Aumentan las Oportunidades de Comercio Electrónico Para las Mujeres

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo (UNCTAD ) tiene por objeto la integración de los países en desarrollo en la economía mundial dentro de un marco propicio para el desarrollo...

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La Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo (UNCTAD ) tiene por objeto la integración de los países en desarrollo en la economía mundial dentro de un marco propicio para el desarrollo.

Comunicado de Prensa UNCTAD TAD/INF/PR/66.

Según un nuevo informe de la UNCTAD publicado el 18/11/02 , el comercio electrónico puede ser una mina de oro para las mujeres de los países en desarrollo, pero para aprovechar esas oportunidades tendrán primero que superar algunos obstáculos en lo que atañe a la educación, la infraestructura y las finanzas.

Si bien ya están entrando en la creciente demanda de la contratación externa de servicios, tienden a estar agrupadas en el extremo más bajo de la gama técnica y salarial y corren el peligro de ser desbancadas por las nuevas tecnologías si, junto con sus gobiernos, no se preparan desde ahora.

Las mujeres que trabajan por cuenta propia en el mundo en desarrollo, ya sea como microempresarias o desde el hogar, se están orientando cada vez más hacia el comercio electrónico e Internet como una manera de obtener ingresos y economizar tiempo y costos, sin menoscabo de sus responsabilidades familiares.

El aumento que se está registrando en el sector del comercio entre empresas y consumidores o de venta al pormenor en sus países brinda muchas posibilidades a las pequeñas empresas que tienen acceso a las tecnologías de la información.

Esas empresas tienen la ventaja de que sus necesidades de capital y de conocimientos técnicos son bajas y muchas son de propiedad de mujeres. En todos los continentes hay ejemplos de buenos resultados.

En la India, un mercado electrónico denominado IndiaShop ha eliminado a los intermediarios en la venta de saris.

En el Perú, una agrupación de amas de casa a nivel nacional, Tortas Perú, que realiza trabajos de repostería y los vende a través de Internet, ha generado una posibilidad de trabajo lucrativo para las mujeres que cuidan a sus hijos en casas a la vez que proporciona al país las divisas que tanto necesita. Etiopía ha inaugurado una tienda de regalos en Internet que vende trajes tradicionales, alimentos y especias producidos por mujeres.

Y una tienda virtual llamada Elsouk vende artículos artesanales fabricados por mujeres en Egipto, Jordania, el Líbano, Marruecos y Túnez. Estas oportunidades son particularmente importantes para las mujeres de Asia, donde los servicios a distancia o que ha hecho posible la tecnología de la información “la contratación externa de las operaciones administrativas de antes” han registrado un crecimiento exponencial y donde las mujeres dirigen el 35% de las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

Pero este tipo de comercio electrónico se limita a ciertos sectores del mercado, determinados en gran medida por la infraestructura y el poder comercial del país. Artículos como prendas de vestir y artesanías no pueden entregarse en línea y la utilización de Internet se limita a la publicidad, los pedidos y posiblemente la recaudación de los pagos, que puede resultar difícil en los países en desarrollo que todavía no han desarrollado o aceptado una tecnología de pagos en línea segura.

Así pues, algunas mujeres han encontrado un nicho de mercado en la compra o venta de información, en lugar de bienes tangibles. En la empresa Grameen Phone de Bangladesh, las mujeres compran teléfonos móviles y prestan servicios de teléfono público en sus tiendas o mercados locales; las periodistas independientes de la India y Malasia prestan sus servicios en línea.

En el informe se señala que el sector del comercio electrónico entre empresas brinda oportunidades más prometedoras a las mujeres. La capacidad de transferir en línea datos digitalizados, si se cuenta con una infraestructura y ancho de banda adecuados, está induciendo a empresas de los países desarrollados y en desarrollo a dar en contrata la realización de algunas operaciones administrativas en lugares distantes y normalmente más baratos.

Los países en desarrollo que pueden ofrecer una fuerza de trabajo barata, con conocimiento del inglés y competente en informática son los lugares preferidos, y esa fuerza de trabajo es fundamentalmente femenina.

Perspectivas de empleo en el teletrabajo

La expansión mundial de los programas informáticos y de los servicios basados en la tecnología de la información ha ampliado las perspectivas de empleo de las mujeres. En algunos países de Asia y de América Latina, las mujeres ocupan más del 20% de los puestos profesionales en los servicios de programación informática.

Se prevé que la demanda mundial de los servicios basados en la tecnología de la información aumentará de manera espectacular.

Pero si bien ese tipo de trabajo abarca toda una gama de conocimientos técnicos, que van desde la entrada y captación de datos hasta la programación informática y el análisis de sistemas, las mujeres suelen ser contratadas para operaciones que exigen conocimientos técnicos menos complejos (véase el recuadro).

