Vía El Caparazón, blog de Dolors Reig, encontré una joyita: un post sobre diversidad en las organizaciones
Las y los invito a que lean el artículo completo de Uxio Malvido que no tiene desperdicio: A vueltas con el liderazgo femenino, rentables pero no queridas.
“Saber qué aportan las mujeres a la dirección de las organizaciones se ha convertido en un auténtico filón de opiniones e investigaciones, cuando lo curioso es que la presencia masiva de los hombres se asume como algo natural, sin que nadie se pregunte qué aportan”
En una recopilación de diversos estudios realizados por organizaciones muy respetadas internacionalmente, como Catalyst de EE.UU, con su estudio: The Bottom Line: Corporate Performance and Women’s Representation on Boards, o el estudio finlandés: Female Leadership and Firm Profitabilit.
La constante de esos estudios es una clara correlación entre rentabilidad y liderazgo femenino: si la dirección general la ostentaba una mujer, o la alta dirección tenía un buen balance de género, la empresa era de media un 10% más rentable. Y analiza y arriesga alguna hipótesis que podrían explicar esa mayor rentabilidad.
Sin embargo, aunque los números puros y duros respalden la participación femenina en la alta dirección, la cultura hace su trabajito subterráneo y las mujeres no son queridas en los altos cargos.
Ellas no gustan…
A partir de la experiencia de las Primarias con Hillary Clinton, Sylvia Ann Helett recuerda un estudio de 1990 que puso de manifiesto que la gente responde negativamente a las mujeres asertivas pero admira a los hombres asertivos; y en esa misma línea, otro estudio, de 2007, que mostró que la “autopromoción” en los hombres se ve como un signo de confianza, mientras que en las mujeres se ve como autombombo y por tanto menos merecedor de apoyo.
Y tú ¿Qué opinas?



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Es real. En todas las áress que conforman nuestra sociedad,cuando una empresa es conducida por una mujer tiene otra mirada, y esa mirada es que abarca un todo, desde lo más pequeño hasta lo mas grande, nosotras sabemos medir por nuestra intuición, las consecuencias de las decisiones que a veces hay que tomar midiendo las consecuencias y mirando al cielo.
Muy interesante la relación entre rentabilidad de le empresa y dirección femenina, demuestra una vez más que por encima del dinero está el deseo de poder. En los pasados años de bonanza económica, con unos beneficos astrales creo que la preocupación ha estado más en mantenerse en la dirección y en el poder que en buscar si había otra manera de dirigir y tomar decisiones que llevaran a las empresas a tener otra aportación a la sociedad y a perdurar (soy víctima del caso Arthur Andersen/ENRON y no lo puedo evitar) , ahora que realmente hay problemas financieros, de despidos y al borde del cierre, empezaremos las mujeres a dirigir seguro que nos darán la oportunidad de “resucitar al muerto” , pero primero tenía que morir.
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