que en una organización existan “puntos calientes” de innovación y que sus profesionales estén llenos de energía? Lynda Gratton, psicóloga y profesora de Práctica Empresarial, además de directora del Centro para Mujeres de Negocios en la London Business School, explica qué significa brillar en el trabajo y cómo las personas se unen para crear los denominados puntos calientes de innovación.

Los profesionales tienen de manera natural capacidades que les hacen irradiar una luz especial, atraen el éxito y proyectan una actitud brillante e innovadora.

Existen tres principios que todas las personas deberían conocer para desarrollar su brillo potencial:

3 Principios Para Desarrollar Tu Brillo Potencial

  • Adoptar una perspectiva que favorezca la colaboración
  • Poder saltarse las limitaciones
  • Ser capaz de prender la chispa que todas las personas tienen en su interior de forma latente

Adoptar una perspectiva que favorezca la colaboración

Es habitual que los profesionales tiendan a buscar maneras de resolver sus problemas por sí mismos, dado que las rutinas adquiridas en los lugares de trabajo presionan para tratar de demostrar la capacidad individual de los profesionales.

No obstante, tratar de solucionar una situación problemática en solitario es mucho más difícil que intentarlo con ayuda.

Poder saltarse las limitaciones

Se deben alternar los puntos de vista tradicionales y favorecer tanto la innovación como la colaboración anteriormente mencionada. Esto hará que las redes de relaciones se amplíen en términos tanto de calidad como de variedad.

Ser capaz de prender la chispa que todas las personas tienen en su interior de forma latente

La capacidad para irradiar energía e innovación no es patrimonio de determinadas personalidades más favorecidas, sino que está dentro de cada uno, por lo que hay que decidirse a encender esa luz. Es de gran ayuda que el contexto donde uno trabaja propicie esta luz.

Existen dos factores que han condicionado un contexto de constante cambio para la situación de las empresas en el mundo: la globalización y el vertiginoso e imparable desarrollo de la tecnología.

En esta coyuntura, los profesionales sabemos que en algún lugar del planeta hay alguien que puede hacer nuestro mismo trabajo, más rápido o por menos dinero, lo cual conduce irremediablemente a preguntarnos dos cosas: ¿cómo conservar la energía y la frescura en el trabajo para poder disfrutar con optimismo de lo que uno hace? y ¿cómo lograr añadir un valor diferencial al trabajo realizado por cada uno, de manera que resulte preferible al que llevan a cabo otros trabajadores del mundo global?

Lynda dice que para tener éxito duradero en el ámbito profesional, dadas las circunstancias mencionadas, la receta que se debe aplicar al quehacer laboral es una combinación  de energía, entusiasmo e innovación.

Lo que con toda seguridad no puede ser la fórmula del triunfo profesional es invertir más y más horas en las responsabilidades laborales, dado que el resultado de este tipo de comportamiento, extendido en las empresas bajo una falsa apariencia de eficacia, suele ser que tanto las relaciones profesionales como la vida privada se resienten y sufren las consecuencias de los excesos de trabajo.

En las empresas existen personas que brillan: esto significa que irradian energía positiva, resultan inspiradoras, tienen trabajos interesantes y establecen buenas relaciones. Todas ellas tienen algo en común que no está sujeto a rasgos de personalidad: las personas brillan cuando se sienten satisfechas.

En esas condiciones pueden crear o encontrar lo que se ha llamado “hot spots”: momentos en los que un grupo se llena de energía y se vuelve intensamente innovador.

Recursos para brillar cada día

Para lograr brillar cada día, las personas tienen tres fuentes de recursos disponibles:

  • La primera fuente de recursos es uno mismo.
  • La segunda fuente de recursos es el círculo de personas más cercanas.
  • La tercera fuente de recursos es el conjunto de la organización.

La primera fuente de recursos es uno mismo.

Dentro de cada uno está el potencial necesario para desarrollar las facultades y las capacidades necesarias para brillar. Entre las características que uno debe localizar y aprovechar se encuentran las siguientes:

  • Las ideas preconcebidas y las actitudes que tiene cada uno con respecto al trabajo y a los
    Compañeras/os.
  • La capacidad para ser franco y construir relaciones de confianza con los demás.
  • Las alternativas que uno percibe y las elecciones que hace.
  • Las habilidades y los talentos que cada uno decide desarrollar.
  • Las personas que uno escoge para compartir el tiempo, tanto dentro como fuera del trabajo.

La segunda fuente de recursos es el círculo de personas más cercanas.

El equipo de trabajo puede aportar apoyo y sabiduría. No obstante, también puede ser el catalizador de un clima frío y estéril en cuanto a sinergias.

Cada persona tiene un concepto diferente del trabajo, por lo que no siempre se comparte la idea de qué significa trabajar en equipo. La capacidad para aprovechar este potencial procede principalmente de distintos factores:

  • Las actitudes y los comportamientos que uno manifieste en el lugar de trabajo.
  • La predisposición a colaborar que posean los compañeros de equipo.
  • La forma en la que se relacionan los demás miembros del equipo con otras personas de la organización.
  • La capacidad de enfrentarse a las dificultades y a las cuestiones problemáticas del conjunto del equipo.
  • La habilidad para contagiar entusiasmo por compartir la visión de futuro que uno tiene.

La tercera fuente de recursos es el conjunto de la organización.

Incluso en el supuesto de ser un profesional independiente, existe una comunidad en la que se inscribe el trabajo y que lo dota de significado.

Ésta es una fuente de recursos importantísima porque provee de oportunidades para que se produzcan hot spots; no obstante, también puede vampirizar la energía y agotar las facultades individuales.

Los aspectos que condicionan que el lugar de trabajo pueda propiciar el brillo de las personas son los siguientes:

  • Los líderes y los responsables de proyectos, que deben ser personas con talante colaborativo.
  • Las rutinas de comportamiento que se forman en torno al trabajo. Este punto puede referirse a la forma de comunicación que existe entre los diferentes compañeros, los criterios aplicados para contratar a nuevos profesionales o la forma en la que se distribuyen los recursos y las responsabilidades entre los miembros del grupo.
  • La conexión de la organización con otras empresas que le proporcionan apoyo y buenos consejos.
  • El grado en el que la empresa favorece el contacto de los profesionales con personas de otros ámbitos.
  • La predisposición de cada uno a establecer lazos con nuevas personas.

Para el éxito de los profesionales es determinante que éstos sepan reflexionar sobre cuál es la empresa u organización en la que quieren trabajar, así como quiénes son las personas que pueden favorecer su brillo.

Conclusiones

Un profesional puede sentir que es una pieza minúscula de un gran engranaje y que tiene poco poder de transformación del contexto que lo rodea, pero la realidad es que con práctica y esfuerzo puede desarrollar su potencial interior para brillar y resultar una persona atractiva en el lugar de trabajo.

Y tú ¿qué piensas? Por favor déjanos tus comentarios debajo.

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La Arquitecta Silvia Chauvin es editora de Mujeres de Empresa, escribe sobre temas de tecnología y redes sociales.