La Esposa del Ejecutivo Expatriado: Su Situación Legal

por Silvia Chauvin en agosto 16, 2010

Un poco como contraste a todas esas notas sobre el desarrollo económico que experimentamos las mujeres y nuestra creciente participación en la cuestión pública, presentamos estaa reflexiones de la Dra. Mirta Núñez, sobre las esposas de los expatriados, esas mujeres que andan por el mundo inmersas en una burbuja, disfrutando de un mundo muy “fashion”, sin preocupaciones pero en total desamparo legal.

La Globalización Empresarial y los Expatriados

Tres décadas después de que se iniciara el fénomeno de la globalización empresarial, la asignación internacional sigue siendo una modalidad importante en la planificación de la estrategia de los recursos humanos internacionales. Estas asignaciones suelen tener una duración media de entre 3 y 5 años y le cuesta a la empresa alrededor de un millón de dólares incluyendo los gastos de mudanza, impuestos, vivienda, educación de los hijos, compensaciones y beneficios.

Los expatriados suelen tener entre 30 y 49 años y la mayoría son padres de familia. Según la consultora Keogh & Associates una parte importante del éxito del ejecutivo depende fuertemente de la adaptación de la esposa, por eso en su lista de best practices recomiendan: Un “bono” para uso de la esposa; pago único para que lo gaste, a su discreción, en capacitación, educación, viajes a conferencias educativas, etc. Es una manera importante de reconocer la contribución que aporta la esposa al éxito de la asignación.

Pero veamos un poco ahora la cotidianeidad de esas esposas de expatraidos y las consecuencias legales.

No Sé Cuanto Gana Mi Marido

Dra. Mirta Núñez

Ellas suelen ser esposas de ejecutivos de empresas multinacionales.

Ellos suelen ser “expatriados” (así los denominan cuando desde su país de origen los van rotando por las filiales de la empresa en el extranjero).

Ellas suelen dejar su carrera por seguirlos a ellos.

Ellos suelen conseguir un ascenso más ante cada cambio de país.

Los hijos se educan en colegios ingleses exclusivamente y hablan en inglés con otro niños, ya que los destinos a los que son llevados por sus padres pueden de idiomas totalmente desconocidos por ellos y difíciles de aprender en poco tiempo.

Por ende, viven en una burbuja: hablan en inglés ya sea en China, Rusia, Italia o Inglaterra. En su casa, hablan castellano con sus padres y con alguno que otro amigo de los padres, “expatriados”, como ellos.

Ellos suelen cobrar suculentas sumas en dólares, euros o libras esterlinas de sueldo, bonus, participaciones accionarias en la empresa, etc.

Ellas suelen ignoran cuánto ganan ellos y jamás vieron un recibo de sueldo.

Sólo saben que ellos reciben su sueldo en EEUU aunque vivan en otro país, por cuestiones impositivas.

Ellas no tienen acceso a esa cuenta, casi nunca.

Ellos les abren una cuenta (caja chica) en el país donde se encuentran, para que gaste a gusto y piaccere en shopping. Lo demás, lo pagan ellos en forma directa o lo paga la empresa multinacional.

Ellas viven como ricas. En grandes mansiones (alquiladas), en grandes autos (de la empresa), con mucamas bilingües o trilingües.

Ellos suelen hacer inversiones de riesgo. Son hombres modernos. Consideran que comprar inmuebles es tener un capital muerto.

Ellas sueles ignorar totalmente qué son y cómo se manejan esas inversiones o qué rentabilidad les da.

Todos viven en un mundo muy fashion y confortable.

Pero ellas no tienen un solo bien que las respalde económicamente.

Ellos esperan que los hijos sean mayores de edad para mandarlos a estudiar a un campus universitario de alguna prestigiosa universidad, lejos de la madre y del padre. Y pagan todo.

Entonces en ese momento les piden el divorcio (ellos a ellas).

Como son hábiles negociadores y no litigantes desean hacerlo de común acuerdo.

Pero en un divorcio de común acuerdo a la mujer no le corresponde alimentos, salvo que hagan (ambos) expresa reserva y esos alimentos podría perderlos en cualquier momento si por ej. saliera en un futuro con otro hombre.