En el informe se señala que conviene vigilar esa diferencia basada en el sexo, ya que con la próxima ronda de cambios tecnológicos, por ejemplo en las esferas del reconocimiento de la voz y del procesamiento de imágenes por computadora, algunos de los trabajos que desempeñan las mujeres podrían tener menos salida en el mercado internacional.

Debido al incremento del comercio electrónico, actividades tales como la gestión del trabajo en red y de centros de datos, el apoyo al usuario final y el hospedaje de sitios web están siendo objeto cada vez más de contratación externa.

Para que las mujeres aumenten su participación en esos servicios, tendrán que recibir más capacitación en las técnicas de Internet.

Mientras tanto, sin embargo, el teletrabajo ha sido una de las formas más extendidas de contratación externa de operaciones de tecnología de la información. Permite en particular a las mujeres trabajar desde el hogar o desde entidades tales como centros de llamada u oficinas satélites, según lo exija el empleador.

Aunque no hay una preferencia uniforme por algún tipo especial de teletrabajo entre las mujeres de los países en desarrollo, la edad y la etapa de la vida en que se encuentran influyen en su elección.

Las mujeres más jóvenes y con menos experiencia tienden a trabajar en los centros de atención telefónica, en tanto que las profesionales y las de más edad con niños suelen preferir el trabajo en el hogar, sobre todo cuando no disponen de guarderías.

En el informe se señala que el teletrabajo desde una institución es por lo general una opción más atractiva tanto para las madres que tienen hijos pequeños como para la administración, que puede así controlar y supervisar más fácilmente a los empleados.

Las mujeres y la informática: barreras de sexo

La barrera del sexo en la tecnología informática Tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, las mujeres están agrupadas en el extremo menos calificado de la labor relativa a la tecnología de la información y apenas figuran en los niveles superiores, pese a que en las políticas de capacitación no se hace, en teoría, ninguna diferencia en razón del sexo.

Pocas mujeres son productoras reales de tecnología de la información, como proveedoras de contenidos en Internet, diseñadoras de la Web, programadoras informáticas o especialistas en problemas de computadoras. En los Estados Unidos de América, donde el 50% de los usuarios de Internet son mujeres, la mujer constituye el 85% del personal que trabaja en la entrada de datos y una minoría entre los administradores de categoría media a superior.

Es probable que esa desigualdad sea mayor en los países en desarrollo, donde la proporción de mujeres que utilizan Internet es aún más baja, de un máximo del 38% en América Latina y el 22% en Asia a un mínimo del 6% en el Oriente Medio.

La lucha contra la “discriminación de la mujer en el ciberespacio” No obstante, la experiencia de los países desarrollados no necesariamente tiene que reproducirse en los países en desarrollo. Según el informe, cuando a niñas y mujeres se les proporciona en un momento temprano una educación apropiada y suficiente en materia de ciencia, tecnología, computadoras e Internet, son capaces de hecho de superar a niños y hombres.

El uso colectivo de las instalaciones de teléfono e Internet también puede ayudar a las mujeres a superar las limitaciones de acceso e infraestructura y reducir la cada vez mayor brecha entre países y entre hombres y mujeres en el mundo informatizado, al tiempo que se evita la “amenaza de discriminación de la mujer en el ciberespacio” contra la que advirtió la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). La telefonía móvil y otras tecnologías también están reduciendo las diferencias.

La falta de capital es un grave obstáculo

Aparte de la falta de acceso a la infraestructura y la educación, la falta de capital es el tercer obstáculo clave para las mujeres en el comercio electrónico. Hay también factores sociales y culturales que afrontar: en algunas sociedades, las mujeres tienen menos tiempo libre, no controlan los ingresos o los bienes familiares, reciben menos educación que los hombres y deben restringir su presencia en público.

El predominio del inglés, que es una condición indispensable para la mayoría de las actividades de contratación externa de los mercados más grandes, los Estados Unidos y el Reino Unido, es otra barrera, que destaca la importancia de que las mujeres aprendan inglés.

Sin embargo, según el informe, la tendencia cada vez mayor a que el contenido sea multilingüe proporciona en el mundo informatizado oportunidades de traducción de idiomas en la creación de programas informáticos y de diseño de la Web en los idiomas nativos.

Además, en la actualidad, los principales mercados de tecnología de la información y las comunicaciones sufren una grave escasez de personal capacitado en tecnología de la información, y se prevé que para 2004 la diferencia entre la oferta y la demanda alcanzará el 28%.

El déficit de mano de obra será más grave en América Latina (63%), Europa, Oriente Medio y África (40%), seguidos de América del Norte (27%) y la región de Asia y el Pacífico (12%). Las repercusiones son prometedoras para las mujeres, cuyas tasas de participación en la fuerza laboral han venido aumentando en los países en desarrollo.

Según el informe, esto significa que Internet tiene el potencial de garantizar la igualdad de oportunidades a hombres y mujeres.