Esas mujeres necesitan imperiosamente que sus maridos, si quieren divorciarse, les aseguren mínimamente una vivienda en el país de origen, en los casos que llegan a mi consulta, Argentina, que a es donde volverían si ellos las dejaran.

Difícil situación para estas mujeres, que pasan a ser las grandes señoras en el extranjero, a quedarse sin ingresos y sin patrimonio si se divorcian y no logran que sus maridos firmen un acuerdo JUSTO para ellas, que se quedaron afuera del mercado laboral, por seguirlos a ellos.

El único capital que traerán cuando se divorcien y vuelvan al país, es que habrán aprendido idiomas de tanto rotar por el mundo, pero ningún título académico.

Como dije anteriormente, estas mujeres generalmente no saben cuánto ganan los maridos. Sólo saben que ni a ellas ni a los hijos les falta nada.

¿Pero qué pasaría si ellos les pidieran el divorcio y los hijos ya no vivieran con ellas?

Aclaro  que muchas mujeres cuyos esposos tienen un kioskito o un taxi, tampoco saben cuánto ganan sus maridos. Se trata de una actitud. Pero ni el kioskito ni el taxi generarán un ingreso mucho mayor que el que la mujer administra en su hogar, en cambio el de la multinacional, sí.

“Esto nos pasa a todas – dijo mi consultante – y no tenemos cómo averiguar nada. Pero ahora comenzamos a hablarlo entre nosotras, todas esposas de argentinos en el exterior y con el dato de lo que averiguó una que gana su esposo, sacamos un cálculo estimativo de cuánto gana nuestro marido”.

“No quiere saber nada de que la cuenta de EEUU figure a nombre de ambos. Un día se cae un avión con él arriba y yo no sé dónde está la plata”.

“Yo quisiera comprar aunque sea un monoambiente en Buenos Aires, por si me deja, para tener al menos un techo donde vivir”.

Mientras tanto, ahora viven en palacetes europeos, asiáticos o africanos, pero están preocupadas por su futuro mediato. Sienten que en cualquier momento llegan al divorcio y se encuentran en el medio de la nada, en un país desconocido, sin siquiera un mínimo inmueble propio, sin nada tangible: sólo sueldo de él (gran sueldo) y acciones (papeles etéreos, volátiles).

Ellas están preocupadas. Y consultan a escondidas a un abogado de familia, por las dudas…

Fuente: Mirta Nuñez
Abogada, Mediadora
Psicóloga Social
Coach Personal y Profesional

www.mirta-nunez.com.ar

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{ 12 comentarios… leelos debajo o agrega uno }

Orlando Moure, Argentina agosto 16, 2010 a las 14:02

En mi opinión personal, el genuino sufrimiento de una expatriación se orienta hacia el entorno familiar porque básicamente les cambia el entorno social. Hasta aquí –en mayor o menor medida—es lo que podemos leer en los medios o enterarnos a través de amigos o parientes en situaciones similares.

El sabio enfoque de la Dra. Mirta Núñez –acerca del cual no había leído en los medios– agrega a la situación de la esposa del expatriado una inquietud patrimonial que, de no ser considerada a tiempo, puede resultar muy peligrosa para su futuro personal ante la eventualidad de una separación o divorcio (que no son pocos en estos casos).

anahi saldaña agosto 16, 2010 a las 16:24

Que gusto me da leer a la Dra. Mirta Nuñez en esta página de Mujeres de Empresas! Soy lectora de su Boletin hace casi 2 años y sus artículos enriquecen ya que ella tiene una visión muy particular de enfocar cada tema/problematica del derecho de familia, por lo que ésta es una oportunidad para que múltiples lectores se enriquezcan con sus aportes. Felicitaciones!
Desde Patagonia Argentina

Lic. Juana Koslo agosto 16, 2010 a las 17:23

Excelente la informacion de la Dra Mirta Nuñez, una informacion concreta sobre como son desechadas estas mujeres-objetos- bienes de lujo , adquiridas con fecha de vencimiento – lease cuando son reemplazadas por otra jovencita como lo fueron ellas a su tiempo. La Dra. Mirta Nuñez estoy segura con sus acabados conocimientos legales pueda quizas trabajar en la prevencion y asistir a estas Sras. en el momento de contraer enlace y posterior divorcio y no quedar asi desamparadas. Otra arista mas de la luchas de genero que tanto mujeres como profesionales debemos asistir cotidianamente. Gracias Dra Mirta por ser tan valiosa, como mujer y profesional. No deje nunca de sorprendernos con sus inquietudes y felicitaciones por los articulos que escribe que tanto bien nos hacen.

maria elena casañas agosto 16, 2010 a las 17:39

Me pregunto -y es sólo eso: una pregunta- si las zozobras que viven esas esposas no son el precio desmesuradamente algo que pagan por vivir “en un mundo muy fashion y confortable”, en el que “ni a ellas ni a los hijos les falta nada”, sustentado en una relación conyugal tan poco integrada que uno de sus miembros -la mujer- no sabe nada del otro. Ese “no saber” ¿comenzó cuando la familia se trasladó al exterior? ¿o venía de antes?
¿Cómo se construyó la “burbuja”? ¿El marido fue creando un cerco? ¿O la esposa se aisló de la vida “real” “gastando a gusto y piacere en shoppings, viviendo como rica, en grandes mansiones, con grandes autos, con mucamas bilingües o trilingües”?
Obviamente no aplaudo a los maridos elusivos que mantienen su vida en secreto para la esposa. Pero me entra la duda de que situaciones como las que relata Mirta puedan surgir, a partir de un mejoramiento profesional del marido, en relaciones conyugales armónicas sustentadas en el amor y el respeto.
Al margen de esta mi opinión -que reconozco como arriesgada si no atrevida- el artículo de Mirta es, tal como lo son todos los suyos, excelente.

Silvia Fantozzi agosto 17, 2010 a las 9:51

Una nota viva
Esta información que leí con gusto y sorpresa, descubre un mundo que sabemos que existe pero al que no le damos trascendencia.
Las palabras de la autora, sabiamente, nos hacen “ver” esta realidad de una forma palpable. Una puede imaginarse a esas señoras, sentir sus prendas lujosas sobre la piel y vivir su desesperación y desengaño.
Solamente un conocimiento profundo de la situación y la condición humana es capaz de transmitir con tanta vida un aspecto poco “marketinero” de nuestra cultura.
Gracias a la Dra. Nuñez por colocar este tema sobre la mesa sin artilugios
ni concesiones.

Silvia Fantozzi
Psicóloga de mujeres

viviana parisi agosto 17, 2010 a las 17:31

Un articulo que da a conocer un mundo bastante particular, pero es posible que esa situación sea comun a muchas mujeres de otros ambitos y/o sectores sociales.
La Dra. Nuñez ejerce y propone, lo que en salud se llama prevención.
Si la practicamos en todos los ámbitos, obtendrìamos una mejor calidad de vida.
Gracias Dra. Nuñez por este excelente articulo.
Lic. Viviana Parisi

Iris Fernandez De mejia agosto 27, 2010 a las 18:29

Que bueno contar con personas como usted que se preocupa por mantenernos informas de casos como estos, es muy cierto que muchas mujeres no se preparan para algo tan real como el divorcio ya que nos puede sorprende en cualquier monto sin estarlo esperando . Felicidades y gracias ya que este articulo ayudará a muchas mujeres.

Laura Perez septiembre 5, 2010 a las 4:42

Como mujer de expatriado y amiga de muchas mujeres de expatriados me atrevo a decir que este artículo está bastante lejos de la realidad. Las mujeres que en el exterior no saben cuánto ganan sus maridos ni tienen acceso a las cuentas que abren en EEUU son las mismas que en su país de origen tampoco participaban de las desiciones de nada.
El perfil que describe la Dra. sobre la mujer del expatriado es un estereotipo trillado, las muejeres de hoy que se radican en el exterior para seguir a sus maridos buscan en cada país la forma de emprender algo propio y las más jóvenes hasta trabajamos a distancia. En mi caso renuncié a una empresa multinacional en el que tenía una carrera interesante por delante para seguir un proyecto de mi marido pero que a mí también me cerraba. En el primer año de expatriación hice un master, seguí trabajando a distancia y hasta conseguí clientes locales. Sé perfectamente cuánto hay en nuestra cuenta y dispongo de los bienes.
Muejeres tontas hay en todos los países y a las que nunca se expatriaron también las pueden agarrar desprevenidas frente a una situación de divorcio.
El mundo fashion de la mujer del expatriado es un mito, en general son luchadoras, se adaptan a los cambios, son cosmopolitas y defienden su proyecto familiar con uñas y dientes.

Mirta Núñez septiembre 13, 2010 a las 1:32

Estimada Laura: gracias por enriquecer mi articulo con tu aporte, que parte de tu vivencia personal. Tu opinión coincidente bastante con el interrogante que se hace María Elena Casañas respecto a que si esas mujeres que en el exterior no saben cuánto ganan sus maridos, acaso lo sabían cuando vivían en su país?
Me reconforta tu experiencia. Saber que has seguido creciendo en el exterior y que no te convertiste sólo en una figurita decorativa de tu marido. Mi artículo fue escrito en base a consultas que recibí en mi Estudio. Pero coincido con vos que muchas mujeres no tienen acceso a la información económica del marido tampoco en Argentina (país donde vivo). Me alegro por tu experiencia y te agradezco nuevamente tu aporte.

Verónica Rivera septiembre 14, 2010 a las 14:24

Como mujer de expatriado, coincido ampliamente con la opinión de Laura, pero también conozco mujeres en la situación que relata la Doctora Mirta.
Creo ampliamente que es una cuestión de actitud ante la vida que nada tiene que ver con la posición de mujer de expatriado.
Gracias a la vida que llevo con mi marido, tengo una licenciatura en Uruguay, otra en México, un MBA en España y he trabajado en todos lados. Y precisamente me encuentro en esta página de mujeres de empresa porque todo lo que tenga que ver con emprendimientos me encanta.
Sé perfectamente cuánto gana mi marido y las inversiones que hace. Las ganancias no son derrochadas en shoppings sino ahorradas para el futuro, porque uno nunca sabe donde acabará y en qué situación económica estará en el futuro.
Animo a todas las mujeres de expatriados a no conformarse con esa etiqueta y realizarse personal y profesionalmente en cada destino que les toque vivir.
Verónica

Mirta Núñez (abogada de flia) septiembre 24, 2010 a las 16:52

Verónica Rivera: soy la autora del artículo en cuestión. Me reconforta saber que la situación que conté acerca de algunas mujeres de expatriados no es la regla general. Obviamente, depende de qué actitud tome la mujer.
Si va de “acompañante del marido” o si va aprovechar el vivir en el extranjero “para formarse ella también”. Te felicito por todo lo que hiciste y por ser previsora en el manejo del dinero.Pero sobre todo te felicito por estar informada de cuánto gana tu marido y dónde y en qué invierte el dinero que gana. No son muchas las mujeres que lo saben, sean esposas de expatriados o de residentes argentinos.
Saludos desde Buenos Aires
Mirta Núñez

Sara Uribe febrero 20, 2011 a las 11:30

Soy de Perú. El Perú está en boom económico, el colegio de mis hijos cada vez mas niños expatriados. Conozco a ambos tipos de esposas mencionadas.
La mujer de expatriado cómoda, como me dijo el esposo de una de ellas “ella solo me acompaña al golf, y se hace la manicure; ahh, y ve a las niñas en el dia”. También a la mujer del expatriado emprendedora “este año termino de acomodar a los niños y me pongo a estudiar lo que siempre quise, por fin tengo tiempo!”.
En ambos casos, en todos los casos, el éxito del expatriado (y por ende de que toda la mudanza y riesgo valga la pena) descansa muchisimo en estas mujeres. “Mom is happy, family is happy”. Las empresas debemos incorporarlas en la gestión del cambio del ejecutivo expatriado para el éxito de su gestión ante la empresa.
Por otro lado…. otro caso es la mujer expatriada. Cuantas mujeres descartan esta posibilidad pues los maridos no estan dispuestos (o en realidad es dificil) moverse. Ellos dificilmente harán un año sabático, o se dedicarán a “acomodar a la familia”. Y entonces la mujer ejecutiva que va destacando y ve que un siguiente paso puede ser moverse internacionalmente, va comprendiendo que debe crear otra manera de seguir desarrollandose, pero localmente.

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